la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 29 de agosto de 2014

Manolete y su tiempo / por Rafael García Serrano


Rafael García Serrano, se consideraba, taurinamente, viudo de Manolete...

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Olvidado… por los suyos. Un navarro maldito para todos, inolvidable para muchos


Por Pascual Tamburri
Rafael García Serrano murió en octubre de 1988 y se cumplieron 25 años de su muerte sin que ni siquiera en su Navarra querida se le recordase conforme a sus méritos. De hecho, en Navarra hubo un estruendoso silencio en los medios culturales oficiales y oficiosos. Porque es uno de los autores malditos pero inevitables de la prosa española del siglo XX. Vanguardista en géneros, temas y rumbos y castigado por sus ideas, muchos le deben mucho. El rencor de unos, la cobardía de otros y la ignorancia de casi todos se unen para que escritores con méritos mucho menores le sigan aún hoy siendo preferidos en los medios públicos y semipúblicos.

García Serrano (padre) participó en aquella vanguardia universitaria que puso cara a la falange de los primeros pasos. Simplemente eso, considerando qué pocos fueron, qué
duros fueron los tiempos y que era nacido en la siempre difícil Pamplona, sería bastante para recordarlo. Pero además convirtió la vanguardia de ideas en vanguardia literaria, y toda una generación quedó marcada por su Eugenio. Es verdad que ´Eugenio, o la proclamación de la Primavera´, ya no aparece mencionado ni en los manuales de literatura española, pero no es menos cierto que esa censura responde a razones políticas y no a que nadie se atreva a negar la calidad y originalidad de la obra o de su autor. Es sólo una injusticia más del tiempo que vivimos, una que no sucedería si Rafael García Serrano se hubiese hecho comunista en 1935, o si hubiese descubierto sus anhelos democráticos en 1975.

Durante el franquismo Rafael García Serrano trabajó, y no especialmente bien pagado, como periodista y como escritor. Siempre innovador, siempre atrevido, siempre leal a sí mismo, vio cómo muchos hicieron fortuna a su alrededor y vio cómo muchos de los mismos medraron aún más cambiando de opinión política justo a tiempo. Él no lo hizo.

Si Eugenio marcó una época, La Fiel Infantería y todo el ciclo literario de García Serrano sobre la Guerra de 1936 marcaron otra. Estamos acostumbrados a pensar en aquellos tres terribles años como si sólo pudiesen entenderse como una película de buenos y de malos a la luz de la Ley de la Memoria Sectaria de José Luis Rodríguez Zapatero, pero cualquiera que lea a García Serrano verá aún hoy que no es así. Buenos o malos, los españoles resolvieron en el campo de batalla sus problemas, y es indignante ver cómo se priva a los españoles del siglo XXI de la posibilidad de comprender qué hicieron sus bisabuelos. Conozco a unos cuantos biznietos navarros de los compañeros de aventuras del alférez García Serrano en aquellos Tercios y Banderas que no saben qué hicieron sus ancestros, y que se avergonzarían si lo supiesen… puesto que han crecido y sido educados en una región y en un país donde los libros de Rafael García Serrano son tabú. No deben serlo. Y esto lo digo y lo firmo desde “su” Olite, donde no han querido dedicarle ni calle ni plaza, ni avenida ni fuente (probablemente no es sólo que no lo quieran, sino que no lean).

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Imágenes del Libro MANOLETE EN EL RECUERDO, de José Luis de Córdoba

Dibujo de Antonio Casero




Carteles de dos ferstivales benéficos, en los que actuó Manolete, junto al que había de ser su apoderado, José Flores Camará


Manolete con su madre Dª Angustias



Una de las alternativas otorgadas con más cariño por Manolete, fue la de Agustín Parra "Parrita", el 9 de Mayo de 1945, en la plaza de Valencia, a presencia de Carlos Arruza.

Tu Medina Azahara tine baluartes numantinos, califato de jazmines, campamento de estoicismos.... y cuando Lucena apaga sus velones encendidos y el Guadalquivir cornea cuatro puentes y molinos, Córdoba, al velar tus sueños, vela al mejor de sus hijos.
(Adriano del Valle)

Sitiaba el sol la plaza de Linares cuando en las astas crueles de un Miura tu nombre se hizo letra de romance, y al granar de rubor los alamares tu muerte fue rondando tu cintura encelada en la gloria de aquel trance.

Torero de leyenda Manuel Rodríguez, vara de nardo serio, mirada triste, tú no te has muerto, que vives con nosotros en el recuerdo.

Manolete, sonriente, recibe la última ovación de su vida, que le otorga el público de Linares, en la tarde del 28 de Agosto de 1947

Impresionante documento gráfico de la mortal cogida de Manolete, en LInares, captado en exclusiva por la veterana cámara del popular Canito. El torero de Códoba hunde el estoque en el morrillo de "Islero" en la más fiel representación de la suerte suprema.

Momentos en que el Marqués de la Valdavia, presidente de la Diputación de Madrid, coloca sobre el féretro la Cruz de Beneficencia.

2 comentarios:

  1. Lo que más me gusta de todas las fotos es el cartel con las FLECHAS y la F a un lado y en el otro la E de Falange Española.

    ¡¡Arriba España!!

    Jacinto Figar

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  2. Esta si era mi Espàña, lo de ahora es un simulacro de España, que pena en donde hemos llegado.
    Ya no hay españoles que se sienta orgullosos de su PATRIA, estos "listos" de ahora me da lo mismo que sean de derechas que de izquierdas han conseguido que España no sea GRANDE ni LIBRE.

    Esa entrada de FRANCO a las catedrales bajo palio, ese discurso desde el Palacio de Oriente, donde se dava cita españoles de toda España. No puedo seguir escribiendo las lagrimas asoman en mis mejillas.

    Arriba España por sikempre y para siempre

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