
'el 8M de este año, el gobierno socialista y sus aliados comunistas han salido a manifestarse con el slogan del “No a la Guerra” en Irán, mientras que dentro de nuestro país promueven y auspician la más cruel de las guerras, la guerra contra cientos de miles de españolitos y españolitas, que ni siquiera han nacido para poder defenderse'

España: NO A LA GUERRA, SÍ AL ABORTO!
William Cárdenas Rubi, Madrid
Estos días de convulsos conflictos nos arrojan algunas imágenes que revelan la perversa incongruencia de algunos “líderes” políticos, cuya máxima responsabilidad pasa por el bienestar y la seguridad del pueblo al que pretenden gobernar.
Es así como hemos visto a Pedro Sánchez aferrarse al slogan del “No a la Guerra” para tratar de obtener dividendos electorales del manejo de la política exterior del Estado español, especialmente haciendo énfasis en una diatriba con el presidente de los EE.UU Donald Trump, pretendiendo erigirse en su contraparte europea respecto a la ofensiva bélica iniciada contra Irán.
Esta conducta le permite simular otros hechos que indican todo lo contrario, como por ejemplo que España es uno de los principales países exportadores de material bélico; en sus astilleros se construyen buques de guerra; muchos bombarderos de Airbus se diseñan en nuestro territorio; y finalmente, exportamos a Israel material de guerra.
Esto podría hacernos sentir hasta orgullosos si viéramos reflejados en nuestra economía los éxitos y avances en nuestra tecnología militar; pero lo cierto es que nuestro país avanza de manera acelerada a una nueva situación en la que tendremos que acudir al rescate europeo, como ya lo vivimos como consecuencia del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
La carencia de políticas de vivienda, sector en crisis desde que el año 2008 estalló la burbuja inmobiliaria, sin que hasta hoy se halla desarrollado una estrategia para poder tener una oferta de viviendas, que permita reducir la presión de ver a cientos de miles de jóvenes que no encuentran donde vivir, quienes además no tienen esperanza alguna de superar su condición de mil euristas, ni de llegar cuando menos a fin de mes; la falta de mantenimiento de las redes de transporte tanto por carreteras como por vías férreas, que nos ha costado vidas; la cada vez mayor inseguridad ciudadana y la elocuente evidencia de que al frente del gobierno hay una banda de corruptos, nos dejan perplejos.
Todo esto se trata de disimular con un mensaje de cuatro palabras “No a la Guerra”, de un gobierno populista antibelicista, feminista, ecologista, ambientalista, contrario a las energías tradicionales y favorable a la agenda 2030, abrazando el contenido del discurso Woke, mientras los representantes de los aliados gubernamentales del PSOE y miembros de su gobierno, incluso familiares de los líderes, son perseguidos judicialmente por agresiones sexuales, violaciones, comisiones ilegales y organizarse para delinquir en hechos de corrupción que no terminan de agotarse.
Esto, tan solo por detenernos un poco en una visión interna del estado actual de la Nación, pero si levantamos la mirada a lo que ha sido su política exterior, y especialmente a los nexos y contactos de Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero con dictadores, tiranos, y violadores de los derechos humanos en la comunidad internacional, encontraremos entonces la explicación de muchas de sus acciones.
Pero donde ya no salimos del asombro, es que este gobierno progre del “No a la Guerra”, sea el mismo que favorezca institucional y públicamente el “SI AL ABORTO” en nuestro país, como puede evidenciarse de la foto que acompaña este texto, que demuestra como desde el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Asuntos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el Paseo del Prado, se exhibe una gran pancarta que convoca a la manifestación del 8M con el siguiente texto:
8M26
Fácil, sin estigmas y en la pública ABORTO
Es decir, que el 8M de este año, el gobierno socialista y sus aliados comunistas han salido a manifestarse con el slogan del “No a la Guerra” en Irán, mientras que dentro de nuestro país promueven y auspician la más cruel de las guerras, la guerra contra cientos de miles de españolitos y españolitas, que ni siquiera han nacido para poder defenderse, promocionando que el crimen (salvo en los eximentes legales), pueda ser cometido en la sanidad pública hasta con menores de edad, a las que ya se autoriza para poder hacerlo sin el consentimiento de los padres.
Según los datos aportados por el mismo Ministerio de Sanidad, el año 2024 se produjeron en España 106.172 víctimas de interrupciones voluntarias del embarazo (IVE), como eufemísticamente las llaman. Es la cifra en un país en los que las tasas de natalidad son de las más bajas del mundo y con una población mayoritariamente de la tercera edad, que por si solas son para alarmarse.
Si las analizamos fríamente como “abortos provocados” que es lo que son, dejan pálidos los resultados en número de muertes de cualquiera de los conflictos recientes, incluidos Irán, Gaza, Ucrania, etc. Ahora, que esto sea utilizado como bandera política como algo “Fácil, sin estigma y en la pública” desde la sede de esos Ministerios Públicos y la sociedad no reaccione, es para hacérnoslo mirar.
Los hemos visto el 8M desfilar con su apología del crimen más abominable que podamos imaginar, mientras cubren sus vergüenzas con el “No a la Guerra” del líder máximo.
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