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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 23 de julio de 2016

Lopetegui entra con el mal pie... de Villar / por Juan Manuel Domínguez




"...El caso es que, contra todo y contra todos, Villar elige a un seleccionador al que casi nadie quería, y lo hace además cuando dentro de un mes y medio puede estar fuera de la federación y presidiendo la UEFA..."

Lopetegui entra con el mal pie... de Villar

Julen Lopetegui entra con mal pie y tocado del ala en la selección, y no por él, que aún resulta una incógnita, sino por quien lo eligió para el puesto, Ángel Villar, que después de 28 interminables años en el cargo es una negativa certeza absolutamente para todo el mundo. Poco antes de nombrar a dedo al técnico vasco, Villar se jactaba en una reunión con los hombres y mujeres del "fulbol" de los palos de ciego que dábamos los periodistas a propósito del sustituto de Vicente del Bosque: "Mienten, y lo hacen porque no tienen ni idea"; le faltó una sonora y abracadabrante carcajada y, de fondo, el sonido de un rayo. Esas palabras me inducen a pensar que, como ha sucedido a lo largo de la historia con otros dictadores, lo que motivó realmente la elección de Lopetegui no fue su valía profesional sino el hecho de aparecer en las quinielas por detrás de Caparrós o de Jémez.

En el cónclave que organizaron Ángel con María, María con Villar y Villar con Ángel, Joaquín, que era el favoritísimo, entró Papa y salió Cardenal; quién sabe si el utrerano no sería hoy seleccionador si los medios de comunicación hubiéramos hablado un pelín menos de él. Yo creo que el propio Caparrós, que no mentía cuando decía que nadie de la federación se había puesto en contacto con él, llegó a la conclusión de que tanta exposición mediática perjudicaba su candidatura, pero se dio cuenta demasiado tarde y, cuando quiso retirarse, el señorito del cortijo federativo ya estaba herido en su amor propio. Así que, incluso contra la opinión generalizada de su propia junta directiva, Villar cogió el miércoles por la noche el teléfono, llamó personalmente a Lopetegui y le dijo: "Tú eres mi hijo".

El caso es que, contra todo y contra todos, Villar elige a un seleccionador al que casi nadie quería, y lo hace además cuando dentro de un mes y medio puede estar fuera de la federación y presidiendo la UEFA. Si eso acaba sucediendo, si el establishment futbolístico europeo está tan loco como para elegir a nuestro Ángel Mari como su máximo responsable, nos encontraremos con un entrenador nombrado a dedo para los dos próximos años por una persona que ya no está. Salvo que el sustituto de Villar sea más villarista que el propio Villar, Lopetegui tendrá permanentemente la espada de Damocles sobre su cabeza desde el 5 de septiembre, que es el primer partido oficial de la nueva y "evolucionada" selección española. 

Al pobre Julen sólo le queda una escapatoria razonable: ganarlo todo siempre y hacerlo además jugando muy bien al fútbol. Vamos, lo que no ha hecho nunca nadie hasta ahora.