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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 23 de enero de 2017

COMENZAMOS... CON LA VISTA EN ‘PLAZA 1’ / por Antolín Castro


Nace 'PLAZA 1'. Los aficionados esperan que sea algo más que una presentación

"...no es lo mismo aspirar a ese número a través de la defensa de la integridad plena del toro y la Fiesta, y otra muy distinta que la plaza de Las Ventas esté condicionada en su programación a los mismos intereses que plantean las figuras en el resto de las ferias..."

COMENZAMOS... CON LA VISTA EN ‘PLAZA 1’

Antolín Castro

España
La temporada española echa a andar y lo vamos a ver esta misma semana. Mientras, en Bogotá, se abrieron las puertas de la Santamaría tras cinco años y ese ya será un gran triunfo para todo el mundo taurino y la libertad en este 2017.

En España, como decíamos, los empresarios ya dieron sus primeros pasos, cerrando carteles y perfilando otros; los toreros, de arriba, del medio y de abajo, comienzan a lucir sus nombres en las corridas anunciadas, desde Ajalvir a Castellón, de Valdemorillo a Vistalegre en Madrid. Por supuesto, los ganaderos deben empezar las tareas para el desplazamiento de sus toros desde la finca a la plaza. Todo en marcha.

Los aficionados, quienes son los que están más cerca de nuestra labor, también calientan motores. Van haciendo sus cábalas sobre lo anunciado, lo que se rumorea en los corrillos y, fundamentalmente, hacen sus quinielas para las grandes ferias a programar: Léase Madrid o Sevilla.

Todos echamos a andar, también en OyT. Las inquietudes de nuestro equipo, de todos nosotros, son las mismas de todos los años, quizá aumentadas por las expectativas que supone eso de ‘Plaza 1’, como reza el marketing de la nueva empresa venteña.

Y es que está muy bien eso de venderlo, pero mucho mejor será ofrecerlo. Y al margen de los actos culturales o festivos que puedan programar, nos referimos, sin duda, a la temporada taurina que nos vayan a ofrecer.

Que Madrid tiene que ser el Nº 1 no se pone en duda, otra cosa es que sea esa su trayectoria u objetivo en los últimos tiempos. Y es que no es lo mismo aspirar a ese número a través de la defensa de la integridad plena del toro y la Fiesta, y otra muy distinta que la plaza de Las Ventas esté condicionada en su programación a los mismos intereses que plantean las figuras en el resto de las ferias.

Si Madrid fuera ya, sin sospecha alguna, la nº 1, las ganaderías anunciadas no serían subastadas al mejor postor (léase de los que mandan en el escalafón) si no que se distribuirían entre el conjunto de coletas que conforman el escalafón. Así, de ese modo, los que de verdad triunfan en la Plaza 1 serían los que tendrían derechos para elegir y no, como ahora, que eligen los que triunfan en otras plazas.

Nuestro deseo es que sea la Nº 1, pero para no ser discutido por nadie, afición dura incluida, la forma de hacerlo ha de variar con relación a los años precedentes. No bastará con hacer solo carteles bonitos, atractivos o ‘redondos’ como les gusta decir a los taurinos.