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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 30 de agosto de 2016

El lobby gay criminaliza la discrepancia… con todo el apoyo legal


La que ha armado la descerebrada de Cifuentes con su ley homosexualista.
  • No te atrevas a enfrentarte a la doctrina oficial o lo oficial se te echará encima. Es el comienzo de toda tiranía.
  • ¿Y todavía hay quien me repite que hay que votar el PP como mal menor? ¿Seguro que es mal menor?
  • ¿Qué podrían hacer PSOE o Podemos para superar a Cristinita? A mí no se me ocurre nada.
  • ¡Ah!, y pobre del homosexual que quiera dejar de serlo. Ese es un traidor.
El lobby gay criminaliza la discrepancia… con todo el apoyo legal

No me cansaré de repetir lo que está en juego, porque es demasiado fuerte y porque me niego a que la rutina imponga el silencio y aumentemos nuestras tragaderas, que cada día son más. La ley homosexualista de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes (en la imagen), supone la imposición del homosexualismo desde la más tierna infancia. Atenta, como aseguran los obispo de Alcalá y Getafe, contra los derechos a la libertad religiosa, a la libertad de conciencia, a la libertad de enseñanza de los padres y a la libertad de cátedra de los profesores. Esto es el nuevo PP, el de la Chony Cristina Cifuentes: un atentado contra los principios cristianos y contra la libertad.

Pero no es menos importante el aprovechamiento que el lobby gay hace de esta norma. Los lobbies son especialistas en perseguir al discrepante y con el dinero y los medios del Estado.

Cuenta Religión en Libertad que la norma de Cifuentes ha sido utilizada por una asociación lobbista homosexual para perseguir a una ‘entrenadora’ que recibía a clientes homosexuales que querían dejar de serlo. Es decir, no te atrevas a enfrentarte a la doctrina oficial o lo oficial se te echará encima. Es el comienzo de toda tiranía, con los verdugos convertidos en víctimas.

¿Podía permitirse? No por cierto. La han denunciado. Mejor, hacen que la Comunidad de Madrid, la de Cristinita Cifuentes, corra con el coste y actué en su nombre, pase el caso a la Fiscalía y esta se encargue de fusilar a la discrepante. Eficaz y barato.

Es decir, que quien defiende la verdad y el sentido común es perseguido por la ley. ¡Ah!, y pobre del homosexual que quiera dejar de serlo. Ese es un traidor.

¡Qué grande eres, Cristinita!

¿Y todavía hay quien me repite que hay que votar el PP como mal menor? ¿Seguro que es mal menor? ¿Qué podrían hacer PSOE o Podemos para superar a Cristinita? A mí no se me ocurre nada.

Eulogio López