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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 5 de abril de 2016

La mirada sucia de Del Bosque con Arbeloa / por Juan Manuel Rodríguez



La mirada sucia de Del Bosque con Arbeloa

Álvaro Arbeloa dijo el otro día que estaba muy contento de no ir con la selección y que no veía los partidos de España. Estas declaraciones del defensa del Real Madrid, a quien Del Bosque cortó la cabeza por aclamación popular culé, sentaron francamente mal al seleccionador nacional: "Su respuesta no venía a cuento". Olvida un pequeño detalle Vicente y es que si Arbeloa reconoció que no veía los partidos de su selección, de la selección con la que se proclamó campeón mundial y de Europa, de la selección con la que jugó 56 partidos, es porque antes le hicieron la pregunta. Es curioso porque en el mismo sitio, la Cope, pero hace cuatro meses, a Del Bosque le preguntaron si él iba a ver el Real Madrid-Barcelona de Liga y dijo textualmente lo siguiente: "Pues no lo sé, pero seguramente no, y no es por motivos de... sino que creo que tengo partidos para ver en casa. Además hay partidos de la Premier muy importantes y prefiero ver todos a sólo ver ese". ¡Ah, la Premier, qué gran competición!...

La diferencia entre la respuesta sincera de Arbeloa y la titubeante de Del Bosque es muy clara: mientras que Álvaro no tiene ninguna obligación de ver los partidos de España y le importa una higa la corrección política, el seleccionador nacional español sí estaba sin embargo obligado a ver un partido en el que podían participar Carvajal, Ramos, Isco, Nacho, Piqué, Alba, Busquets, Iniesta y no sé cuántos internacionales más. Mientras que un carraspeante Vicente del Bosque tuvo que mentir y se aferró al sorprendente clavo ardiendo de la Premier League y el multifútbol para así justificar su ausencia del palco del estadio Santiago Bernabéu, al que hace tiempo que no acude, Arbeloa contestó desprovisto de la malicia con la que responde hace tiempo el entrenador de España.

La respuesta de Sor Del Bosque ("Podría estar enfadado conmigo por no llevarle") es fruto de la mirada sucia con la que el seleccionador observa todos y cada uno de los movimientos del defensa del Madrid, y esa mirada es el producto del complejo que Vicente tiene con Álvaro, a quien, en el fondo, piensa que no trató bien. Del Bosque consintió que los jugadores del Barça (con alguna aparición estelar madridista) establecieran en su día un cordón sanitario alrededor de Arbeloa y Xabi Alonso, los mourinhistas del grupo; miró hacia otro lado, como hace siempre, y dejó hacer. De Álvaro pudo prescindir, no así de Alonso a quien siguió convocando porque, de lo contrario, habría cantado demasiado. También me extrañó la respuesta de Del Bosque porque, además de todo lo anteriormente expuesto, resulta que Arbeloa hace tiempo que dejó de estar en el famosísimo y nunca suficientemente valorado "ámbito de la selección", esa suerte de espacio aéreo en el que nuestro querido Vicente sí puede cazar moscas y fuera de cuyas ficticias fronteras pierde de repente sus superpoderes y se queda sin la protección de su ZZ Paff.