la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 21 de octubre de 2010

Enrique Ponce sigue aspirando a todo / Por Andrés Amorós / ABC

"Cara a cara..." 
Enrique Ponce en Bilbao


Feliz con el Premio Taurino ABC, Enrique Ponce reivindica el paso del toreo a Cultura y desvela que le gustaría volver a Madrid en 2011: «No pondré inconvenientes»
 «Mientras me vista de torero, voy a aspirar a todo»

Andrés Amorós
Madrid, 21710/2010
—Era uno de los pocos premios que no tenías.
—Sí, lleva pocas ediciones. Me ha hecho especial ilusión, sinceramente, sobre todo por el jurado y por la categoría y credibilidad del ABC en el tema taurino.
—Lo que se premia es al protagonista del acontecimiento más relevante de la temporada, en tu caso la corrida número dos mil en Ronda el 4 de septiembre.
—Es algo que nunca soñé que podría llegar, pero es consecuencia de mi trayectoria profesional. Dentro de eso, lo más importante es cómo ha ido, mantener el nivel en 21 temporadas. Este año, una de las metas era alcanzar ese número y fue muy hermoso poder hacerlo en una corrida tan excepcional como la Goyesca.
—Has matado más de cuatro mil toros.
—Sí, han sido dos mil corridas pero a veces matas más de dos toros por un mano a mano, alguna de seis toros o por el percance de un compañero. Parece mentira, es más que una ganadería completa. Si te paras a pensar en la magnitud de esa cifra, comprendes lo difícil que es.
—Has indultado 39 toros.
—Es uno de los hitos más importantes de mi carrera. He podido hacerlo porque he ido siempre a favor del toro, he ayudado a lucirlo. Por mi forma de torear, en mis manos se ven los toros, a veces, mejores de lo que son.
—Tus plazas son sobre todo Valencia, Madrid, Sevilla, Bilbao y México.
—Desde luego. Añádele también Nimes y, de América, Lima: sólo Manzanares padre y yo hemos conseguido cuatro veces el Escapulario del Señor de los Milagros. Un caso muy especial es la Monumental de México: creo que soy el torero español que más veces ha toreado y ha triunfado allí. Quien no me ha visto torear en esa plaza, se ha perdido una parte importante de mi carrera.
—Has toreado toros de muchos encastes.
—Me he preocupado de que así sea: un torero debe ser capaz de eso. Y lo he hecho sin necesidad, por sentirme más realizado. He matado toros de Santa Coloma, de Victorino, de Atanasio, de Domecq, de Samuel... Y de todas esas ganaderías guardo recuerdos imborrables.
—Diez temporadas consecutivas has toreado más de cien corridas.
—Sí, y solamente en España. Además, he ido a América todas las temporadas. Ahora, me parece casi imposible.
—Has toreado más de veinte años, desde el comienzo, como figura.
—Prácticamente, sí. Empecé el año noventa con los seis toros de Valencia y confirmé mi puesto el año siguiente, el 91, al ser triunfador de la Feria de Bilbao. Creo que eso se debe a la constancia y el afán de superación; sin las dos cosas, sería imposible.
—Esta temporada.
—Ha sido difícil, dura, por la mala suerte en los sorteos, pero también muy satisfactoria: por ejemplo, enfrentarme al toro de Zalduendo en Fallas. Lo más importante, dar la cara con toros difíciles después de veintiuna temporadas.
—¿Cuál ha sido el hito fundamental?
—Ser un año más el triunfador de una feria tan exigente como Bilbao. También, el rabo de Nimes. Y muchas faenas muy a gusto en Málaga, Ciudad Real, Burgos, Granada, Alicante...
—¿No te da pena no haber venido a Madrid?
—Sí, claro que me da pena, pero yo no me he negado en absoluto. No hubo acuerdo con la empresa, simplemente.
—¿Volverías el año que viene?
—Por mí no voy a poner inconvenientes. Me gustaría volver a torear en Madrid después de dos años de ausencia. Tengo un respeto tremendo por esa afición y esa plaza, claves en mi vida.
—El paso del toreo a Cultura.
—Es muy importante como símbolo. Nos sentimos ubicados en ese Ministerio. Queremos reivindicar que el toreo forma parte de nuestra cultura y nuestra tradición. Lo más importante: mejorar la imagen del toreo.
—¿Aspirarías a este premio en años próximos?
—Desde luego, me motiva mucho optar a este premio de tanta categoría. Mientras me vista de torero, voy a aspirar a todo.
—Entiendo que seguirás toreando el año que viene.
—Por supuesto.