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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 12 de agosto de 2016

Real Madrid, el peor club de fútbol del mundo / por Juan Manuel Domínguez



"...Gracias a Dios que tenemos un periodismo deportivo libre e independiente, y sin bufandas, que eso es esencial, para indicarle al Real Madrid por dónde sí y por dónde no, con quienes sí y con quienes de ningún modo, con qué estilo sí y con qué estilo en absoluto. Una bendición, vamos..."


Real Madrid, el peor club de fútbol del mundo

Hay que ver qué desastrosamente hace las cosas el Real Madrid, menos mal que el periodismo deportivo (y fundamentalmente el antimadridista, eso que yo he dado en llamar periobarcelonismo o perioatletismo) siempre está ahí, vigilante, acechante, presto a advertir del error y atento a enderezar la nave blanca, que, como la de Federico Fellini, va... pero mal. 
Del nefasto camino emprendido por el Real Madrid ofrecen perfecto y cristalino testimonio sus veinte títulos internacionales (veintidós si añadimos las dos pequeñas Copas del Mundo, veintitrés si sumamos el trofeo de la FIFA al mejor club del siglo XX), de los cuales once, justo la mitad si contamos los últimos dos títulos referidos o casi la mitad si no los contamos, resulta que son Copas de Europa. Y es más que probable que en el mes de diciembre del año en curso el Real Madrid añada a su palmarés otra Copa Mundial de Clubes, que sería la segunda... o la quinta puesto que esta competición sustituyó a la Copa Intercontinental, y de esas el Real Madrid tiene tres en sus vitrinas, las conquistadas en los años negros de 1960, 1998 y 2002. El lector podrá apreciar lo complejo que empieza a resultar seguir el rastro de tanto título internacional, de un modo muy similar a lo dificultoso que puede resultarle a uno seguir al principio la serie Juego de Tronos, con tanto Stark, tanto Baratheon, tanto Lannister y tanto Targaryen.

A esta mala racha madridista, que dura desde el Año de Nuestro Señor de 1902, el de su fundación precisamente, se suma ahora otra nueva desgracia, y es que el club, ya de por sí gafe y torcido, está dirigido por Florentino Pérez, un mal gestor, un manipulador, un hombre que hace y deshace a su antojo sin encomendarse a nada ni a nadie, un presidente que siempre intenta colarle sus jugadores preferidos al entrenador de turno y que si no hace las alineaciones, con esquema táctico y todo, poco le falta. Por si esto no fuera suficiente, Pérez es un presidente eminentemente perdedor puesto que de los veinte títulos internacionales cosechados (o veintidós o veintitrés, aunque en el de la FIFA el Real Madrid compitiera consigo mismo) desde hace 114 años sólo ha logrado la menudencia de ocho, a saber: tres Copas de Europa, una Copa Mundial de Clubes, una Copa Intercontinental y tres Supercopas de Europa.

Lo que ahora, más allá de Champions, Supercopas, Mundiales u otras baratijas, tiene al madridismo realmente en vilo y con el corazón encogido es el enésimo enfrentamiento soterrado entre el presidente y el entrenador, Zinedine Zidane, por el oidito izquierdo (puesto que su ojito derecho es Benzema y el izquierdo Bale y ya no nos quedan más ojitos, al menos no visibles) de Florentino, que no es otro que James Rodríguez, por el que pagó 80 millones de euros, siendo entonces criticadísimo por ello, del mismo modo que lo está siendo ahora por no haber pagado 120 millones, o sea 40 más de los que pagó por James, por Paul Pogba. Pero tranquilos, no pasa nada, todo tiene solución porque ahí está, como siempre raudo y veloz al quite, nuestro objetivísimo periodismo deportivo para enderezar de nuevo la nave blanca, que va, sí, de acuerdo, pero con mucha dificultad. Gracias a Dios que tenemos un periodismo deportivo libre e independiente, y sin bufandas, que eso es esencial, para indicarle al Real Madrid por dónde sí y por dónde no, con quienes sí y con quienes de ningún modo, con qué estilo sí y con qué estilo en absoluto. Una bendición, vamos. Y un honor, sin duda, para un club tan desnortado y tan nefastamente dirigido, el peor club de fútbol del mundo.