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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 22 de julio de 2016

Venezuela:113 Aniversario de la Batalla de Ciudad Bolívar / por Rafael Dupouy Gómez




“Juan Vicente Gómez coronó el esfuerzo por reconstruir un orden y creó el Estado venezolano. La historia de los caudillos y el siglo XIX venezolano, termina el año de 1903, cuando Juan Vicente Gómez cierra, increíblemente, las guerras civiles en Venezuela. Un siglo de caudillismo, de violencia, de mandato personal, de montonera”.

Arturo Uslar Pietri


El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Pacificador de Venezuela, 
obra del gran pintor venezolano Tito Salas.


Rafael Dupouy Gómez 
Caracas, jueves, 21 de julio de 2016

LA BATALLA DE CIUDAD BOLÍVAR Y LA CONQUISTA DE LA PAZ

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, selló la paz definitivamente en Venezuela, el 21 de Julio de 1903, conquistando un histórico triunfo en la Batalla de Ciudad Bolívar. Sólo desde 1892 hasta 1903, el General Gómez, actuando como Jefe de Estado Mayor, y como Jefe de Operaciones, se encontró victorioso en 29 hechos de armas, clasificados en 17 combates, 4 sitios y 8 batallas campales, saliendo invicto, convirtiéndose en un destacado militar y hombre de acción, logrando gran prestigio nacional. Cumplió la misión de pacificar a Venezuela para librarla de la anarquía que la azotó en su tiempo.


Señalaba el historiador Dr. José Antonio Giacopini Zárraga, al respecto: 

“La pacificación ha sido uno de los verdaderos hechos en favor del pueblo venezolano que haya llevado a cabo algún gobernante. La acción pacificadora del Presidente Gómez es, sin duda el punto de consenso entre los historiadores. La pacificación exoneró a las clases menos favorecidas del oneroso tributo que se les hacía pagar en sangre, luto y lágrimas cuando a los hombres sencillos de la ciudad y del campo se les arrancaba por la fuerza del seno de sus hogares para llevarles a morir en los campos de batalla por banderas y causas ajenas a ellos mismos y de cuyo triunfo no recibían ventaja alguna. Para un moderno analista de opinión pública, cuando el General Juan Vicente Gómez orientó su gobierno bajo el lema de “Unión, Paz y Trabajo”, lo que hacía, era interpretar cabalmente el sentimiento de las grandes mayorías nacionales”.


LA BATALLA DE CIUDAD BOLÍVAR

En el año 1903, todos los viejos caudillos de los partidos históricos se organizaron para derrocar al Gobierno del Gral. Cipriano Castro, logrando levantar un Ejército que en un momento dado contó con más de 14.000 hombres, integrados por los viejos caudillos regionales, que se habían distinguido al final de la época guzmancista y aún desde la Federación. Salió inmediatamente a darles el frente, valerosamente, el Gral. Juan Vicente Gómez, derrotándolos finalmente, destacándose y convirtiéndose en un gran Jefe Militar al que todo el mundo miraba como el sucesor natural de Castro.

El 5 de abril de 1903, el General Juan Vicente Gómez al frente del ejército, persiguió al General Nicolás Rolando, enfrentándolo el día 11, en las formidables posiciones de “El Guapo” donde se libró una sangrienta batalla de tres días, quedando derrotado el connotado jefe oriental. El General Gómez, alcanzó al General Manuel Antonio Matos, el 22 de abril de 1903, apoderándose de la ciudad de Barquisimeto. Reunidos los Generales Matos, Riera y Lara, con los cuerpos del ejército que les quedaba, fueron derrotados por el General Gómez en “Matapalo”, el 2 de junio de 1903.

El Gral. Cipriano Castro, Presidente de la República, le escribió un telegrama al Gral. Juan Vicente Gómez, felicitándolo por sus importantes triunfos:


Caracas, 6 de junio de 1903.

