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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 26 de octubre de 2014

El homenaje / por Juan Manuel Rodríguez



"...Lo que en su envalentonado desconocimiento reclamaba el presidente de la LFP era en realidad que la afición del mejor club del siglo XX según la FIFA y diez veces campeón de Europa inclinara la cerviz y se humillara por un récord que ni le iba ni le venía..."

El homenaje 


26 de Octubre de 2014 
Club castizo y generoso, sí. Todo nervio y corazón, también. Pero, ¿en qué parte de la letra del himno que el maestro Cisneros escribiera en una servilleta de La Rana Verde en un tren camino de Aranjuez se dice exactamente que el estadio Santiago Bernabéu deba homenajear a un futbolista del Barcelona?... Si el himno dijera "Los domingos por la tarde, caminando a Chamartín, las mocitas madrileñas van alegres y risueñas porque hoy homenajearán a Leo Mesín", yo no diría nada, yo me callaría. Pero no es así. Nada, por mucho que su deportividad y elegancia hayan quedado corroboradas mil veces, obligaba en absoluto al público merengue a rendir pleitesía al jugador argentino. El homenaje no estaba escrito en la servilleta de La Rana Verde.

Lo que en su envalentonado desconocimiento reclamaba el presidente de la LFP era en realidad que la afición del mejor club del siglo XX según la FIFA y diez veces campeón de Europa inclinara la cerviz y se humillara por un récord que ni le iba ni le venía. Y aunque es cierto que el incluso el Barça se apartó elegantemente de semejante majadería, el periobarcelonismo sin embargo, tan mal acostumbrado últimamente a las añagazas que escribe en El País el secretario de Estado para el Deporte, se tomó francamente mal la negativa madridista a hacerle la ola a Leo. En realidad llevamos diez días hablando de la nada propuesta por el jefe de la Liga. Hubo homenaje, sí, pero no el que tenía previsto Tebas.

El homenaje se lo dio el Real Madrid a sus aficionados, que es lo que corresponde. Homenaje de Carvajal, convertido en un látigo por la banda. Homenaje de Kroos, bien colocado siempre. Homenaje de Pepe, imperial y goleador. Homenaje de Ramos, perfecto. Homenaje de Marcelo, incisivo, creativo, peleón. Homenaje de Isco, reconvertido ahora en esa fiera corrupia capaz de robarle la cartera al más pintado. Homenaje de Casillas, otra vez santo. Homenaje de James, el aguador con frac. Homenaje de Cristiano, que continúa metiendo tierra de por medio con respecto a Messi. Y homenaje de Benzema, perro y gato al mismo tiempo. Homenaje de todos y cada uno de los jugadores del Real Madrid al buen fútbol.

¿Qué decir del Barça?... Superado casi siempre por el Real Madrid pudo salir del Bernabéu con cinco o seis goles en contra. Luis Enrique, que trajo a Rakitic para los partidos importantes, sentó al croata entregándole la titularidad a Xavi, con quien no contaba; luego sacó a Mathieu de la posición de defensa central para ponerle en el lateral; sentó a Alba, puso a Piqué, que está fatal, y alineó desde el principio a Luis Suárez, incapaz de rematar una sola vez a puerta. Ya digo que el marcador final de 3-1 maquilla un resultado que debió ser mucho más amplio a favor del equipo merengue. Del grado de indigestión que la victoria blanca ha provocado en el vestuario azulgrana dan testimonio las antideportivas declaraciones de Xavi al final del partido. Pero incluso el sempiterno mal perder del capitán culé resulta hoy insignificante ante el auténtico homenaje, el que ayer brindó el Real Madrid a su afición.