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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 25 de marzo de 2017

Murió la ejemplar Mariantonia, viuda de Curro Fetén / por Juan Miguel Núñez Batlles


El autor de este obituario, Juan Miguel Núñez, Eduardo Mediavilla de la histórica GARME-Gráficas Taurinas, y Curro Fetén / Fallas de Valencia de 1967


Nos ha dejado una mujer ejemplar. Una persona de una extraordinaria y elegante condición humana: María Antonia Esteban, la viuda de Curro Fetén.


Murió la ejemplar Mariantonia , 
viuda de Curro Fetén

Juan Miguel Núñez Batlles
(Emitido en el programa "Clarín" de RNE, el 19 de marzo)
Mujer prudente y, a la vez, vigorosa y eficaz en las tareas indispensables en todas las circunstancias de una figura de la comunicación como fue su marido: el añorado y grande Curro Fetén.

Diecisiete años hoy que se nos fue Curro Fetén. Y el viernes pasado despedíamos a su Mariantonia.

¡Qué dos grandes personajes!

Fue Curro sobre todo un gran aficionado, un hombre culto, conocedor de la historia y la actualidad de su tiempo. Como cronista taurino, su autoridad fue absoluta.

En más de cincuenta años que estuvo en activo, hizo sin interrupción las temporadas de España (con las correspondientes y oportunas incursiones a Francia y Portugal) y América, en las que vivió y contó todos los grandes acontecimientos de las plazas y ferias importantes. Sus tribunas más fuertes las tuvo, aquí en España, en Radio Intercontinental, y en América, en el diario “El Tiempo” de Bogotá.

Su cálido sentido de la amistad, su devoción por la familia, su distinguido gracejo, y la profundidad y rigurosidad de sus conocimientos taurinos, fueron su mejor patrimonio humano y profesional. Algo que al cabo de 17 años seguimos echando de menos.

Un dato: todas las figuras del toreo, empresarios, apoderados y ganaderos, aficionados y hombres de bien, de su tiempo, fueron sus amigos, leales y legales.

Ahora, en este aniversario de su adiós en Valencia, cuando el latigazo del infarto fue certero e implacable con él, en el Hotel Astoria donde se hospedaba para cubrir la feria de Fallas, a Curro (Gonzalo Ángel Luque del Pino, que era su verdadero nombre) lo volvemos a recordar.

Y esta vez también por ese reencuentro que ha tenido hace dos días, encuentro ya definitivo, con su querida esposa, Mariantonia. La mujer imprescindible en su vida, absolutamente amorosa y necesaria por tanta generosidad como dispensó –a él, a Curro- y a quienes también tuvimos la suerte de estar cerca de ellos en muchos encuentros de carácter taurino.

María Antonia y Curro Fetén está ya más vivos que nunca… y para siempre.

Descansen en paz

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Sebastián Palomo Linares y Curro Fetén


En recuerdo de Curro Fetén

Crónica la toma de alternativa de Palomo Linares en Valladolid / 15 de Mayo de 1966

El día 19, el acontecimiento se centró en la toma de alternativa de Palomo Linares en Valladolid, donde cortó cuatro orejas. El padrino, Ostos, también cortó una oreja y dio la vuelta en el cuarto. Mondeño, dos orejas y rabo y ovación.  Esto es lo que les relatamos ese día en nuestra emisión desde Valladolid:


" TRIUNFAL ALTERNATIVA DE PALOMO LINARES QUE CORTA 4 OREJAS Y SALE EN HOMBROS. DOS OREJAS Y RABO PARA MONDEÑO Y OREJA CON PETICION DE OTRA PARA JAIME OSTOS. PADRINO Y TESTIGO TAMBIÉN FUERON PASEADOS A HOMBROS.

Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Valladolid, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes. 19-5-66

En Valladolid, donde se entiende de esto de los toros como en muy pocas ciudades andaluzas, ha tomado esta tarde la alternativa ese pequeño gran torero que es Palomo Linares. Y la ciudad ha vestido sus mejores galas a tono con el acontecimiento taurino que en ella se ofrecía. Por las calles y en los abarrotados tendidos –se puso el cartel de no hay billetes- caras conocidas de aficionados de toda España que naturalmente, no querían perderse el solemne acto de la investidura del crío como matador de toros. 

Ese crío que hasta hace un par de años soñaba con ser un día torero, con ser matador de toros de fuste, con salir del taller donde aprendía el viejo y honrado oficio de remendón. Su alma y su corazón de artista se revelaban y el muchacho no tenía más idea en la cabeza que la de ser torero. Menudearon las escapadas a los tentaderos de la provincia y hoy, por fin, aquel muletilla que asombró a los aficionados en sus primeras actuaciones en Vista Alegre y en su triunfal campaña de novillero después, se hacía matador de toros. Por eso a nadie extraña que en sus ojos despiertos, en su sonrisa de pícaro, en su juvenil rostro brille su desbordante alegría al tomar las armas de manos de Jaime Ostos y ante la presencia de Juan García Mondeño, tras haber asombrado a todos con un toreo a la verónica pletórico de temple y armonía, de gracia y garbo.

Ya es matador de toros el antiguo maletilla –ahí quedó la gran estocada como muestra en el toro que le abrió paso al escalafón superior- Pero antes, Sebastián había toreado, había llevado y traído a su antojo a su enemigo en una faena clásica, honda y pura, impropia de un novel y sí de un matador de toros con muchos años de andar por las cumbres de la gloria y de la fama. Porque torear como ha toreado Palomo es muy difícil, con ese aire, esa pureza, esa hondura y esa verdad. Su sentido del toreo, los muletazos largos, templados, ponían al público en pié. Qué lentitud en el traer y llevar la tela torera, que armonía y gusto en adelantar el engaño, ese suave toque para parar a su enemigo y llevarle lenta y templadamente después. Rematar sin agobios los muletazos, estar colocado siempre a la perfección… Por ello, cuando rodó el de Salustiano Galache de un pinchazo y soberana estocada, la plaza que ya era mediada la labor torera un mar de pañuelos, solicitó y obtuvo las dos orejas en honor del joven torero, que hubo de recorrer entre una apoteosis entusiástica el ruedo.

Y es que el nuevo matador tiene casta. Artista, dominador y con un corazón torero del que hizo gala en el sexto de la tarde. Un toro mansurrón y cobarde que hizo toda la pelea a la defensiva, aplomado hasta tal punto que tuvo Palomo que obligarle a embestir, provocando la arrancada dándole con la rodilla en los pitones. El toro tardeaba pero ante la porfía del diestro, no tenía más remedio que embestir, con genio y aspereza. Pero el nuevo doctor lo llevaba de forma insuperable, ora en pases sobre la derecha, ora al natural, en cuya suerte bordó una veintena de muletazos de asombrosa ejecución, enormes de temple, mando y aguante, que remató con sentidos pases de pecho. 

La plaza entera era un clamor cuando Palomo Linares lió la muleta y arrancó a matar. Nada hizo el toro por él y cobró dos pinchazos. Pero el muchacho debió pensar para su coleto: si el toro no ayuda, tendré que ponerlo yo todo. Y entregándose, sacando a relucir una casta que le llevará a la cumbre del toreo, cobró una estocada entera, de la que salió el toro muerto. 

Aquello fue el delirio. Otras dos orejas y la triunfal salida en hombros en medio de un entusiasmo difícil de describir. Bien puede decirse que Sebastián Palomo Linares, desde el mismo día de su alternativa triunfal, ha quedado calificado como primerísima figura del toreo. Su arte y su sentido torero le avalan..."