la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 16 de mayo de 2017

Real Madrid. Vigo y Málaga, dos avisperos / por Juan Manuel Rodríguez


El Real Madrid, pues, ha hecho sus deberes, ha hincado los codos durante todo el año y ahora se encuentra en disposición de sacar matrícula de honor si es capaz de rematar la faena. El Real Madrid ha hecho sus deberes... pero la federación y la Liga de Fútbol Profesional no los han hecho en absoluto. En su día dije que si el equipo blanco no ganaba esta Liga deberíamos considerarla corrompida, y hoy me ratifico en todo lo dicho.


Real Madrid. Vigo y Málaga, dos avisperos 

Vigo, Málaga y Cardiff. Tres finales para dos títulos, la Liga, que se resiste desde que la ganara en su momento el ultradefensivo José Mourinho con un paradójico record histórico de puntos y de goles, y la Champions, de la que es vigente campeón. Vigo, Málaga y Cardiff. Como bien dice Zinedine Zidane, el Real Madrid aún no ha ganado nada... pero está en disposición de conquistar los dos títulos más importantes. Los antimadridistas dan por descontada la Liga para el equipo merengue pero lo hacen con la boca pequeña, frotándose en secreto las manos por si salta la liebre (Celta y Málaga vencieron al Barça) y pueden humillar aún más al Real. Yo no doy por hecho absolutamente nada y habrá que ir a ganar tanto a Balaídos como a La Rosaleda, dos avisperos convenientemente agitados por la irracional e ilegal suspensión de un partido por parte de un alcalde, el primero, y la presencia de Míchel en el banquillo malagueño, el segundo.

El Real Madrid, pues, ha hecho sus deberes, ha hincado los codos durante todo el año y ahora se encuentra en disposición de sacar matrícula de honor si es capaz de rematar la faena. El Real Madrid ha hecho sus deberes... pero la federación y la Liga de Fútbol Profesional no los han hecho en absoluto. En su día dije que si el equipo blanco no ganaba esta Liga deberíamos considerarla corrompida, y hoy me ratifico en todo lo dicho. Porque el Madrid deberá jugar el miércoles en el primer avispero, el de Vigo, después del partido contra el Sevilla en casa, que hasta el 3-1 no estuvo cerrado, y, sin solución de continuidad y, lo que es aún peor, sin descanso, el domingo en el segundo avispero, el de Málaga. El otro equipo que se juega la Liga, el Barça, tendrá una semana completa de descanso mientras que el Madrid sólo tendrá tres días. Y todo por orden del señor alcalde.

Aquel partido no debió aplazarse. Aquel partido debió jugarse. Hay un artículo en el reglamento federativo que contempla clarísimamente casos como el de aquel 3 de febrero. Y lo peor del caso es que, sólo por defender sus derechos legítimos, únicamente por protegerse de aquella alcaldada, el Real Madrid salió doblemente perjudicado por granjearse la enemistad de muchos aficionados celtiñas. Si aquel partido no se jugó hace dos meses y medio, provocando al Madrid los graves perjuicios que relataba al principio, fue única y exlusivamente porque se improvisó sobre la marcha y porque hubo (nuevamente) dejación de funciones. Me pregunto qué habría ocurrido si el equipo en liza hubiera sido el Barça y no el Real Madrid. Me lo pregunto... pero me lo respondo rápido: no hay más que echar un vistazo a los antecedentes para saber que, de haber vestido de azul y grana y no de blanco, aquel partido se habría jugado. Con o sin cubierta en Balaídos.