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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 11 de marzo de 2018

Insultos a la Religión cristiana / por Rafael Comino Delgado



La religión cristiana ha sido objeto de innumerables ataques  e insultos provenientes de la izquierda española desde hace mucho  tiempo; podríamos decir que desde siempre, aunque  desde la transición se han hecho más frecuentes, la mayoría de las veces ataques e insultos pagados con dinero público, por políticos  despreciables, cobardes que  amparándose en la, mal llamada, libertad de expresión ofenden a quien no piensa como ellos en algo tan intimo, tan  sagrado  como deben ser  las creencias religiosas de cada cual.  


Insultos a la Religión cristiana

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
La religión cristiana ha sido objeto de innumerables ataques  e insultos provenientes de la izquierda española desde hace mucho  tiempo; podríamos decir que desde siempre, aunque  desde la transición se han hecho más frecuentes, la mayoría de las veces ataques e insultos pagados con dinero público, por políticos  despreciables, cobardes que  amparándose en la, mal llamada, libertad de expresión ofenden a quien no piensa como ellos en algo tan intimo, tan  sagrado  como deben ser  las creencias religiosas de cada cual.  

Winston Churchill decía, acertadamente, que "donde hay  un gran margen para la libertad de expresión  hay siempre una cierta cantidad de opiniones estúpidas",  pero en este caso las estupideces son ofensivas cuando no agresivas para todos los  cristianos (unos 2180 millones en el mundo). Confunden la libertad de expresión con la libertad para ofender y agredir, lo cual no es propio de personas mínimamente civilizadas, pero si es propio de la izquierda radical, montaraz,  que siempre actuó así, por considerar que todo lo que no coincida  con sus ideas  debe ser prohibido cuando no eliminado del mundo.



Olvidándonos, aunque no nos podemos  olvidar, de la quema de Iglesias y asesinato de fieles  se puede  relatar, solo refiriéndonos a los últimos años,  una larga lista de estos ataques  y aun nos quedaremos cortos. Sirvan como ejemplos: Los titiriteros contratados por el ayuntamiento de Madrid, el asalto a la capilla gritando  "arderéis como en el 36", con Rita Maestre al frente, el padre nuestro blasfemos de Ada Colau, el Carnaval con la Drag de las Palmas, la exposición sacrílega de Pamplona, la cabalgata de Reyes de Carmena, el blasfemo pregón de Carnaval de Santiago de Compostela, etc.,

La doctrina cristiana, lo que Jesucristo dijo, puede resumirse en "que todos  somos iguales ante Dios, que todos somos libres, que debemos amarnos los unos a los otros, y no hacer  a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros".

Ante tal doctrina y viendo lo que está pasando en España   no  hay más remedio que preguntarse: 
a)¿Qué hay de malo en ella? b)¿Por qué nos insultan y agreden  si no les hemos hecho mal alguno? Pues vamos a tratar de contestar de la forma más clara que sabemos.

a) Nada hay de malo en considerarnos a todos iguales ante Dios y  libres, más bien al contrario. Pero ellos, los que atacan (digamos Pablo Iglesias, Carmena, Colau, el alcalde de Santiago, etc.)  no aceptan la igualdad, pues se consideran superiores, y tampoco aceptan la libertad, pues consideran que todo el mundo debe hacer lo que ellos dicten. Por tanto están en contra de los principios fundamentales del cristianismo. Por otra parte no pueden aceptar a un Dios, pues eso significaría aceptar que hay alguien o algo superior a ellos, que se consideran los verdaderos dioses. Pero al mismo tiempo  predican  la igualdad, en la que no creen ("el doble pensar de Orwell"), para esclavizar a las masas, pues en verdad  los dirigentes de la izquierda radical desprecian, aunque  utilizan,  al pueblo. Solo ellos se consideran capaces de pensar, los demás solo de trabajar como burros. "Nadie en el mundo explota al pobre con más desprecio que los señoritos comunistas y socialistas", dijo, muy acertadamente, el capitán Alejandro Trujillo. 

El propio Carlos Marx  nunca trabajó, fue  un borracho  que jamás se lavaba, y olía mal según decían sus amigos. Nunca se mezcló con la clase  trabajadora, ni siquiera visitó una fábrica  textil,  a la que fue invitado. Tuvo una sirviente a  la que solo daba comida y cama. La dejó embarazada y el hijo se lo endosó a Engels  que, dicho sea de paso,  le había dado una pensión anual de 350 libras para que pudiera vivir y escribir "El capital".
En definitiva atacan a la religión, atacan y niegan a Dios  porque, como decíamos, admitirlo  supondría aceptar alguien por encima de ellos.

b) Además, atacan y ofenden precisamente porque en el fondo saben, aunque no quieren reconocerlo, que   los cristianos y sus principios  son infinitamente  superiores moralmente a ellos. Su  reacción es ofender, aunque se quedan con ganas de agredir, o incluso eliminar  físicamente, y de hecho muchas veces lo hacen.
Hay quien no  duda de que cualquiera de los que atacan e insultan a la religión cristiana, eliminaría  físicamente,  si pudiera,  a todos los cristianos y a todos los que pensasen  diferente. 


