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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 18 de octubre de 2014

La última mentira de Del Bosque / por Juan Manuel Rodríguez

 
"...Los alcarreños fueron unos de los últimos en engrosar el Palmarés de Del Bosque. Por su talante humano y conciliador, por su humanidad, por su cercanía, por seguir siendo igual que antes de ganar el Mundial... le dieron un Premio de Honor..."

La última mentira de Del Bosque 
  • Para defender lo indefendible (su continuidad en el banquillo de España pese al desastre de Brasil) Del Bosque alega que contaba "con la confianza de la Federación y del vestuario". A Vicente le faltó añadir "como todos". 

Juan Manuel Rodríguez
En entrevista concedida a mi amigo Joaquín Maroto, Del Bosque vuelve a mentir en el As cuando afirma que pensó dimitir tras el fiasco de Brasil. A los dos días de la victoria ante Australia, que supuso el canto del cisne en el Mundial, alguien que conoce bien al seleccionador me llamó para decirme que iba a seguir. Yo ya lo intuía porque cada uno de los mensajes del seleccionador posteriores a las derrotas ante Holanda y Chile iban en esa dirección pero, aún así, me sorprendió. Luego me indignó aquel paripé del estilo de "me retiro al desierto a reflexionar" cuando estaba meridianamente claro que Vicente iba a seguir. Después de la reflexión ficticia llegó la confirmación, que no era tal puesto que todos la dábamos por hecha, de que seguiría en el cargo.

Del Bosque, pues, miente cuando dice que se lo pensó y la frase "Mi caso no es comparable a los de Orenga y Moyá" suena mal, como si Del Bosque se situara a sí mismo en un escalón superior al que ocupaban los seleccionadores nacionales de baloncesto y tenis. Claro que "no hay situaciones iguales", por supuesto que no las hay. Interpreto que Del Bosque quiere decir que él, a diferencia de Orenga o Moyá, ha ganado un Mundial y una Eurocopa; salvo esa circunstancia, que no es desde luego menor, no veo que haya diferencias entre los casos de uno y otros. Bueno, sí las hay: Orenga y Moyá, que acababa de llegar, se dieron cuenta de que no era buena idea aferrarse al puesto, pero Del Bosque no.

Para defender lo indefendible (su continuidad en el banquillo de España pese al desastre de Brasil) Del Bosque alega que contaba "con la confianza de la Federación y del vestuario". A Vicente le faltó añadir "como todos". Todos y cada uno de los seleccionadores que no decidieron irse por su propio pie contaban con el apoyo de Villar, que confunde inmovilismo con estabilidad, y los jugadores, que no van a decir por supuesto lo que piensan públicamente. Y ahora, el plan de Del Bosque: "Ni me iré antes de Francia 2016 ni seguiré después". La última mentira de Vicente tiene que ver con Casillas: "Si no juega en su club tendrá difícil venir": la temporada pasada fue suplente en Liga y siguió acudiendo regularmente con España y recuerdo que, cuando Iker cometía algún error, siempre había alguien que decía "claro, le falta portería".