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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 19 de septiembre de 2016

Las Autonomías: ¡Tumba de España" / por Rafael Comino Delgado


"...Las autonomías significan además de un enorme gasto para el Estado ( ya que casi todos los servicios se multiplican por 17), una causa de injusticia, de creación de barreras entre españoles, que solo contribuyen a la destrucción del país en todos los aspectos..."

  • Catalanes y vascos han ido educando a sus hijos en el odio y rencor a España de manera ladina, sutil y a veces hasta grotesca, de tal manera que hoy día la "bestia" ha crecido y ya no se puede parar

Las Autonomías: ¡Tumba de España"

Rafael Comino Delgado
Durante la transición política tras el franquismo, algunos hombres bien intencionados, pero ignorando la historia, y otros menos bien intencionados trocearan España para satisfacer la ambición política de muchos mediocres alérgicos al trabajo, la avidez de independentismo de otros y acallar el odio de los separatistas hacia el resto de España, creando el Estado de las diecisiete autonomías, absolutamente caprichosas, desequilibradas e innecesarias, que serán, ya están siendo , la tumba de España. 

Como era de esperar, desde el primer día, cada autonomía o virreinato ha ido creciendo en pobreza y en número de personas que viven de la política directa o indirectamente, sin producir nada realmente útil a la sociedad. 

La desigualdad entre autonomías ha crecido hasta límites nunca antes conocidos. Diferentes sueldos, diferentes leyes, diferente Justicia, diferente educación (en cada autonomía se enseña una historia de España diferente), diferentes formas de trabajar, de rendir; naturalmente muy diferente renta per cápita.

Las autonomías significan además de un enorme gasto para el Estado ( ya que casi todos los servicios se multiplican por 17), una causa de injusticia, de creación de barreras entre españoles, que solo contribuyen a la destrucción del país en todos los aspectos.

Catalanes y vascos han ido educando a sus hijos en el odio y rencor a España de manera ladina, sutil y a veces hasta grotesca, de tal manera que hoy día la "bestia" ha crecido y ya no se puede parar; nunca está satisfecha, siempre quiere más y cuanto más se le da más odia a España, pensando, con cierta lógica, "si nos dan más que a los demás es que nos lo merecemos", pues a seguir pidiendo y odiando. Un completo desastre.

Los niveles de incumplimiento de las leyes en Vascongadas y Cataluña han alcanzado cotas insoportables, pero el resto de españoles y los que se siente españoles en esas autonomías lo soportamos todo.

En mi opinión esto ya no tiene solución medianamente aceptable, sin grandes traumas. Han inyectado tanto veneno, hay tanto político inútil, tanta gente que vive de esta desgracia de España, que no hay vuelta atrás ; es necesario que el "coche continúe cuesta abajo y sin frenos hasta que se estrelle, y tengamos que empezar de cero". Solo un milagro podría resolver este problema sin dejar grandes heridas: La llegada de un presidente del gobierno dotado de sentido común, valentía, patriotismo y gran autoridad moral, y desde luego cambio de mentalidad y actitud de la izquierda constitucional, pues la otra ni tiene ni nunca tendrá solución. Como les decía, ¡un milagro!