la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 28 de enero de 2016

¡Ya está bien! / Por Juan Belmonte



"...Que se dedique el Defensor del Pueblo a defendernos de maltratadores, yihadistas, rateros, pederastas, explotadores, déspotas, políticos corruptos y que deje de jodernos a nosotros y a nuestro mundo taurino..."

¡Ya está bien!

No doy crédito a las críticas recibidas por Francisco Rivera tras la publicación de una foto en las redes sociales -tan de moda- en la que torea a una becerra con su hija en brazos. Incluso me cuentan que ha habido amenazas del Defensor del Pueblo Andaluz para actuar contra la custodia de la pequeña.

De toda la vida de Dios, los que de una u otra manera hemos estado relacionados con la Fiesta de los Toros hemos "toreado" en brazos de nuestros padres o amigos de la familia, mis hijas también se han "puesto delante" en mis brazos..., ¿en qué país vivimos? Recuerdo haber emitido no hace mucho un reportaje en Canal Sur TV sobre un famoso torero toreando en el campo con el hijo de su banderillero en brazos. Francisco ha publicado con la foto: "Debut de Carmen. Es la quinta generación que torea en nuestra familia. Mi abuelo toreó así con mi padre. Mi padre toreó así conmigo, y yo lo he hecho con mis hijas Cayetana y ahora con Carmen”. Y así podríamos seguir contando cuántas y cuántas veces se ha cometido este "crimen" que es en lo que algunos quieren convertir una práctica usual, habitual, normal, familiar, emotiva, festiva...

Que se dedique el Defensor del Pueblo a defendernos de maltratadores, yihadistas, rateros, pederastas, explotadores, déspotas... que nos defienda de políticos corruptos que aquí en Andalucía tiene trabajo tela, que deje de jodernos a nosotros y a nuestro mundo, al taurino, ese que avergüenza a los que a su vez se avergüenzan de nuestra bandera, de nuestra patria, de nuestras tradiciones y buscan la confrontación. A esa tribu que acude al Congreso de los Diputados vestido como indigentes y con la intención de acabar con los valores democráticos que tanto nos costó conseguir.

Estoy deseando ser abuelo para torear con mi nieto y/o nieta en brazos y difundir la foto por el universo social, a ver si el Defensor del Pueblo tiene cojones de ir contra mí.