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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 23 de junio de 2012

Comienza un incierto verano / Por Alvaro R. del Moral



Fotografía de Juan Pelegrín

Comienza un incierto verano

Por Alvaro R. del Moral 


De San Juan a San Miguel

Las hogueras del solsticio abrirán la puerta a un verano taurino que, a pesar de todo, seguirá teniendo al dios Toro como protagonista. De la cosecha a la vendimia, España y Francia arderán en fiestas a la vez que se reduce imparablemente la oferta de espectáculos y cae en picado el número de espectadores que están dejando panoramas desoladores de ladrillo y cemento. Mientras, los principales actores de este mundillo siguen echándose los trastos en la cabeza por un puñado de duros sin darse cuenta que esto se está yendo de las manos. Ésa es la sensación desde el tendido, que el invento está tocado del ala mientras siguen cerrándose plazas de tanta tradición como la Santamaría de Bogotá, clausurada por las narices de un antiguo terrorista del M-19 que ahora quiere llenarla de no se qué poetas.


Nuevas hostilidades
Y en esas estábamos cuando saltó a la primera plana el penúltimo capítulo de la aburridísima guerra catódica que enfrenta al comando G de los toreros y al hormigonado búnker del empresariado taurino -agrupado en ANOET- que ha conseguido que el Tribunal de la Competencia abra expediente a los diez matadores y a sus ínclitos y patosos asesores de All Sports Media, que ya quisieron colar a la empresa Pagés una sociedad civil creada ad hoc para escamotear la alta fiscalidad de los derechos de imagen. Sigue el culebrón: Competencia acusa al G-10 y a sus hombres de negro de alterar las normas del mercado en la polémica gestión conjunta de los derechos televisivos de los diez toreros que han abanderado esta inoportuna, improductiva y triste guerra catódica en la que sólo subyace un conflicto de poder y dinero. Ya lo hemos dicho muchas veces: a los toreros les asisten muchas razones pero las soluciones y su reacción sólo han logrado matar moscas a cañonazos mientras todo el planeta de los toros camina hacia el abismo, cuesta abajo y sin frenos. A pesar de que los los toreros -al menos de cara a la galería- han cerrado filas en torno a los hombres de ASM y la alianza permanece, seguiremos a la espera de la resolución de unos acontecimientos que cada vez están más enredados. ¿Qué pasará con la televisión el año que viene?

Torre de Babel
Pero lo estrafalario de este caso es que algunas de las empresas denunciantes -que controlan el 75% del negocio- han ido a por los toreros que ellas mismas apoderan. ¿No encarnan esas firmas otro tipo de monopolio tan legal como sibilino que está socavando los cimientos de la Fiesta convirtiéndola en un sindicato vertical? Matilla o los Choperitas, también Casas, apoderan a toreros como Manzanares, El Fandi, Talavante o Daniel Luque, éste ajeno al G-10. La verdad es que la solución de todo está en manos de muy pocos.

Coda final
Jornada taurina dominical: toros en Sevilla, Málaga y Bilbao, además de otros cosos menores. En la Maestranza, un escaso millar de guiris despistados y achicharrados de calor a pesar de la comparecencia de un novillero triunfador en San Isidro que no movió a ningún aficionado. Algo parecido en la Malagueta, con dos toreros que se venían preconizando como supuesto relevo inmediato de la primera fila que, visto lo visto, se les sigue resistiendo. Y en Bilbao, con Padilla, Ponce y Talavante, menos de media plaza que marca la línea de un panorama que no podemos amparar en la crisis. Esto empieza a irse de las manos mientras empresarios y toreros siguen con su pulso.


(*) Publicado en El Corrreo y en el blog La tarde colgada al hombro