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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 22 de abril de 2016

Real Madrid. Sospechosos en la España de la posesión / por Juan Manuel Rodríguez



El Real Madrid lleva siete años cometiendo el pecado de ser el único equipo de las cinco grandes Ligas en conseguir marcar más de cien goles. Le pregunta es: "Sí, pero... ¿cuántos títulos?"... Así, de memoria, me salen una Copa de Europa, un Mundial de clubes, una Supercopa europea, una Liga, dos Copas del Rey y una Supercopa de España.


Sospechosos en la España de la posesión

El modelo es ganar. Según yo lo veo no existe nada delictivo en el hecho de ganar, de hecho en el deporte profesional es bastante recomendable hacerlo. Incluso en los Estados Unidos de América, nación adelantada donde las haya, perder no está demasiado bien visto y cuando un entrenador no gana acaba siendo despedido. De un tiempo a esta parte, que alguien diga que el modelo es ganar le convierte a uno en sospechoso: "¿Ganar? ¿Cómo que ganar? ¿Ganar de qué modo? ¿Ganar por ganar?"... No, hombre, no; hay que ganar tratando de jugar bien. Y, en el fútbol, ganar jugando bien siempre llevó implícito hacerlo marcando el mayor número de goles posible. También desconozco en qué momento exacto de nuestra conversación dejaron de tener importancia los goles en el fútbol: "¿Muchos goles?... Ya, ya, pero... ¿cuántos títulos?" Hasta ahora siempre había pensado que era complicado que un equipo que marcara muchos goles no jugara bien al fútbol y que los títulos serían al final consecuencia de ambas cosas, pero ya veo que yo estaba equivocado y que lo realmente importante es... ¡la posesión!

El Real Madrid alcanzó ayer en su partido contra el Villarreal, cuarto en la tabla, la cifra de cien goles en la Liga. El gol de Modric, precioso, fue el número ciento uno. El equipo blanco es el único de los cinco grandes campeonatos que lleva los últimos siete años superando la centena de goles, el único. El dato, demoledor por sí solo, es más significativo aún si cabe si se añade otro más: sin Cristiano, el Madrid sólo superó una vez ese registro a lo largo de su historia; en los siete años de Cristiano... lo ha hecho en las siete ocasiones. El mérito del club blanco es doble o incluso triple puesto que todo esto lo ha logrado huérfano de la figura de un director deportivo. Como decía antes, sacar todos estos datos a colación en la España de la posesión resulta peligrosísimo y te convierte de repente en sospechoso de alta traición; y, además, los filósofos se revuelven y, transformándose por un instante en resultadistas, te preguntan: "¿Y cuántos títulos?"... Pero, ¿no habíamos quedado en que lo importante era el modelo?... El modelo del Real Madrid Club de Fútbol consiste en ganar muchos partidos marcando muchos goles. Es simple.

El Real Madrid lleva siete años cometiendo el pecado de ser el único equipo de las cinco grandes Ligas en conseguir marcar más de cien goles. Le pregunta es: "Sí, pero... ¿cuántos títulos?"... Así, de memoria, me salen una Copa de Europa, un Mundial de clubes, una Supercopa europea, una Liga, dos Copas del Rey y una Supercopa de España. Si las matemáticas no fallan, el Real Madrid sale a título por temporada, un hecho verdaderamente inaudito si, además de la ya referida ausencia de la imprescindible figura del director deportivo que le guíe a uno por la vida, tenemos en cuenta que el club blanco está batallando contra el mejor Barcelona de la historia, un Barça liderado ni más ni menos que por un extraterrestre como Leo Messi. Sí, de acuerdo, siete títulos en siete años son menos títulos de los que exigen los aficionados del Madrid y muchísimos menos de los que reclaman los antimadridistas, pero tampoco están tan mal, ¿no?... Este miércoles 20 de abril también pasará a la historia porque durante ciento cinco minutos aproximadamente, los que transcurrieron entre las ocho de la tarde y las diez menos cuarto de la noche, marcar muchos goles dejó de ser por fin un delito en la España de la posesión. A las diez de la noche se decretó de nuevo la ley marcial y todos volvimos a ser otra vez sospechosos de querer ver muchos goles.