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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 12 de octubre de 2010

Cayetano y el 7 / Por Ignacio Ruiz Quintano


Cayetano y el 7

Cayetano es un tío que le dices que te vas a Sevilla a ver al Cid con los victorinos y te dice: «¡Qué vulgaridad!»

Día 12/10/2010
Mi número cabalístico es el 7, y presumía de ello hasta que di con «El número 7», la radiografía del nazismo hecha por Penella de Silva, el periodista a quien Pla echaba de menos constantemente. Contaba Penella que el 7 era el número predilecto de Hitler, que con el número 7 ingresó en el Partido fundado el 7 de marzo de 1918: «Y tanto aprecio, distinción, o superstición puso en este número, que casi todas sus grandes campañas arrancaron del séptimo día: esto es, de la madrugada del domingo». Tela, con el 7, que, sin embargo, es un número neutro, y ahí están las 7 tonterías de los 7 sabios de Grecia: «Casi todos los hombres son malos»; «Piensa en tu fin»; «Evita los extremos»; «La perseverancia todo lo alcanza»; «Aprovecha la oportunidad»; «Conócete a ti mismo»; y «La certeza es la ruina». En Madrid, decir 7 es decir Juan Gómez «Juanito», y luego Raúl, y ahora Cristiano Ronaldo, o sea, un número con prestigio. 
Y me cuentan que «7» es el nuevo perfume que anuncia Cayetano, el torero de Esperanza Aguirre, quien, a pesar de su abono en la Andanada del 9, nunca ha sido buena aficionada. Cayetano es un tío que le dices que te vas a Sevilla a ver al Cid con los victorinos y te dice: «¡Qué vulgaridad!» A Cayetano le cierran la plaza de Las Ventas para entrenarse, y, aun así, nunca lidiará un victorino, porque un victorino no huele como dice Juan Carlos, el último canterano del Madrid, que huele Mourinho: «Muy bien». Además, que le trae más cuenta anunciar la fragancia del «7», que en los toros es el tendido de la plebe, con Rosco, al que no veo yo poniéndose una nube de «7» detrás de la oreja, y un trepa de la parte Salamanca, morantero él, que quiso quedarse con el tendido la tarde de la huelga contra El Cid, que, como se sabe, es el enemigo de la fiesta, por su empeño en lidiar victorinos y peores yerbas. El día que los del 7 huelan a «7», los toros estarán en Cultura.