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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 30 de agosto de 2016

A los toros de Bilbao ya no va ni Marijaia / por Ricardo Díaz-Manresa


                                                                                                Pero el problema peliagudo es que cada vez va menos gente a la plaza y el balance es tan penoso como desolador. A este paso y lamentablemente la tendremos que poner en cuarentena y quitarla del pódium de las grandes.  
                          
A los toros de Bilbao ya no va ni Marijaia
Todo esto de Bilbao lo escribo con mucha pena porque, Madrid aparte y a distancia, la primera e indiscutible, está con Sevilla, Pamplona y Albacete entre mis ferias preferidas como he escrito ya muchas veces. Este año lo del público ha ido a peor y además se ha enrarecido el ambiente por algunas decisiones de la Junta Administrativa y por la actuación presidencial del popular Matías, más catastrófico que el año pasado y en plena decadencia.

Pero el problema peliagudo es que cada vez va menos gente a la plaza y el balance es tan penoso como desolador. A este paso y lamentablemente la tendremos que poner en cuarentena y quitarla del pódium de las grandes. A Sevilla, también si no vuelve el abono. Mientras tanto miren a Madrid, Pamplona y Albacete y disfruten. Y los de la Aste Nagusia que le den la vuelta a la tortilla y regresen a los tiempos triunfales. Es imprescindible. Si no, todo se ve cada vez negro. Y encima como pájaro todavía más negro las elecciones del 25 de septiembre y que no ganen los antitaurinos… O los pasotas o dañinos o incomprensibles como Psoe y Pnv que votarán con ellos…

Este año los del Canal, Más o Menos, los de Toros–Movistar y los de Toros-TV, o como se llamen, hicieron lo de San Isidro. Decirnos con números lo que había en la plaza, suma imposible de calcular porque no hay tornos. En Madrid la cuenta que hacían era la siguiente: todos los abonados, más las entradas vendidas en taquilla cada día, más todas las tarjetas de viejos y jóvenes, más todos los pases de favor de políticos, medios informativos, regalos de empresa etc. Algo aproximado, sin más.

Supongo que en Bilbao hizo lo propio la primera pareja. Todas las tardes lo repetían y hasta se jactaban de tan buenas entradas…cuando no había ni media. Pero al llegar a los micros la segunda pareja, ni pío. Pensarían que mejor ni remover esto con entradas lamentables.

Bilbao cada vez peor en número de espectadores va por muy mal camino. Y los carteles son casi todos aparentemente buenos para la masa y los toros de ganaderías de prestigio, y el ambiente estupendo, la ciudad muy cómoda…O sea con la situación ideal de que todo salga bien. Pero no. Alarmante lo de 2016 (y de años anteriores, que esto viene de lejos). Tan alarmante como Sevilla en los tres últimos años, con los dos primeros con el justificante de la deserción masiva de las figuras.

Los abonos de las empresas se fueron para no volver y me cuentan que Altos Hornos, en los tiempos de oro, tenía 6000 (casi media plaza). Aunque fueran menos, resultaba vital.

Será por algo, que dice mi hijo mayor siempre ante cualquier caso de la vida, bueno o malo. ¿Y cuál es aquí el algo? Todo el mundo se aferra a los precios pero estos vienen de lejos. Será la labor sorda de los partidos políticos antis. Será el calor que manda a la gente a la playa para aprovechar los días de baños que no serán muchos. Será la coincidencia del fútbol cada feria algún día. Será porque la afición baja y les importa un pito que triunfen toreros porque no va nadie más, incluso menos, cuando repiten incluso aunque les hayan regalado ellos mismos puertas grandes en colaboración con el enloquecido palco. (Casos Urdiales y Garrido de este año).

Un experto, estudioso y escritor taurino y abonado de la plaza de toros de Vista Alegre, Domingo Delgado de la Cámara, tiene su teoría muy a tener en cuenta : los toros no están de moda y los pijos se quedan en la playa de Sopelana. Ahora lo progre es ser anti.
Las figuras –añade- están muy vistas y por eso ya no llenan ni Ponce ni el Juli juntos.
Y pide que cambie la Junta Administrativa que lleva muchos años y lo hace mal y que se programe de forma racional : que hagan cuatro carteles rematados de figuras para que vuelva parte de los pijos y otros cuatro de menos cartel pero con toros. P.ej. Padilla, Adame y del Álamo con los del Puerto de San Lorenzo no dicen nada pero sí con cebaditas, miuras, aguirres, adolfos etc. Tampoco los jandillas para Urdiales, Fandiño y David Mora.
E insiste en lo que decimos y pedimos toros : las entradas son muy caras, más que en Sevilla, con lo que sus precios son los más altos de España.
Y nunca acortarla porque sería una buena coartada para los antitaurinos. Significaría probablemente el fin.

Este año el que compraba un abono de abajo le regalaban uno de arriba, pero ni por esas. Ni Ponce y Juli, los dos toreros preferidos de Bilbao, junto con la novedad de la temporada, López Simón, sólo consiguieron lo que se dice genéricamente “una buena entrada”. Algo más que el día siguiente Morante, con la ayuda de Urdiales, porque Ginés Marín no decía nada. Todas las demás, medias, algo menos de media o algo más, pero nada que se pudiera admitir como normal. Esto hay que arreglarlo. Se le cae uno el alma a los pies de ver este edificio taurino ejemplar y atractivo, como era antes, derrumbándose.
Cuando felicité a mi amigo Paco Romera por sus 72 y le dije que tenía más afición que nunca, me replicó : Pues no se ve en lo que escribes…Querido Paco : me encanta alabar y lo hago, pero los periodistas somos oposición responsable y crítica constructiva y escribimos para señalar defectos y solucionar problemas. Especialmente los que no le debemos nada a nadie. Nada.

Todas estas cosas que escribo son continuación de un artículo del año anterior “Bilbao : si no te veo no te creo” sobre lo que estaba pasando allí, pero me hubiese gustado estar contigo en julio en la presentación de las Generales 2016 alabando Bilbao y pidiendo                                                                                                                                                      
Pero no pensaba que iba a ocurrir esto. No esperaba que se repitiera. Ya hasta Marijaia ha dejado de ir. Personaje popular bilbaíno al que antes llevaban a la plaza.