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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 6 de marzo de 2018

Algo huele a podrido en París y no es el pescado / por Juan Manuel Rodríguez



Es igualmente impresentable que los ultras hayan rodeado esta madrugada el hotel del Real Madrid e impedido descansar como es debido a los futbolistas. Me consta que el club blanco protestó el pasado fin de semana ante la UEFA y que acaba de hacerlo de nuevo por las medidas de seguridad, que deben considerar insuficientes. 


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Algo huele a podrido en París y no es el pescado

Es impresentable que, con la que está cayendo, los ultras del Paris Saint Germain tomen el té con los jugadores del equipo y posteriormente el club se ufane de la reunión pasándonos a todos el vídeo a través de las redes sociales. Ya hemos visto el resultado del control de las Barras Bravas sobre el fútbol argentino: los ultras poniendo y quitando presidentes, sometiendo al resto de aficionados pacíficos y sugiriéndoles a los jugadores que tienen que correr más y cuándo y cómo deben hacerlo. El Loco Gatti contaba el otro día en El Chiringuito que los ultras llegaban a llamar por la noche a las casas de los jugadores que no habían "puesto" lo suyo para colaborar con el viaje de estos individuos. Parece que no aprendemos, parece que la UEFA tiene poco interés en solucionar el problema, parece que estemos esperando al próximo muerto, ahora en París.

El vídeo "promocional" del partido también es impresentable. Mirando a cámara, uno de los jugadores hace el gesto de disparar, se apela a una batalla más que a la disputa de un partido de fútbol y vuelven a aparecer los ultras con las tristemente famosas bengalas.

 También es impresentable la actitud de Emery ofreciendo una coartada al club, que ha demostrado no estar al nivel mínimo exigible. Es impresentable que se presione al árbitro incluso desde la dirección deportiva del PSG; Rafa Guerrero nos contaba anoche en El Primer Palo que la UEFA tenía previsto otro colegiado para el partido de vuelta pero que, en vista de lo sucedido, lo cambió por Félix Brych; también pareciera como si a Aytekin quisieran darle una patada en el culo de Brych.

Es igualmente impresentable que los ultras hayan rodeado esta madrugada el hotel del Real Madrid e impedido descansar como es debido a los futbolistas. Me consta que el club blanco protestó el pasado fin de semana ante la UEFA y que acaba de hacerlo de nuevo por las medidas de seguridad, que deben considerar insuficientes. Tampoco es muy presentable que el sindicato de futbolistas franceses haya pedido el apoyo para el PSG, con el consiguiente mosqueo por parte de los aficionados del resto de equipos; la Ligue 1 se juega esta noche mantener la quinta posición en el ránking de la UEFA pero resulta todo bastante impresentable. Así que, como ya dije hace varias semanas, algo huele definitivamente a podrido en París, y no es el pescado.

 Ojalá no tengamos que lamentar una desgracia, ojalá se juegue un bonito partido de fútbol... y pase el Madrid. Cruzo los dedos. Aunque parece que estemos esperando al próximo muerto.