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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 16 de enero de 2016

Don Santiago se habría cenado mil FIFAS / por Juan Manuel Rodríguez



"...El Real Madrid de don Santiago Bernabéu se hubiera desayunado a cien tipos como Villar, se hubiera comido cien UEFAS y se habría cenado mil FIFAS, pero don Santiago lleva muerto casi cuarenta años y, para nuestra desgracia, no se le puede fichar en el próximo mercado de verano..."


Don Santiago se habría cenado mil FIFAS

Muy mal debí explicarme ayer cuando, y precisamente después de uno de mis artículos más extensos, algún participante en el blog aún me pidió que argumentara por qué la FIFA no tenía razón. Repetiré este sábado, palabra por palabra, lo mismo que el viernes, y perdón por la autocita: "Para hacer todas y cada una de sus operaciones el Real Madrid contó con el primer aval de la federación madrileña y el posterior de la federación española, que es la representante del máximo organismo del fútbol mundial en nuestro país". Otra cosa es que el argumento no convenza o que no guste pero creo haber razonado el por qué, en mi opinión, salta a la vista que la FIFA no tiene razón; si la tuviera y si, más allá del esperpéntico caso de los hijos de Zidane, que es una broma, FIFA hubiera castigado correctamente al Real Madrid, entonces habría que cerrar la federación española y, justo después de echarla abajo, habría que clausurar la propia FIFA por haber confiado en gente tan irresponsable; pero no, a diferencia del caso del Barça, la FIFA no ha castigado aún que se sepa ni a la federación española ni tampoco a la madrileña; me parece razonable deducir que si FIFA no ha castigado a la federación española, como sí hizo cuando penalizó al Barcelona, es porque piensa que hizo las cosas bien y no mal, ¿no?...

Me cuentan que Zinedine Zidane tiene un enfado monumental con Diego Torres por un artículo del 8 de enero en El País titulado "Enzo, estímulo de Zidane" cuya tesis viene a ser más o menos la de que si Zizou se sacó el título de entrenador fue para "enchufar" a su hijo: "Decidió sacarse el carné en 2013 principalmente inspirado en el deseo de convertir a su hijo, volante del Castilla, en futbolista profesional". El artículo, como casi todos los de Torres, busca hacerle al Real Madrid el mayor daño en el menor tiempo posible y, aún así, Florentino Pérez no se atreve a pronunciar El País, como si soy capaz de hacer yo, muchísimo más modesto, y la primera vez en su vida que decide hablar con los medios de comunicación, José Ángel Sánchez corre como un poseso a confesarse a la Ser, perteneciente al mismo grupo periodístico que el diario que el presidente del Real Madrid ayudó a fundar pero cuyo nombre no se atreve a pronunciar. Quien dedujera que mi artículo de ayer es fruto de la ofuscación personal tras comprobar en primerísima persona cómo el club deportivo más poderoso de la Tierra se arrodilla ante la Ser o El País, que llevan torpedeándole desde tiempos inmemoriales, está en lo cierto. Yo, como decía Mourinho, no soy mejor que nadie... pero tampoco hay nadie mejor que yo, que es lo que vinieron a decirme el jueves las personas responsables del club de mis amores. Se ve que equivoqué mi carrera y, como en Prisa, debí dedicarme a la proctología y a meterle el dedo por el recto al director general: "¿A que duele?"...

Vuelvo a repetir lo mismo: el Real Madrid se encuentra en una encrucijada histórica, que, en vista de los antecedentes blandiblú que jalonan al club, probablemente desaproveche. No importa que la FIFA tenga o no tenga razón para que, al final, si el club blanco no se decide a sacar la pelea fuera del ring de la justicia que imparte (¡acabáramos!) la propia FIFA, acabe perdiendo. Como Bosman hace veinte años, aunque con la diferencia de que el Real Madrid tiene probablemente más cosas que perder, la última decisión consiste en responder a una sola pregunta: "¿Vamos a por ellos?"... El Real Madrid de don Santiago Bernabéu se hubiera desayunado a cien tipos como Villar, se hubiera comido cien UEFAS y se habría cenado mil FIFAS, pero don Santiago lleva muerto casi cuarenta años y, para nuestra desgracia, no se le puede fichar en el próximo mercado de verano. Al actual Real Madrid sigue atenazándole un buenismo que saca de quicio a quienes le queremos y que sirve de solaz para sus odiadores profesionales, esa forma lamentable de encarar la vida que, para referirse al estado actual de la derecha política española, Federico Jiménez Losantos bautizó como "maricomplejín". Y ni con Mari ni con complejín, amigos míos, vamos a ningún lado; bueno sí, miento, vamos, y echando el bofe además, a la Cadena Ser.