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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 19 de agosto de 2016

A vueltas con José Tomás. La regadera / por Paco Mora


  • Bien que aceptara el mano a mano con El Juli aunque haya salido escaldado, pero yo estoy esperando que haga lo mismo con Enrique Ponce, al que le debe una satisfacción por haber tratado de ningunearlo en la mejor temporada de su ya larga vida torera.
"...Con dos repasos más como el de El Juli, a José Tomás se le puede acabar el chollo. Que no olvide que para ser un mito sin los pies de barro hay que dar la cara en algunos sitios más que en tres o cuatro plazas facilonas al año, y llevándose debajo del brazo los toros y los toreros que le convienen..."


La regadera

El baño que le ha administrado El Juli a José Tomás en el mano a mano de San Sebastián es como para que el de Galapagar comience a pensárselo dos veces, antes de salir del circuito de la comodidad en el que hace años sobrevive taurinamente instalado, con carteles de toros y toreros a su gusto y conveniencia. Esto es muy duro y los toreros acreditados y en racha tienen más peligro para usted que una víbora en un bidé, don José. Desengáñese; para competir con las figuras de verdad -y El Juli lo es con mayúsculas- hay que torear en todas las ferias toda la temporada y sin hacerle ascos a compañeros de cartel ni a ganaderías. Al menos a las que torean los que se están batiendo el cobre año tras año desde Castellón a Jaén.

Con dos repasos más como el de El Juli, al fenómeno de la sierra madrileña se le puede acabar el chollo. Ya se sabe que a José Tomas el público le consiente lo que no le permite a ningún otro torero. Por algo es un mito. Pero que no olvide que para ser un mito sin los pies de barro hay que dar la cara en algunos sitios más que en tres o cuatro plazas facilonas al año, y llevándose debajo del brazo los toros y los toreros que le convienen.

Bien que aceptara el mano a mano con El Juli aunque haya salido escaldado, pero yo estoy esperando que haga lo mismo con Enrique Ponce, al que le debe una satisfacción por haber tratado de ningunearlo en la mejor temporada de su ya larga vida torera. ¿Qué es lo que quiere demostrar el de Galapagar poniéndole palos en las ruedas al de Chiva? ¿Qué tiene miedo a medirse con él? ¿O simplemente que el buen toreo y la sabiduría torera le producen migraña? Don José debería hacernos el favor, a los aficionados a los que no ha encandilado jamás, de medirse con Ponce aunque vuelva a funcionar la regadera y tenga que marcharse a descansar, que bien se lo merece.