la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 30 de septiembre de 2015

El Valor en el Toreo / por Rafael Comino Delgado



"...Toreros considerados de poco valor se pasan el toro por la barriga una vez y otra, arrastrándoles la muleta, largos y muy despacito, para lo que hay que tener muchísimo valor, mientras que a otros, a los que se canta el valor a diario, les cuesta un mundo hacer eso..."

El Valor en el Toreo

Rafael Comino Delgado
He oído decenas de definiciones, dadas por los profesionales, de lo que se entiende por valor en Toreo. Todas diferentes pero también, prácticamente en todas se suele enfatizar que poseer una buena técnica (tener oficio) y estar muy bien preparado físicamente da valor. Pero aceptemos la definición que aceptemos, es evidente que para ser torero se necesita tener muchísimo valor.

Luego, los aficionados solemos calificar a unos como toreros especialmente valientes, a otros como especialmente artistas y a algunos, aunque pocos, como valientes y artistas. Pero, ¿se ajusta ello a la realidad? Puede que en general si, pero no siempre, porque a nuestro entender el valor es algo relativo, en muchos aspectos. 

Me explicaré: Evidentemente hay toreros que son muy valientes, eso nadie lo puede discutir, y los hay, lo que también es evidente, que tienen menos valor, pero cuando nosotros decimos que el valor es relativo queremos decir que hay cosas que un torero, considerado de poco valor, hace con aparente facilidad, mientras que otro considerado de mucho valor no las hace. Citaré algunos ejemplos. Antonio Ruiz “Espartaco”, el padre, siempre se ha tenido por torero de mucho valor, y recuerdo que una vez le dijeron: ¡hay que ver Antonio, con la edad que tienes y en los festivales, te tiras de rodillas y le pegas al toro cuatro o cinco largas cambiadas! A lo que contestó: ¿sabes por qué lo hago?, pues porque no tengo valor para clavar los pies en la arena, y pegarle cuatro o cinco verónicas buenas. Nadie dudará del enorme valor del maestro Ruiz Miguel; pues él mismo ha declarado, muchas veces, que jamás ha dado una larga cambiada a portagayola, porque es algo superior a sus fuerzas, mientras que, por ejemplo, Juan José Padilla o Manuel Escribano lo hacen con bastante frecuencia; incluso lo ha hecho Morante, considerado como torero eminentemente artista aunque, para mi, también tiene gran valor.

Toreros considerados de poco valor se pasan el toro por la barriga una vez y otra, arrastrándoles la muleta, largos y muy despacito, para lo que hay que tener muchísimo valor, mientras que a otros, a los que se canta el valor a diario, les cuesta un mundo hacer eso. También hay toreros que se los pasan muy despacito una vez y otra y son incapaces de meterse entre los pitones, porque nada más mirarles las puntas se descomponen, cosa que otros hacen con frecuencia; y los hay que les cuesta un mundo perderle la cara al toro, durante una milésima de segundo, a la hora de entrar a matar, cuando antes han estado varios minutos pasándoselo por la barriga o metidos entre los pitones.

En resumen, a todo esto me refiero cuando digo que el valor es algo relativo y, por otra parte, quiero enfatizar que para torear bien, con máxima calidad y verdad, hay que arriesgar muchísimo, hay que entregarse totalmente a la embestida para aprovecharla de principio a fin, expresar el muletazo con todo el cuerpo, sentirlo desde lo más hondo del alma, abandonarse totalmente, templando mucho, llevándolo despacio, disfrutándolo en toda su extensión, y para eso hay que ser muy valiente, porque es precisamente entonces cuando hay mayor riesgo, lo que no quiere decir que en otros momentos de la lidia no lo haya.