Felicito al vencedor en todas partes, predestinado para ser el Pacificador de la República. Ninguno con más títulos que usted que ha sido el Salvador del Salvador. Me enorgullezco de ello, porque la Providencia se ha encargado de corresponder a quien yo no podía hacerlo dignamente. 

Cipriano Castro


El General Gómez, se embarcó por el puerto de La Guaira, el 28 de junio de 1903, con un grupo de hombres dispuesto a reducir al último resto de la “Revolución Libertadora”. Los Generales Antonio Paredes y Manuel Morales, fueron derrotados, el 2 de julio de 1903 en “Campo Claro”.

Después de una serie de triunfos combatiendo a los caudillos regionales, logró reducirlos hasta quedar, solamente, un núcleo principal en Ciudad Bolívar, comandado por el General Nicolás Rolando. Encontrándose casi todo el país pacificado por su espada victoriosa, se dirigió a la plaza fuerte de Ciudad Bolívar, donde la mayor parte de los principales Generales de la “Revolución Libertadora”, se habían atrincherado.

El General Gómez, luego de hacer frente a varios combates, llegó el 13 de julio de 1903 a Ciudad Bolívar, núcleo de la Revolución y comenzó el asedio de ella. No habiendo podido lograrse un acuerdo entre la ciudad sitiada y el Gobierno de la República, el General Gómez decidió tomar por asalto la ciudad. Las condiciones topográficas de Ciudad Bolívar hacían considerar a esta ciudad casi como inexpugnable y no se conocía en nuestra historia militar que ésta fuera tomada militarmente.

Después de librar una de las acciones guerreras de más pericia y donde el valor tenía que imperar para obtener un triunfo definitivo, el 21 de julio de 1903, quedó sellada para siempre la Paz Nacional y arrancada de raíz del territorio venezolano la dañina planta de las guerras civiles.

El triunfo militar de Ciudad Bolívar fue anunciado por el General Gómez al Presidente de la República, Gral. Cipriano Castro por un telegrama que textualmente decía así:

De Soledad a Caracas, el 21 de Julio de 1903. 

Las 12 horas meridiem.

Señor General Castro. El 21 de Diciembre de 1901, salí de esa Capital con un grupo de valientes a someter al General Luciano Mendoza. Hoy, después de 50 horas de rudo combatir, tengo el honor de poner a su disposición esta plaza, último baluarte de la rebelión. Lo felicito por el afianzamiento de la paz de Venezuela. Detalles irán después. Su amigo,

Juan Vicente Gómez.

Nota. Fechado hoy en Ciudad Bolívar.


La Batalla de Ciudad Bolívar ha sido estudiada y analizada militarmente por técnicos de reconocida competencia, calificándola de admirable desde el punto de vista de estrategia militar. Tuvo el General Gómez como jefes principales de sus fuerzas en esta memorable batalla a los Generales, Emilio Rivas, Manuel Salvador Araujo y Eustoquio Gómez. La flotilla Militar estuvo al mando del Jefe de la Armada, General Román Delgado Chalbaud.

La Batalla de Ciudad Bolívar selló definitivamente el triunfo de las fuerzas gubernamentales y con ella quedó afianzada la paz de la República. Esa memorable Batalla, le dio al General Juan Vicente Gómez el título de “Pacificador de la República”. Título ratificado por el Congreso y ofrendado con una condecoración especial, decretada por dicho cuerpo. El triunfo de Ciudad Bolívar fue celebrado en toda la República y al llegar el General Gómez a Caracas, fue aclamado por toda la población, estando adornada la ciudad y las calles por las que debía atravesar el vencedor, con arcos de triunfo y banderas llenas de letreros alusivos.

Expresó con orgullo y satisfacción el General Juan Vicente Gómez:

"Ya esta espada puede dormir tranquila y descansar para siempre de sus fatigas. No volveré a empuñarla, porque las guerras se acabaron definitivamente en Venezuela".

