la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 27 de enero de 2017

Presidente Pepe Castro II... / por Juan Manuel Rodríguez

ç

Decía un filósofo italiano llamado Benedetto Crocce que la violencia no puede crear cosa alguna y que sólo las destruirá. Los violentos no van a crear su Sevilla, querido presidente Pepe Castro, sino que lo destruirán. Empezando por su imagen.

Presidente Pepe Castro II...

Juan Manuel Rodríguez
Presidente Pepe Castro, el lunes, en la gala de los Premios Nacionales del Deporte, y en referencia a una pancarta exhibida en Pamplona en la que podía leerse "Gordo", usted dijo que ponía eso como podía poner "Canijo", pero, ¿sabe lo que le digo, señor Pepe Castro?... Le digo que no es lo mismo, y le voy a explicar a usted por qué: No es lo mismo que en una pancarta ponga "Gordo" a que ponga "Canijo" por la sencilla razón de que Canijo no es al apodo de un presunto violador mientras que Gordo sí lo es; Gordo es el apodo de uno de los procesados por pertenencia a la tristemente conocida "Manada", presuntos culpables de una violación colectiva en los sanfermines: cinco presuntos violadores contra una mujer indefensa, y además grabándolo todo. De modo, señor Castro, que en modo alguno es lo mismo que ponga "Canijo" a que ponga "Gordo" en una pancarta, no lo es.

Por supuesto que era sólo cuestión de tiempo que alguien se tomara la molestia de comprobar si la pancarta de apoyo a un presunto violador aparecida en Pamplona había sido mostrada por aficionados del Sevilla y, además, si había podido ser exhibida otras veces en el estadio Sánchez Pizjuán. Y, ¿sabe qué, presidente Pepe Castro?... Esa persona existe. Se llama Iñaki Etxarri y es periodista de La Informacion. En cuanto a lo primero, en cuanto a dilucidar si la pancarta había sido colocada por aficionados del Sevilla, el periodista Etxarri ha comprobado cómo miembros de la Peña "Vengo a Verte" se jactaron a traves las redes sociales de tamaña heroicidad. Así que es cierto que no fueron los Biris, aunque, tal y como constata también La Información, sí pidieran respeto para Prenda, que es miembro de esta Peña, y la presunción de inocencia para él, que esa la tiene sin pedirla.

Acerca de lo segundo, presidente Pepe Castro, es decir acerca de si la pancarta de apoyo al Gordo, que ya hemos quedado en que para nada es lo mismo que poner "Canijo", también le resuelve a usted la duda el periodista Etxarri, que constata que, efectivamente, existe testimonio gráfico sobre ello. La pancarta se exhibió, esta vez en su estadio, presidente Pepe Castro, en el estadio Sánchez Pizjuán, en concreto un 26 de octubre de 2016, con motivo del partido de Liga que disputaron el Sevilla y el Atlético de Madrid. En otra foto, esta vez del más reciente partido entre Sevilla y Real Madrid, puede verse la misma pancarta. En ella pone lo mismo, pone "Gordo", y según el periodista de La Información se encuentra casi a ras de cesped. Este trabajo casi detectivesco que se ha tomado el periodista Etxarri, presidente Pepe Castro, debería haberlo llevado a cabo usted, que para eso tiene cámaras de seguridad dentro del campo. Y cuando me refiero a usted me refiero al club, por supuesto, no le voy a pedir a usted que vaya con la lupa por el campo.

¿Sabe por qué debería haberlo hecho usted, señor Castro?... Muy sencillo. Porque así este lunes podríamos haber hablado del extraordinario momento deportivo del Sevilla, de lo buen director deportivo que es Monchi, del fenomenal entrenador que es Sampaoli y del equipazo que tienen ustedes, y no de siete infelices con una vida muy triste a los que usted puede localizar (si quiere) y que se dedican a ir por ahí apoyando a un presunto violador. Decía un filósofo italiano llamado Benedetto Crocce que la violencia no puede crear cosa alguna y que sólo las destruirá. Los violentos no van a crear su Sevilla, querido presidente Pepe Castro, sino que lo destruirán. Empezando por su imagen. Esté usted a la altura de su plantilla, de su entrenador, de sus jugadores y de sus buenos aficionados, que son la inmensa mayoría. Extirpe a los violentos y entonces le aplaudiremos. Mientras tanto... a trabajar.