la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 21 de septiembre de 2011

CUANTO VE EL QUE VIVE EN BARCELONA / Aquilino Sánchez Nodal

El Parlamento Catalán votando contra España

            CUANTO VE EL QUE VIVE EN BARCELONA

¡Qué importa un día! Está el ayer alerto
al mañana, mañana al infinito,
hombres de España, ni el pasado ha muerto,
ni está el mañana, ni el ayer, escrito.

(A. Machado: “El Dios íbero”).

Aquilino Sánchez Nodal

Madrid, 21 de Septiembre de 2011
     El desastre taurino en Barcelona marca la trayectoria en la disgregación de aquel triángulo, de España y de todo lo relativo a la españolidad de sus tierras. Prohibir, las corridas de toros no ha sido un accidente más en la Historia de España, sino una consecuencia de tantos favores, matices, peloteos y  miles de millones de euros que los han regalado a fondo perdido sus compinches nazional-socialistas para que ayuden a destruir España al amparo del parlamento. Los nacionalistas catalanes son avariciosos pero de poca memoria, no piensan que ellos pertenecen al mismo pasado y por consiguiente son españoles por cultural, tradición, religión y orgullo patrio. Trato a parte, merecen los farsantes politicuchos catalanes, corruptos casi todos, que se forran a maletas llenas sin dar cuentas y para ello deben recortar libertades elementales, incumplir la ley e imponer la injusticia como forma de gobierno. Suspender las corridas de toros no era necesario, desaparecerían sin remedio por desinterés y avaricia de los empresarios taurinos de la zona, sálvese quien pueda. Se trata de demostrar la total situación de ignominia a que ha llegado la Cataluña paleta y llure de democracia a su conveniencia .

-         Toda injusticia ejercida contra la libertad del pueblo es un acto terrible.

-         “Cataluña… parece una mujer vieja y febril que se pinta y hace una mueca de alegría “ pero solo es eso, una región decrépita, ridícula con un falso nacionalismo sin valores, sin conocimiento de si mismo que no puede despojarse de los detritus de corrupción que embarazan a sus políticos y a sus leyes para desdeñar la sutil vida cotidiana en la diversidad étnica del pueblo catalán. A quien Dios sé la dé, San Pedro se la bendiga.