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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 26 de julio de 2016

LAMELAS, QUIERE / por Pla Ventura


Un héroe llamado Alberto Lamelas


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LAMELAS, QUIERE

Pla Ventura
Según está montado el mundo del toro suena casi a milagro que, en el circuito de las ferias pueda entrar alguien más; pero no es tanto milagro, es una realidad que aplasta. Fijémonos que, un torero con vitola de héroe, el que sigue jugándose la vida al igual que sus compañeros de carteles, Alberto Lamelas, no ha toreado todavía en España, por tanto, lo que digo es una aplastante realidad.

Ayer, Alberto Lamelas le puso precio a su vida una vez más en la plaza de toros de Mont de Marsán, en Francia, el reducto que le queda a este diestro jienense con valor para parar mil barcos y torería para dar y no acabar. Lamelas, como pudimos ver en las imágenes, se salvó porque Dios es justo muchas veces. Lo digo en el sentido estricto de la palabra porque su cogida era para quedarse allí; salió roto del embroque, pero con vida y sin más lesiones que la tremenda paliza que recibió de la que tardará tiempo en recuperarse.


Eran los toros de Miura que, en esta temporada se siguen acordando de su estirpe y no se equivocan; sacan su raza criminal, sus ideas asesinas, algo que tienen que sortear los toreros que, con el solo hecho de quedarse allí delante es mérito más que suficiente para que les regalemos todos los elogios del mundo.


Por dicha razón, en el día de ayer Alberto Lamelas pagó carísima su osadía por jugarse la vida de aquella manera. Menos mal que, al final para que aquello acabara bien, Lamelas cortó una justísima oreja, un trofeo de los que saben a gloria como si la hubiera cortado en Madrid.

Es triste la realidad en que vivimos; muy dolorosa para esos hombres válidos, capaces de jugarse la vida con el riesgo de perderla y, como le sucede a Lamelas, que no haya toreado ni una sola corrida en España, sus actuaciones han tenido lugar en Francia, el país que si sabe impartir justicia hacia quiénes la merecen.