la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 15 de enero de 2017

PIMPI DE ALBACETE HABLA EN BANDERILLAS NEGRAS



Hoy hablamos con Juan Cantos, Pimpi de Albacete. Una leyenda del primer tercio que acompañó la carrera del gran Dámaso González en 25 años que quedan ya inscritos en la historia. Un mito del caballo que ahora triunfa con su gran cuadra de caballos. Con él repasamos una brillante carrera y disfrutamos de una gran radiografía del estado actual de un tercio tan importante. 

  • Hablamos con Pimpi de Albacete.
El toro se cruza en su vida en su primer empleo, botones en el Gran Hotel

Tenía siete años cuando empecé. Fue una época de mucha afición en Albacete, de recuerdos, de lo que hoy no se ve, como son chiquillos toreando en la calle. Me crie cerca del pobre Juan Montero Navarro, quien tuvo un hermano picador llamado Minuto. Luego intenté ser torero, pero me di cuenta que no era lo mío.

¿Por qué no?

Era muy difícil. Ser un torero como los demás es muy difícil. Ser torero es muy difícil y requiere unos sacrificios distintos al de ser picador. Era otro camino. La persona que valía podía llegar a subalterno y colocarse.

Y usted se convierte en picador

En la casa de Tomás Sánchez Cajo, con Montero. Por aquí no había picadores y empecé a tentar con Juan Montero allí, en Daniel Ruiz, en casa de los Frías... Un día el maestro Juan Montero que ahí estaba mi sitio, picando. Me fui haciendo la ropa, adquiriendo los hierros... lo principal, así me hice picador.  Con quince años ya tenía la grana afición de ser picador. 

¿Un gran picador es el que forma en el campo?

El campo te enseña como es el toreo. Aunque la embestida y la colocación son diferentes con la vaca, te enseña. Allí coges un caballo más ligero, más domado, más fino en la boca. Debes ser buen jinete, a mí me gustaba mucho. Estuve con toreros de aquí como Antonio Rojas, Juanito Martínez... y el salto a la fama me lo dio Dámaso con el que estuve veinticinco años.

¿Cómo se conocieron?

De crío, jugando al toro. Vivíamos cerca y siempre fuimos amigos. De niño se veía que llegaría a figura. El que tiene afición, sacrificio... lo consigue. Ahora por las escuelas salen toreros, sin ellas no saldrían ni tres. Esto ha cambiado para bien ya que antes cogían la técnica a base de porrazos. Dámaso se hizo en capeas, yo le acompañé a varias y !Qué pedazo de toros! Echaban animales con cuatro o cinco años. Se curtían ahí, como te decía, muy diferente a ahora con las escuelas. La técnica era ponerte delante y si te equivocabas, porrazo, y dando gracias si no te metía el toro el pitón.

No dudaron que llegaría por lo que veo

Sabía lo duro que era esto. Le llamaban "El Lechero". Yo andaba con Antonio Rojas y Dámaso le preguntó:
- ¿Cómo anda Pimpi?
- Es un fenómeno.
- Al año que viene le quiero conmigo para que se lleve un sueldo de los buenos.
- Pimpi es de los que, cuando se montan en el caballo, no tienes que decirle arre.

Me probó en festivales y tentaderos y vio que le servía.

Y veinticinco años juntos.

Hasta la retirada. Yo he ido a Jerez a casa de Don Salvador. Me cabe el orgullo que picando en su casa los picadores de allí iban a verme a ver si pegaba un petardo. El mayoral que tenía, Campitos, me decía "Pimpi, ahí tienes a tu "clientela", no vienen a ver al torero y sí a ver cómo aterrizas. Yo conocía bien el caballo. Esos días, tentando machos, he disfrutado y me dio mucho sitio. Tentar machos impone, más que una corrida, pero ahí me sentía bien.

¿Costó mucho ver a un picador de Albacete?

