la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 22 de agosto de 2016

Fallece el picador Domingo Rodríguez "Rubio de Quismondo”

La gran tarde de 1989. 
Fue en el mes de abril de 1989. Como caso excepcional tocaron la música en la suerte de varas en la plaza de toros de Sevilla en honor a un picador. El mérito de conquistar tal distinción fue en reconocimiento a la labor que realizó a un toro de la ganadería de Palha, a las órdenes de Ruiz Miguel.

Desde este medio, 'Del toro al infinito blogspot, expresamos nuestras muestras de condolencia a sus familiares y amigos y elevamos una oración por el descanso eterno de su alma. D.E.P.


A LOS 86 AÑOS
Fallece el picador Domingo Rodríguez "Rubio de Quismondo”
Fue uno de los mejores picadores de las últimas décadas. 

El pueblo toledano de Quismondo ha despedido esta mañana al que fuera gran picador de toros Domingo Rodríguez "Rubio de Quismondo”, fallecido este viernes a los 86 años de edad. Nacido el 24 de marzo de 1930, estuvo en activo hasta la temporada de 1991, en la que toreó a las órdenes de Ruiz Miguel, vistiéndose por última vez de luces el 29 de septiembre en Sevilla.

Desde que debutó el 25 de agosto de 1957 en Valencia de Alcántara, únicamente actuó con cuatro matadores: Andrés Hernando, del año 1963 al 1967; con Ángel Teruel, hasta el año 1971, con Luis Miguel Dominguín hasta el 1973 y posteriormente, con Francisco Ruiz Miguel, hasta el año 1991. En 1990, retirado Ruiz Miguel pasó a formar parte de la cuadrilla del Niño de la Taurina.

Rubio de Quismondo hizo de la suerte de varas no fuese un simple trámite, sino un tercio de la lidia esencial. Prueba de ello, son las grandes tardes que se recuerdan como la del 7 de abril de 1989 en Sevilla, cuando durante la lidia del segundo toro de Palha el maestro Tejera hizo que sonara la música en su honor. Tras aquella memorable actuación, Vicente Zabala tituló su crónica: “El picador Rubio de Quismondo devolvió su categoría al primer tercio”.

Cabe mencionar que fue Matías Prats quien le puso el apodo de “Rubio de Quismondo” en el año 1964, a este picador que llegó a torear alrededor de unas 2.200 corridas de toros.