EL DĺA DE LA PAZ

La celebración del aniversario de la batalla de Ciudad Bolívar, no obedece a aquel criterio esencialmente partidista con que en otras épocas de intransigentes divisiones se conmemoraban los triunfos de un partido sobre otro, las victorias obtenidas para perpetuar en el poder los odios, las pasiones feroces engendradas en la anarquía secular de la familia venezolana.

El triunfo obtenido en Ciudad Bolívar, el 21 de julio de 1903, figuraría en nuestros anales como una de tantas fechas conmemorativas de choques sangrientos y de matazones estériles, si el vencedor, elevado cinco años más tarde al poder supremo y consagrado por la opinión unánime de sus compatriotas, no hubiera hecho de aquella victoria el arranque del periodo de paz más prolongado y más fecundo en bienes morales y materiales que recuerda nuestra historia.

Ni soberbia en el vencedor, ni humillación en el vencido. Desde aquella fecha, las pasiones de la lucha se extinguieron más radicalmente que las engendradas en la época Federal y en la Revolución de Abril, de las cuales nos separan más de medio siglo.

Otro es el criterio con que el pueblo de Venezuela, en medio del bienestar, del orden y de la unión de que disfruta juzga aquella batalla donde se cerró para siempre en Venezuela el ciclo de las revoluciones, mal que les pese a unos cuantos figurones anacrónicos, que ni siquiera se dan cuenta de que dos o tres generaciones de ciudadanos, educados en la paz, no conocen de ellos sino la triste historia de sus faltas y de sus ineptitudes.

Venezuela no rinde homenaje únicamente al General Juan Vicente Gómez, el Jefe militar vencedor en la cruentísima jornada, sino al patriota y al político que en aquel día, por un acto de magnanimidad y de profunda intuición, preparó el advenimiento de un régimen esencialmente nacional, en que se extinguieran para siempre los viejos partidos; las regiones más apartadas se acercaran y estrecharan para hacer surgir más vigoroso el sentimiento de la Patria por la conciencia geográfica del territorio; se sustituyera el vicio delpolitiqueo, la fecunda labor administrativa y se impusiera el respeto a las autoridades constituidas, que es la base de la estabilidad en todos los pueblos.

(Publicado en el Periódico “El Nuevo Diario”, el 21 de julio de 1924).

El famoso escritor y poeta español Francisco Villaespesa, divulgador de la estética modernista y el drama en verso de temas históricos, obsequió una dedicatoria al Gral. Gómez, siendo Presidente de la República:

Dedicatoria al Gral. Juan Vicente Gómez
Rehabilitador de Venezuela

Permitid, que os ofrende este libro; homenaje
que de mi vieja España a Venezuela traje,
como materno abrazo de mi tierra a esta tierra.
como ninguna heroica, generosa y feraz,
a la que dio Bolívar las glorias de la Guerra,
y vos, Señor, le disteis las glorias de la Paz!

Francisco Villaespesa / Caracas, mayo 17 de 1920


“Al Benemérito General en Jefe Juan Vicente Gómez. Presidente de los Estados Unidos de Venezuela: Grande usted en la guerra, en la que venció como hábil conductor de tropas a los viejos y engreídos caudillos que mantuvieron por varios lustros el espíritu de revuelta y anarquía en el país; grande en la paz con el desarrollo de un programa político de armonía exterior y de fraternidad, orden, trabajo y moralidad administrativa, al encauzar todas las actividades nacionales por las rutas de la prosperidad, el triunfo conquistado por Usted en prácticas públicas y privadas no enerva, antes bien estimula sus energías, y no envanece sino que ensancha los nobles sentimientos de su corazón puestos siempre a la obra del bien.

En justicia puede decirse que usted, en su meritoria existencia, ha logrado hacerse digno de aquella frase feliz que nuestro Padre y Libertador consignó en carta dirigida al Gran Mariscal de Ayacucho: “La Gloria consiste en ser grande y en ser útil”.

(Gral. Eleazar López Contreras. Extracto de la dedicatoria de su libro: “El Callao Histórico”, Caracas, 14 de enero de 1926).

