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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 12 de julio de 2016

“La vida de cualquier torero español vale más que la de todos los rojos”



“Esos antitaurinos lo son esencialmente por ser antiespañoles, porque saben que los Toros simbolizan mejor que nada la esencia misma de nuestro ser español y, por tanto, en su afán por acabar con España, buscan desprestigiar y, si pueden, prohibir los Toros por decreto, como está ocurriendo en algunos ayuntamientos dirigidos por políticos que hasta hace poco brindaban cada vez que ETA asesinaba a uno de nuestros compatriotas”.

  • Para el Padre Calvo, el rechazo a la tauromaquia, cada vez más violento, no tiene como objetivo la pretendida defensa de los animales, sino “atacar uno de los símbolos más emblemáticos de la tradición española”

El sacerdote Jesús Calvo, párroco de Villamuñio (León): “La vida de cualquier torero español vale más que la de todos los rojos”


“Consternación e indignación”. Son los sentimientos que dice sentir el párroco de la localidad leonesa de Villamuñio, Jesús Calvo, tras la muerte del diestro segoviano Víctor Barrio, en la plaza de toros de Teruel, tras sufrir el pasado sábado una grave cogida, en la que fue corneado mortalmente por el tercer toro de la tarde. 

Conternación por la muerte de un “joven representante de un arte ligado al genio español y a la tradición de nuestra patria”. Indignación por las “salvajes” reacciones en las redes sociales procedentes de internatutas vinculados a la extrema izquierda, que han celebrado la fatal noticia y dedicado una catarata de insultos al joven torero e incluso a sus familiares más cercanos.

Es la verdadera cara de los rojos españoles. Los mensajes de odio que están lanzando merecerían el más severo correctivo en nombre de la Justicia y del más elemental sentido de la dignidad hacia una persona que ha muerto. Ese odio está cada día más extendido y por desgracia es un odio socialmente aceptado. Se fomenta desde los medios de comunicación de masas y los políticos, sabiendo que da réditos electorales, también caen a menudo en él”, señala el sacerdote leonés, principal referencia de los católicos tradicionalistas españoles.

Para el Padre Calvo, el rechazo a la tauromaquia, cada vez más violento, no tiene como objetivo la pretendida defensa de los animales, sino “atacar uno de los símbolos más emblemáticos de la tradición española”

Considera que los antitaurinos lo que no soportan es el carácter nacional de la fiesta brava y pone el acento en la contradicción de que quienes más defienden teóricamente los derechos animales, más apoyan luego las prácticas abortivas. También tuvo palabras muy críticas hacia las personas que camuflan su militancia ultraizquierdista desde organizaciones animalistas: “Hay que dejar claro que el comunismo, que tantos muertos nos ha legado a lo largo de la historia por razones étnicas y psíquicas, no es ni una solución ni es favorable a los animales. Esta gente no podrá defender jamás a los animales, no cuando no han mostrado a lo largo de la historia ninguna mínima consideración por la vida humana. Y un ejemplo de modernismo comunista es China y ahí vemos el modelo y el trato que estos tienen con los animales y las personas”.

El párroco de Villamuñio pondera “el compromiso cristiano” de la mayoría de los toreros y que arriesguen su vida en defensa de un espectáculo que conjuga ingredientes tales como belleza artística y valor. “Hablarles a los antitaurinos del valor temerario como elemento sustancial de una profesión es como hablarles en japonés”.

Por otra parte, Calvo lamenta que nunca antes se haya visto a españoles celebrar “con tanta saña” la muerte de otros. “Esto sólo es posible por el odio de uno mismo que padecen. El odio hacia cualquier cosa que represente nuestra identidad y nuestras tradiciones se ha enquistado en la izquierda radical”, manifiesta, al mismo tiempo que hace suyas las palabras de un comentarista de AD sobre la cuestión: “creímos ingenuamente que a base de educación, magnanimidad y perdón, España se curaría del cáncer que la aquejaba. ¡Craso error! Las células enfermas permanecieron aletargadas durante años, pero han renacido y podrido España de nuevo”.

En este sentido, considera “no casual” que las exacerbadas y violentas campañas contra la Tauromaquia coincidan con el frentismo social y político que la izquierda radical ha introducido en la vida española. “Esos antitaurinos lo son esencialmente por ser antiespañoles, porque saben que los Toros simbolizan mejor que nada la esencia misma de nuestro ser español y, por tanto, en su afán por acabar con España, buscan desprestigiar y, si pueden, prohibir los Toros por decreto, como está ocurriendo en algunos ayuntamientos dirigidos por políticos que hasta hace poco brindaban cada vez que ETA asesinaba a uno de nuestros compatriotas”. “La vida de cualquier torero español vale más que la de todos los rojos”, añade rotundo.

El Padre Calvo instó a los patriotas a que “luchen” en favor de la Fiesta“ en tanto acontecimiento que ha traspasado fronteras y concitado la admiración y despertado la inspiración y el genio creativo de algunas de las mayores celebridades de la cultura española y mundial”. “Hay que ser muy farsante para preocuparse por la muerte de seis toros bravos e ignorar lo que está pasando en los mataderos. No hay especie animal en el mundo que reciba los cuidados y las atenciones que se dispensa al toro bravo en las dehesas. La continuidad de la Tauromaquia garantiza por tanto la supervivencia de esta especie única, lo que a los falsos animalistas no parece importarles mucho”, apostilla.