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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Recuerdos de La Catedral



"...Higuita no fue el único en ir a visitar a Escobar y por La Catedral pasaron Óscar Pareja, que era el capitán del Independiente de Medellín, o Carlos Valderrama y también un tal Diego Armando Maradona..."

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Recuerdos de La Catedral

René Higuita acudía a visitar asiduamente a La Catedral a Pablo Escobar, fundador y líder del cártel de Medellín. Escobar se había entregado poco antes al presidente Gaviria a cambio de que éste no le extraditara a los Estados Unidos, y esta prisión, ubicada en Envigado, en la provincia de Antioquía, fue la que ambos negociaron para que el narcotraficante cumpliera su condena. Más tarde se supo que La Catedral no era en realidad una cárcel sino más bien un resort que incluía salas de billar, cuadros, muebles de importación, una cascada de agua natural y, por supuesto, varias canchas de fútbol. Entre partido y partido también había tiempo al parecer para organizar alguna que otra orgía, de modo que el recinto pasó de Cárcel de Máxima Seguridad a Cárcel de Máxima Comodidad.

Higuita no fue el único en ir a visitar a Escobar y por La Catedral pasaron Óscar Pareja, que era el capitán del Independiente de Medellín, o Carlos Valderrama y también un tal Diego Armando Maradona. Escobar se fugó de La Catedral en 1992 y hoy se encuentra habitada por miembros de la comunidad Benedictina Fraternidad Monástica Santa Gertrudis. Ya no hay cuadros, tampoco muebles; hace tiempo que dejó de correr el agua de la cascada y ninguno de los sacerdotes pueden jugar al billar porque no tienen tiempo y ya no hay mesas; lo único que permanece son las canchas de fútbol del resort que Gaviria pactó con el mayor narcotraficante de la historia de Colombia. Según un reciente estudio de la Fiscalía colombiana, las FARC obtuvieron más de 20 millones de dólares del narcotráfico entre los años 1995 y 2014.

El recuerdo de lo que pasó, y la defensa de la dignidad de todas y cada una de las víctimas, tienen con la mosca detrás de la oreja a un número indeterminado (que será concreto el domingo) de colombianos, que ven ahora en el pacto que sugiere el presidente Santos un error tan catedralicio como el suscrito hace tantos años por Gaviria. 
Supongo que Daniel Torres, jugador del Alavés e internacional con Colombia, será un cobarde y un miserable desde el punto de vista de John Carlin por criticar abiertamente este pacto. A mí, sin embargo, me parece un verdadero valiente por decir lo que piensa. Mucha gente se está mofando de Torres por incluir a Jesucristo en su mensaje para Santos: "El centro de su Gobierno y de esta negociación no es Jesucristo; Él es el único que puede traer esa paz que tanto anhelamos". Dani vota por el Hijo de Dios mientras que otros lo hacen por Timochenko. Democracia, ¿no?...