El Benemérito Gral. Juan Vicente Gómez recibe de manos del Gral. Eleazar López Contreras, Ministro de Guerra y Marina, la Medalla de Honor “Francisco de Miranda” el 23 de diciembre de 1934. (Foto: Gámez Hnos.).

El Gral. Eleazar López Contreras, destacó su importante obra de gobierno con las siguientes palabras:

“Fuisteis el más esforzado luchador para conquistar en la guerra las glorias de la paz, y ya como Jefe Supremo del país, colocasteis al Ejército sobre bases de Institución Nacional, devolviéndole así su prestigio tradicional e histórico. Podéis estar orgulloso de vuestra obra patriótica: por virtud del pode­roso estímulo que habéis impreso al soldado venezolano, éste se siente hoy digno descendiente de aquellos sus ilustres antepasados, que bajo el man­do de Bolívar fueron los campeones más heroicos de la Libertad del Continente. Por ventura para la Patria, si co­mo hábil estadista lograsteis nuestra independencia económica y adminis­trativa, como político sin igual, en vuestro Gobierno habéis cimentado so­bre sólidos fundamentos nuestras re­laciones internacionales”.

(Gral. Eleazar López Contreras, extracto del discurso pronunciado durante la entrega de la Medalla de Honor “Francisco de Miranda”, el 23 de diciembre de 1934).

Durante el gobierno del Gral. Juan Vicente Gómez, se inició el proceso de modernización del Estado y la profesionalización del Ejército; a la vez que se gestaron una serie de transformaciones de carácter económico, social, político y cultural. Con el país pacificado, la Hacienda Nacional saneada, el Ejército institucionalizado, el país completamente comunicado por un sistema de vialidad que unió a todas las regiones de Venezuela que permanecían aisladas, el desarrollo de nuestra Industria Petrolera, la gran construcción de Obras Públicas que se ejecutaron durante su mandato y otros logros que sería muy extenso enumerar, pudieron sus sucesores gobernar holgadamente en paz, recibiendo un país completamente organizado y con una gran prosperidad económica. Al Gral. Gómez le tocó la tarea más difícil, crear de la nada, construir de lo inexistente, y lo logró con bastante éxito.

Sobre la importancia histórica del Gral. Juan Vicente Gómez, señaló nuestro más eminente escritor, historiador e intelectual, el Dr. Arturo Uslar Pietri, lo siguiente:

“Juan Vicente Gómez llega al final de prácticamente 100 años de guerra civil endémica y continua en que Venezuela fue un país que prácticamente se desangró, se desintegró y casi desapareció. Poco después de la Guerra Federal, hubo un proyecto serio de partir a Venezuela en tres pedazos, para que se la distribuyeran tres caudillos y se crearan tres países para ver si así podían vivir en paz y tranquilidad. Ese fue uno de los proyectos que hubo cuando ya iba a caer, en tiempo de los azules, el gobierno de la Federación, que no pudo sostenerse nunca.

La verdad verdadera es que el hombre que le pone fin a ese proceso, el que termina ese proceso, el que extingue la guerra civil en Venezuela, es Juan Vicente Gómez, ese es un hecho importante. Venezuela en el siglo XIX, era un país lleno de guerras civiles, en que no había paz y tranquilidad de ninguna especie, en que el más remoto jefe de Venezuela tenía un jefecito que se alzaba. Era un país económicamente en la quiebra. Gómez le pone orden a la Hacienda Pública, establece una administración, paga la deuda internacional y pacifica el país. Eso es muy importante y además crea el Ejército Nacional. Hasta allí llegaron las fuerzas de montoneras de los caudillos. A partir de Gómez en adelante, hay un Ejército Nacional”.


Arturo Uslar Pietri

Disfrute el video que contiene una compilación histórica sobre la Batalla de Ciudad Bolívar. Los historiadores José Toro Hardy, Ramón J. Velásquez y Arturo Uslar Pietri, recuerdan el importante papel del Gral. Gómez, logrando poner fin a las guerras civiles en Venezuela: