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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 24 de diciembre de 2015

Real Madrid. Segundo advenimiento de Mou / por Juan Manuel Rodríguez



"...Yo, que por motivos obvios añoro a Mourinho y deseo fervientemente su regreso al Real Madrid, tengo sin embargo otro presentimiento, ya esbozado aquí mismo hace algunos días y nada más conocerse que José dejaba el Chelsea de mútuo acuerdo con el club inglés: hasta que Mou no encuentre nuevo destino se vinculará su figura al equipo blanco..."

Segundo advenimiento de Mou

De la Liga de las sensaciones hemos pasado de repente al periodismo de los presentimientos. Anoche, en la Ser, José Ramón de la Morena dijo que tenía el presentimiento de que Rafa Benítez no se iba a sentar más en el banquillo del Real Madrid y que el club blanco ya se había puesto en contacto con José Mourinho, quien a su vez habría metido prisa a Florentino Pérez porque éste tendría ya una oferta del United, desmentida por cierto por Jorge Mendes, encima de la mesa. Tal y como puede apreciarse, un presentimiento extensísimo, muy complejo y con muchas y variadas claves, demasiadas para mi gusto. Si De la Morena presiente todo esto después de haber tirado del hilo de un tuit de Ramón Calderón, el hombre bajo cuyo mandato hubo socios del Atleti que se colaron en una asamblea de socios para votar las cuentas del Madrid, apaga y vámonos; Calderón se resiste a ser un jarrón chino y únicamente quiere hacer daño.

Yo, que por motivos obvios añoro a Mourinho y deseo fervientemente su regreso al Real Madrid, tengo sin embargo otro presentimiento, ya esbozado aquí mismo hace algunos días y nada más conocerse que José dejaba el Chelsea de mútuo acuerdo con el club inglés: hasta que Mou no encuentre nuevo destino se vinculará su figura al equipo blanco mientras, como es el caso actual, éste no vaya demasiado bien. En algo coincidimos Valdano y un servidor: el ex director deportivo con Florentino desmontó la teoría premonitoria del presentador de El Larguero y afirmó que él no veía ninguna posibilidad de que Benítez no se sentara en el banquillo el miércoles de la semana que viene; yo tampoco la veo. Valdano no entendería en modo alguno el regreso de Mourinho... salvo por supuesto que le nombraran de nuevo director general y le obligaran a presentar al portugués, en cuyo caso diría por un puñado de dólares que es la mejor opción, como ya hizo la otra vez.

Con o sin Décima por medio, Mourinho siempre fue la mejor opción, el proyecto bueno, y eso lo sabe Florentino Pérez. Si hubiera un segundo advenimiento estoy convencido de que ni el club ni el entrenador repetirían los posibles errores de antaño. El otro día escribía aquí de El Álamo merengue y, parafraseando al propio Benítez, repetí eso de que el Real Madrid estaba rodeado. Hubo quien, ingénuo de él, creyó que eso cambiaría con la marcha de Mourinho. Hubo también quien pensó sinceramente que estaba incluso en juego la paz de la selección cuando ayer mismo, dos años y siete meses después de su marcha, Vicente del Bosque tuvo el cuajo de referirse a los insultos y provocaciones de Piqué como "una herida que aún no ha cicatrizado". Mientras estuvo aquí, Mou fue el David Crockett del Madrid... pero lo fue en absoluta soledad y expuesto al zarandeo contínuo.

Si, llegado el momento, Florentino Pérez decidiera dar de nuevo el paso de traer a José Mourinho tendría que estar totalmente convencido y dispuesto a otorgarle al portugués un poder deportivo total que probablemente acarrearía algunas consecuencias traumáticas tanto desde el punto de vista futbolístico como mediático; el Real Madrid sería odiado, sí, pero no más que con Benítez ahora o antes con Ancelotti, Pellegrini, Schuster, Capello o Queiroz, aunque estoy seguro de que al final del túnel habría luz. Al club le tienen rodeado, eso es cierto, y el día que los mandamases se den cuenta de que eso no va a variar por este nuevo aire monjil que impregna cada una de las dependencias del estadio Santiago Bernabéu, ese día las cosas habrán empezado a cambiar de verdad. Hasta nueva orden, y mientras dure el fuelle, cada ataque deberá ser respondido con un beso y una flor como en la canción del mítico Nino Bravo.