Y también hay quien no duda  de que Pablo Iglesias, Monedero, Alberto Garzón, etc.,  entusiastas admiradores de Lenin, Stalin, Castro, Maduro, todos ellos reconocidos asesinos, serían  felices  si en España fueran encarcelados, torturados y ... todos los católicos que cada día van a misa. 

Algo llamativo es que  todos ellos tienen una característica  muy bien definida, tanto los ofensores (muchas veces pobres desgraciados que hacen cualquier cosa para poder comer sin trabajar) como aquellos que les pagan, es decir,  los políticos (como la Sra. Carmena en Madrid, Ada Colau en Barcelona, el  alcalde de Santiago de  Compostela,  etc.) que contratan a los que ofenden,  y es que  son muy cobardes, miserablemente cobardes como asquerosas ratas de alcantarilla. Prueba de ello es que  no  atacan e  insultan al Islam , si bien en privado le desprecian (les he oído hacerlo a algunos ), aunque en público le ensalzan,   le adulan e incluso se humillan ante ellos,  les felicitan el comienza del Ramadán, como hizo el estulto Alberto Garzón.

Hablando claro, y como hemos expuesto, todo ello nos lleva  a tener que considerarles  seres viles, miserables, despreciables moralmente, que no respetan a nadie que piense distinto a ellos. Faltan el respeto a miles de millones de personas (cristianos),  sin el más mínimo sonrojo,  lo cual indica que desconocen el concepto "respeto",  y que  no han evolucionado intelectual, ética  y moralmente  pues todavía  pretenden imponer  sus ideas y deseos por la fuerza. 

Si analizamos detenidamente a los responsables de los ataques contra  el cristianismo, nos damos cuenta de que todos ellos tienen un nivel intelectual, cultural (creen que ser culto es haber leído a Marx y Engels, aunque no les hayan entendido) y moral más bien bajo, por no decir paupérrimo,  según se deduce de sus declaraciones y actuaciones, y no solo en este aspecto. Así ha actuado siempre la izquierda radical, y viendo lo que vemos no se espera que puedan evolucionar en los próximos  años o siglos
.
Los principios del cristianismo, se sea creyente o no,  representan  la verdad, el bien (no hacer mal a nadie) y los suyos la mentira y el mal.  Todo lo que predican saben que no es verdad, por eso recurren al "doble pensar", para siempre poder decir que llevan razón y engañar a sus incautos seguidores.

Don José María Carrascal, hombre muy culto, que ha vivido fuera de España, tanto en Europa como en América, y por ello tiene una visión amplia del mundo, escribió recientemente un artículo en el ABC de Galicia, en el que venía a decir, muy acertadamente,  que el verdadero problema de España no es ni la  economía ni  Cataluña,  sino la extrema izquierda. Nosotros añadimos que el problema de España, desde primeros del siglo XX, tampoco es   la corrupción, con ser mucha (pero todos los países la tienen por ser inherente al ser humano), ni el paro, ni los nacionalismos en general, ni la indisciplina, ni la escasa productividad,  es "la izquierda radical", es decir casi toda la izquierda (pues la moderada es muy reducida en nuestro país) porque no respetan las leyes, no creen en la libertad ni en la democracia, solo pretenden imponer sus ideas por la violencia.


Ya don Pablo iglesias Posse, el fundador del PSOE, dijo en el parlamento, "que solo respetarían las leyes que les fuesen favorables" (¡Qué gran demócrata!), y así siguen.

Winston Churchill pensaba, con razón,  que  "El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia y la prédica a la envidia; su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria", por eso sería bueno que recapacitasen, que dejaran de odiar,   se civilizasen un poco y admitiesen que en pleno siglo XXI sus ideas no sirven, de hecho nunca sirvieron por la sencilla razón de que no creen en la persona, ni en la libertad, ni en la democracia y así es imposible respetar  al otro. 

 ¿En qué mente medianamente ordenada se puede admitir no respetar las creencias religiosas en pleno siglo XXI?  ¡En ninguna!  Por eso  dudo mucho de que ello ocurra, es decir que recapaciten,  porque  sus mentes, sus almas, hoy por hoy, son verdaderas letrinas.