Sí, cuando salí solo había uno que era Minuto, que me introdujo al verme en los tentaderos. El picador debe tener mucha afición, practicar todos los días. Me iba a la finca de Sánchez Cajo, tapaba los ojos a la cabalgadura y a darle. El picador debe llevar un tacto muy grande con la izquierda, debes saber llevar al caballo.  Si tropiezas debes llevarle en la mano, tener una afición muy loca. Hoy hay muy buenos picadores, pero les falta afición. He visto tentar sementales a Ambrosio y me he quedado embobado. De chico, si había una corrida concurso, me las ingeniaba para ir a ver a los picadores. He sido compañero de dos maestros como Aurelio y Juan Mari García, dos monstruos y amigos que me han asesorado. Me decían que ya había asimilado la profesión y que, si podía, les iba a dar un repaso.
Antes había muchos porrazos, tres o cuatro caídas por toro. Yo he llegado al patio de cuadrillas y no me conocían cuando iba con Dámaso. "Éste viene de un hotel, ha sido botones". De crío iban los picadores en coche de caballos a los toros y ya algunos conocían mi afición.

¿Cómo se pica un toro?

Debe conocerse su raza, su encaste (Santa Coloma, Parladé...). Debes conocer el caballo de picar y saber medir al toro. Hoy es muy difícil. Hay que saber rectificar y dárselo más delantero si se te ha caído bajo. Había que tener reflejos grandes que te da montar todos los días en la silla de caballo. Hoy se sientan pocos. Tu pierna izquierda debe dar espuela al caballo, es el acelerador del motor. Hoy hay picadores que si les pones un papel de fumar en la espuela ni lo rompen.

Hablamos de su faceta como propietario de una gran cuadra de caballos

Cuando empecé con los caballos me hicieron guerra. Compré buenos como Rambo que picaba seis de las siete corridas de la feria. Aquí (Albacete), el toro sale como de primera y Rambo llegaba y cada día que toreaba iba a más. Él me hizo la cuadra. 

¿Por qué ese paso?

Afición. Los dineros que gané con Dámaso los usé para comprarme un piso y formar la cuadra. De ahí empezó esta afición y hoy tengo la suerte de tener un nieto con más afición que yo.

¿Qué cualidades debe tener un caballo de picar?

Se les ve el valor, el arrojo. Pasan mucho miedo, pero, con la doma que tú le des, ese miedo lo va recuperando el caballo en su trabajo. Si ve que le puede se le empieza a ir. Debe empezar tentando becerras para acostumbrarse al toponazo, luego novillos... irse haciendo poco a poco. El peto de hoy es muy moderno, pero hace hematomas que les duelen y hay que protegerles bien.

¿Qué cambiaría en el primer tercio?

Es muy difícil. El tercio de varas, hoy, ¿cuántos matadores colocan bien a los toros? El único que lo hacía era Esplá que te preguntaba cómo estabas monturado y que era el que más lejos ha puesto a los toros. 
Con la cuadra no se cobra lo que se debe. Cuando empecé ahorraba y ahora tengo que poner dinero para mi cuadra pese a estar en buena zona y poder andar por España con las guías. 
Si todos los toros no van al mismo tercio, ¿por qué ponerles en el mismo sitio? Torero y banderilleros, si el toro no va, le cambian de terrenos. El toro tiene su tercio y la Ley dice que una vez que has citado tres veces puedes pasar la raya. Cuando el caballo pisa la raya la gente protesta y el presidente también. Quitando las concursos, no dejan ver el tercio de varas. 
Antes ibas a Saint Sever y tenías de jurado a Matías hijo, el maestro Ordóñez, Chávez Flores... 
Un matador muchas veces se equivoca, esta profesión es muy difícil. 
Ahora sale el toro más bravo, antes te daban más cornadas. Hoy se quedan fijos y romanean, es muy bonito. El tercio de varas debería ser con el toro colocado a siete metros y con el picador pudiendo mover su montura. Los puyazos caen traseros porque no se coloca a los toros. Dan un capotazo al toro y te dicen "ahí le tienes". Le tienes que arreglar en el primer puyazo y si no te dicen "aquí tiene usted su maleta y a su casa". El tercio de varas debería ser con el matador haciéndole llegar (al toro).  El toro debe ir de menos a más y no colocarle de lejos de inicio.
En las cuadras de caballos la única que es distinta es la de Sevilla porque tiene a grandes profesionales. Aquí se ha perdido el mozo de caballos que es el que doma. En la de Sevilla se torea como en el campo con caballos domados que pueden ir atrás y adelante, responden con la espuela, otros dan patadas.

