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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 6 de abril de 2016

MADRID: CÉSAR RINCÓN ALIENTA A LA GRAN MANIFESTACIÓN POR LA FIESTA / por Juan Lamarca



¡¡¡Hay que organizar la gran manifestación del Toro en Madrid!!!

Juan Lamarca
Madrid, 5 de Abril de 2016
Esa fue la desgarrada consigna que salió del corazón del maestro colombiano César Rincón en su vehemente y emotivo discurso pronunciado con motivo del homenaje que le tributó en Madrid el Círculo Internacional Taurino que preside y dirige tan brillantemente la fotógrafa y escritora Muriel Feiner.

Don Julio César Rincón Ramírez, el "César del toreo", que hiciera retumbar los cimientos de la monumental de Las Ventas aquella temporada histórica de 1991, alzó su voz en defensa de la libertad de los aficionados y reivindicando los legítimos derechos históricos, morales y legales  de la Fiesta brava y de las corridas de toros, recriminando el injusto e indignante tratamiento que recibe por parte de los distintos estamentos políticos, sociales y mediáticos. "Tenemos el deber de defender lo nuestro y lo digo como colombiano y español que soy" exclamó el héroe de Las Ventas del Espíritu Santo.

César Rincón apeló a la unidad del mundo del toro para continuar en la lucha con el objetivo inmediato de aunar esfuerzos entre los sectores profesionales y de aficionados, y poder ofrecer en la capital de España un acontecimiento popular de reafirmación de la Fiesta, a la vez que reivindicativo del libre ejercicio del derecho que nos corresponde a vivir y disfrutar los toros en libertad. ¡Exigimos respeto y por ello vamos a luchar!, manifestó.

El maestro dejó claro que el camino está bien trazado con la reciente y gran manifestación de Valencia, y con el ejemplo abnegado y heróico que dieron los novilleros en huelga de hambre en Bogotá en defensa de la plaza de Santamaría, además de la batalla jurídica planteada por los profesionales colombianos que consiguieron sentencias favorables definitivas de la Corte Suprema de Colombia frente a las demandas de prohibición formuladas por la mafia antitaurina.


Todo fue muy serio y muy emocionante. No estábamos en la plaza de las Ventas, pero sí en un magno salón del Gran Hotel Velázquez cuyos paredes también retumbaron con la alocución de Rincón que volvió a poner a la gente de pie con su actitud serena pero contundente, con fe, raza y maestría, tal como solía hacer sobre el ruedo venteño; la profundidad de su mensaje con la misma verdad y valentía que su toreo, debe tener el eco que se merece el maestro de Bogotá y que necesita la Fiesta de los toros. 
Ahí tenemos a la vista la feria de San Isidro, el patrón de Madrid capital de la tierra de María Santísima -tal como se le conoce a España- y además en Mayo el mes de las flores a María... Qué buen momento sería y qué buen marco la Plaza de Cibeles ante el plateresco edificio del Ayuntamiento ocupado por quien se ha declarado enemigo público de la Fiesta y atentando contra ella con la supresión de la Escuela Municipal de Tauromaquia "Marcial Lalanda", y con malicioso desprecio al pueblo madrileño que goza de la plaza y feria más importantes del mundo. Dios lo quiera...

La situación no está para bromas y ya es hora de que el Toro plante cara de verdad. ¡Basta ya! de ignominia e indignidad. Todos juntos y a por ellos...!

Sigamos al maestro.
Gracias, don César Rincón, el "César del toreo"




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El maestro Rincón se llevó una sorpresa que le puso lágrimas en los ojos. Fue de principio, antes de comenzar el almuerzo en el Gran Hotel Velázquez, cuando se le presentó Dª Mercedes, viuda del gran Bojilla, D. Ernesto Bernedo, con sendas fotografías donde el niño César vestido de torero posaba con el hombre que tanto le ayudó y al que admiró hasta su muerte, el célebre Bojilla, figura de plata de la cuadrilla de Sebastián Palomo Linares y asiduo en las corridas de la plaza de Santamaría de la capital colombiana.


Maravilloso encuentro entre Dª Mercedes y César Rincón que despertó su memoria de aquella época en la que soñaba con lo que luego conquistó, y emotivos fueron sus relatos  recordando a Bojilla.




César Rincón y Juan Lamarca

José María Moreno Bermejo en el centro disfrutando con "su paisano" de Trujillo

Nuria Gámez y César Rincón