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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 28 de abril de 2016

Lo de Saúl es un es-cán-da-lo / por Juan Manuel Rodríguez


Golazo... de Saúl Ñíguez al Bayern


"...El Pep volvió a hablar del césped, que si estaba alto, que si estaba seco, que si patatín, que si patatán... Es tan cicatero Guardiola con el esfuerzo del Atleti como Rumennige lo fue con el club colchonero y Simeone con el Real Madrid, aunque el primero rectificara mientras que el segundo sigue metido en la cueva..."

Lo de Saúl es un es-cán-da-lo

En el Atleti y alrededores están que trinan con una declaraciones de Karl-Heinz Rummenigge a propósito del sistema de competición de la Champions. El presidente del Bayern, club que posee cinco Copas de Europa, puso hace días como ejemplo de lo que, en su opinión, es una mala organización de la competición, la temprana eliminación de la Juventus, que tiene dos títulos y que ha disputado hasta la fecha seis finales. El error de Rummenigge, a quien se podrá acusar de soberbio o de clasista pero no de que no sepa de fútbol, fue adornar su comentario, que podría ser debatible e incluso interesante, con un lacito de desprecio hacia PSV, Wolfsburgo y Atlético de Madrid: "Vi partidos de octavos que me dieron ganas de apagar la televisión". A mí, por cierto, me pasó lo mismo que a Rummenigge, con la notable diferencia de que yo no represento al Bayern de Munich y puedo decir lo que me dé la real gana.

Consciente de que metió la pata, Rummenigge trató de sacarla el otro día diciendo que el Atlético de Madrid merece todo su respeto y que un equipo que llega a semifinales después de haber eliminado al Barcelona es porque tiene calidad. El presidente del Bayern se equivocó... y rectificó, que es, por cierto, bastante más de lo que ha hecho Diego Pablo Simeone, que afirmó en junio que la Liga estaba peligrosamente preparada para el Real Madrid y que, preguntado después varias veces por tan temeraria, indefendible e injusta acusación, no ha hecho más que pegarle al periodismo crítico (no al de bufanda rojiblanca, claro, que sigue tratando de ocultar el muerto en el jardín) largas cambiadas. Lo que probablemente quiso decir Rummenigge, aunque explicándolo fatal, es que en la Copa de Europa tendría que haber categorías, y que el sistema debería contemplar la inclusión de los cabezas de serie. Eso es debatible, la falta de respeto no lo es. Rummenigge faltó al respeto al Atleti y Simeone ofendió gravísimamente al Real Madrid; el primero rectificó y el segundo sigue en sus trece: hay quien sigue pensando que sólo tienen corazón los aficionados de un club y no los de todos.

Y hablando de seguir en sus trece. Otro que no regala nada es Guardiola. El Pep volvió a hablar del césped, que si estaba alto, que si estaba seco, que si patatín, que si patatán... Es tan cicatero Guardiola con el esfuerzo del Atleti como Rumennige lo fue con el club colchonero y Simeone con el Real Madrid, aunque el primero rectificara mientras que el segundo sigue metido en la cueva. El Atlético de Madrid fue mejor que el Bayern en la primera parte y el Bayern, con idéntico césped al de los primeros cuarenta y cinco minutos, fue mejor en la segunda. Ya está. Es ridícula esa apelación al estado del terreno de juego por parte del entrenador de una de las mejores plantillas del mundo, un técnico que lo tiene todo y que ficha lo que le apetece. Por cierto: lo de Douglas Costa es un escándalo... y lo de Saúl Ñíguez otro. En el palco del estadio Vicente Calderón estuvo Del Bosque, que ahora amenaza con seguir en el cargo; a ver si, además de pasear su bonhomía por España, el seleccionador tomó nota de lo que ocurrió sobre el campo. Yo lo dudo.