¿Cree que los profesionales no cuidan el tercio de varas?

Ni la autoridad. Llegas a montar la puya y ya te amenazan. Mi obligación la sé y yo me debo al matador. Que si los filos para arriba o para abajo, es una tontería. Los filos para abajo rajan más. Hoy todo se arregla en un puyazo y yo le decía a Aurelio "Me gusta Madrid porque, con lo malo que soy, tengo dos puyazos y en uno acertaré". 

La autoridad tiene mis datos, yo se mi obligación. Si tienen mis datos del contrato, ¿por qué tienen que venir a pedírmelos? El caballo ahora cuesta mantenerle. Tengo quince y me regalan el pienso donde voy a tentar . Samuel me regala un camión de forraje, avena...

¿Se ha perdido la familia en las cuadrillas?

Dámaso me hizo ser famoso, tener categoría. La cuadrilla es una familia y si no se llevan bien, no funciona. Ahora llegas, ves esas malas caras de competencia, eso no es una cuadrilla. La cuadrilla debe sentarse junta y si te tiene que echar la bronca el matador, que lo haga. 

¿Hay demasiados picadores?

No, años atrás han faltado picadores e iba uno por cuadrilla. Lo que les falta es afición. Han salido picadores que van por el boletín, si se lo dan y por la mitad del sueldo. Ahí está el mal, que respeten a su profesión.

¿Cambiaría el toro?

No, sale muy bravo. El caballo peso 650kg más el peto, romanea más de 700kg, es bravo. Le pican trasero, en la paletilla y lo acusa. Se debería entrenar mucho. No ves ahora a un picador andando con el palo, yo iba andando con mi garrocha en la mano. Es el mismo caso que el tenista con su raqueta. Cuando coges el tacto del palo, también sirve de ejemplo el violín, no le debes perder. Ves muchos jóvenes que dicen "Pimpi, tienes razón". Echarle el hombro pa´lante, como dijo Barroso, que te vean los tirantes. Dar el pecho.

Para acabar, me llama mucho la atención su afirmación de no tener que picar siempre en la contraquerencia

No, el toro tiene su tercio. Como antes te dije, el profesional que ve que no está a gusto le cambia. Aunque parezca algo insignificante, no lo es. No debes ir debajo de la presidencia, el tercio le debe cambiar el matador. No es normal que a unos toros se les señale y a otros le pegues cuatro puyazos. 
Tampoco deben salir dos picadores en ruedos pequeños. El Delegado no dejó a un matador este año en Tarazona que saliera uno, pero el matador solo sacó uno. El toro fue bravo y ovación al picador.
¿Por qué se debe ir siempre al mismo en Madrid? El caballo es necesario, no es el jamelgo como algunos le llaman. El día que desaparezca...
Ahora digo a ganaderos, ¿para qué vas a picar a la vaca si la tienes vendida?, así está la fiesta. Empecé y tentaba quince vacas. Don Salvador no miraba la puya, la que dijera el picador. Le decía que el toro o la vaca tenían antibióticos que le podían curar. Hay veterinarios muy buenos, el toro no se muere.

¿Se puede ver la bravura más allá de contraquerencia?

Sí, el toro que es bravo se ve hasta en los corrales. Si le pegas un puyazo y no quieres ir, está pidiendo su terreno. Dicen que si se ha rajado el toro, que si tiene su querencia a tablas... !síguelo!. El toro está cómodo en su terreno, no se ha rajado. Él pide su terreno para que le torees, es algo muy importante.