la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 23 de diciembre de 2015

MADRID: Un grupo de jóvenes coloca un belén en la Puerta de Alcalá.



SE REBELAN CONTRA EL LAICISMO
Un grupo de jóvenes coloca un belén en la Puerta de Alcalá

Manuela Carmena, la alcaldesa roja de Madrid

  • Los madrileños han respondido a las navidades laicas de la alcaldesa de Madrid con diversas iniciativas para recordar el sentido cristiano de las fiestas.
Ante la decisión de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, de no colocar el tradicional belén en la Puerta de Alcalá, un grupo de jóvenes tomó la iniciativa la pasada noche de defender las tradiciones cristianas de los madrileños y colocar un Nacimiento en el monumento.

La imagen de San José, la Virgen y el Niño hecha con planchas de poliespán fue colocada en la Puerta de Alcalá durante la noche para defender el deseo de muchos madrileños de que los símbolos cristianos de la Navidad no sean retirados de los espacios públicos según la decisión del actual gobierno municipal.

En su primeras navidades como alcaldesa de Madrid, Carmena decidió mantener el belén del Ayuntamiento ante la presión ciudadana, pero, sin embargo, cambió el tradicional Nacimiento de la Puerta de Alcalá por adornos "laicos". De esta forma, la imagen de San José y la Virgen con el Niño ha sido sustituida por unas flores que nada tienen que ver con el verdadero sentido de la Navidad.

Con la llegada de la líder de Ahora Madrid a la alcaldía madrileña fue retirada la Natividad de la Puerta de Alcalá con la justificación por parte del gobierno municipal de que no cumplía con "los requisitos de puesta en valor artístico". Asimismo, el belén expuesto en Cibeles sólo cuenta con un espacio de 3 metros cuadrados, cuando tradicionalmente las dimensiones del Nacimiento alcanzaban los 50 metros cuadrados. 

"¡Es Navidad! Niño Jesús Welcome"

En otra iniciativa ciudadana frente al laicismo, un grupo de madrileños se concentró durante la pasada noche frente al ayuntamiento de la capital con una pancarta que rezaba: "¡Es Navidad! Niño Jesús Welcome", imitando el conocido cartel situado por el gobierno municipal en el Palacio de Cibeles "Refugees welcome".

Este gesto pretendía recordar a la alcaldesa la importancia de mantener las raíces y la identidad cristiana de los madrileños frente a la imposición del laicismo y el intento de excluir los símbolos cristianos del ámbito público, especialmente en unas fechas como las fiestas de Navidad.