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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 23 de junio de 2016

El legado de Curro Romero / Por Rafael Comino Delgado




El legado fundamental de Curro Romero en el toreo es el compás. Ha toreado a compás como no he visto a otro. Yo no sé cuánto miedo tenía pero les aseguro que para torear a compás e ir poco a poco reduciendo la velocidad del toro, como él lo hacía, hace falta ser muy valiente.

El legado de Curro Romero

Canal Sur TV emite las noches de los lunes un programa titulado "El Legado" presentado, a mi parecer, muy bien por Enrique Romero en el que se repasa y ensalza la vida y obra de un personaje muy admirado. Hasta el momento se han dedicado a Miguel de Molina, Manuel Benitez "El Cordobés" y Juanita Reina. El pasado 20 de junio se dedicó al maestro Curro Romero.

Naturalmente intervinieron muchas personas, unas conocidas y otras menos, familiares, admiradores y amigos del Faraón de Camas. Para mí estuvo muy interesante y pudimos conocer algo más de la personalidad del grandioso torero, que es un mito en vida por derecho propio. Creo que a sus cualidades taurinas une otras personales como la humildad, la bondad, incluso de mayor relieve.

Pero el motivo principal de este artículo, y que me llamó la atención, es que cuando Enrique Romero fue preguntando a los participantes cuál creían que era el legado del maestro, cada uno contestóresaltando aspectos taurinos y personales; muchos dijeron que lo más llamativo en Curro ha sido el temple toreando, pero ninguno contestó que su principal legado, en mi opinión, ha sido el compás. Creo que Curro Romero fue el primer torero que de verdad toreó a compás y desde luego eso lo hace como nadie lo ha hecho.

Templar, o torear llevando el ritmo como algunos lo llaman, consiste en llevar el engaño a la misma velocidad del viaje del toro, pero unos centímetros por delante, sin que los pitones lo rocen, siempre al mismo ritmo que el toro. Pero otra cosa es torear a compás. Particularmente creemos que entre temple, ritmo y compás hay una clara diferencia. Podemos aceptar el utilizar indistintamente las palabras temple o ritmo, pero compás es otra cosa, pues éste surge cuando se templa con todo el cuerpo y no solo con el brazo y la muleta.

Algunos, a este concepto, lo llaman "acompañar", pero nosotros creemos que cuando sólo se acompaña no se manda. Torear a compás sería, pues, acompañar la embestida con el cuerpo pero templando y mandando. Entiendo yo que hay que procurar templar con todo el cuerpo, es decir torear a compás.

Cuando se templa con todo el cuerpo surge el compás y se genera estética, belleza, en definitiva, arte. Cuando se torea a compás se lleva al toro enganchado con la muleta, con el brazo, con todo el cuerpopero, sobre todo, se lleva enganchado con el alma. "Entre toro, muleta o capote y torero se forma un conjunto escultórico en movimiento, pero con las zapatillas clavadas en la arena, de extraordinaria belleza".

Pues bien, nosotros pensamos que esta forma de torear la introdujo Curro Romero. Impactaba sobremanera en los públicos, hasta el punto de que el crítico taurino don Gregorio Corrochano, al verle, dijo: "Era el torero de la armonía" porque aquello era muy armónico.

Curro Romero entendió muy bien e interpretó como pocos que el toreo es todo lo contrario a la brusquedad, es suavidad. Nosotros decimos que "torear es acariciar con pasión" y eso lo expresa muy bien el toreo de Curro Romero. Por tanto, y para concluir, creemos que el legado fundamental de Curro Romero en el toreo es el compás. Ha toreado a compás como no he visto a otro. Siempre se ha dicho que Curro tenía mucho miedo. Yo no sé cuánto miedo tenía pero les aseguro que para torear a compás e ir poco a poco reduciendo la velocidad del toro, como él lo hacía, hace falta ser muy valiente.