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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 19 de diciembre de 2015

El Álamo merengue / por Juan Manuel Rodríguez



"...Parece que ayer, en el transcurso de la tradicional comida navideña con las plantillas y entrenadores de los equipos de fútbol y baloncesto, Rafa Benítez le susurró al oído lo siguiente a Florentino Pérez: "Presidente, estamos rodeados". Y es cierto, es verdad..."


El Álamo merengue

El Tribunal de Arbitraje Deportivo decidirá el próximo 28 de diciembre sobre el conocido mundialmente como "caso Cheryshev". El partido se jugó el 2 de diciembre y, entre los pitos de la federación y las palmas del equipo andaluz, agotadísimo el plazo para presentar los documentos, todo el papeleo llegará completo veinte días después, cuatro más tarde decidirá el TAD y nueve después debería disputarse la eliminatoria contra el Celta. Por supuesto que el Cádiz tiene todo el derecho del mundo a defender sus intereses, sólo faltaría; no así, según se desprende de lo expuesto por parte de muchos medios de comunicación, el Real Madrid, que debería asumir como propio un error que aún hoy niega haber cometido, pero la explicación de Francisco Canal, el consejero del equipo andaluz, al explicar que ellos no están tratando de retrasar nada sino de hacer el mejor recurso posible no se la cree ni un niño de teta.

Hay otra respuesta del consejero delegado que no entiendo bien, y es cuando dice que "el Cádiz quedará eliminado cuando otro equipo le gane en el terreno de juego". No es cierto, no es verdad. Más allá de presupuestos, poderío, nombres de jugadores e historial, más allá incluso de que el Real Madrid haya podido estar más o menos diligente en este caso concreto, si el Cádiz se clasifica es precisamente porque su rival quedó eliminado fuera de los terrenos de juego. Y, aunque obviamente es otro debate, a mí personalmente me parece un castigo excesivo por un error administrativo cuando al Barça, por poner un ejemplo que me viene a la cabeza, se le perdonó en su día una tropelía tan mayúscula como la de negarse a disputar una eliminatoria.

Parece que ayer, en el transcurso de la tradicional comida navideña con las plantillas y entrenadores de los equipos de fútbol y baloncesto, Rafa Benítez le susurró al oído lo siguiente a Florentino Pérez: "Presidente, estamos rodeados". Y es cierto, es verdad. Ahora mismo el Real Madrid es El Álamo y sólo queda por saber quién se erige en el David Crockett merengue. Me refiero a que el Real Madrid, que algún poder tiene, debería ir tomando nota de actitudes y decisiones para el futuro. A mí, como a Woody Allen, me interesa mucho el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida, y al Real Madrid también debería interesarle. En el caso de la eliminatoria copera contra el Cádiz, parece que el club blanco piensa acudir a la justicia ordinaria, que es algo que no gusta especialmente a la federación, y a mí me parece fenomenal. Pero hay que ir un pasito o dos más allá: fotografiar a todos aquellos que rodean ahora mismo El Álamo, elegir un Crockett y un Bowie y un Houston, tomar nota, desprenderse de una vez por todas de ese aire monjil que impregna el club y, por supuesto, no olvidar, olvidar nunca, ya llegará el futuro.