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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 7 de noviembre de 2016

Badajoz. La Escuela Taurina ofrece a "El Táriba" un desayuno solidario en su despedida.


Reinaldo Gil "El Táriba" envuelto en su bandera de Venezuela


Redacción 'Del toro al infinito'
Madrid, 6 de Noviembre de 2016
Hermosa despedida le han ofrecido a Reinaldo Gil "El Táriba" sus amigos y compañeros de la Escuela Taurina de Badajoz, ante su inminente vuelta a su tierra venezolana tras finalizar el primer curso como alumno de tan prestigioso centro docente de tauromaquia, dependiente de la Diputación Provincial de Badajoz y dirigido por dos extraordinarios profesores, los antiguos matadores "El Cartujano" y Luis Reina que con si sapiencia, empeño y dedicación han situado a esta Escuela a primer nivel mundial.

No solo es la primordial enseñanza taurina la que imparten, sino que la formación humana de estos jóvenes es tarea tan prioritaria como aquella, y bien que lo demuestran día a día, con el colofón de este último día rodeando de afecto y cariño al torero tachirense, "El Táriba", en correspondencia a sus virtuosas dotes personales que le han granjeado el cariño y afecto de todos los que le han tratado en esta hospitalaria y noble tierra extremeña. 

Por ello, y conscientes de las dificultades económicas que sufre el buen alumno para sus costoso viaje aéreo, y con el deseo de que vuelva al seno de la Escuela, han celebrado un desayuno solidario en para el que cada uno de los asistentes han aportado productos comestibles, abundando los clásicos churros, rabanadas con manteca y aceite de la tierra, conjugados con los manjares del cochino negro, y regados con el buen vinillo extremeño, aunque tampoco faltó las pastas y rosquillas típcas para mojar en café con leche en la fresca y soleada mañana.

Además la nobleza de alma hizo brotar de los bolsillos de estas buenas gentes el dinerillo suficiente para asegurarse el disfrute de la presencia del joven Reinaldo Gil con la llegada del nuevo año.

"El Táriba" vuelve a su casa con su querida familia, disfrutará de la navidad en su patria venezolana pero sabe que aquí ha dejado otra familia y otra segunda patria que le esperan con anhelo para el nuevo curso y así compartir sus sueños de ser torero.

Buen viaje, ¡torero!