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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 9 de julio de 2016

El circo romano / Por Paco Mora



"...Y todavía habrá algún cachondo que se pregunte por qué las figuras no se quieren anunciar con lo de Cebada Gago..."


El circo romano

La Plaza de Toros de Pamplona ha sido en la segunda corrida de los “Sanfermines-2016” un coliseo romano. Eugenio de Mora, Pepe Moral y Javier Jiménez, han luchado a muerte con seis tigres de Cebada Gago. Afortunadamente los tres gladiadores han salido por su pie del coliseo, pero han mantenido en un “¡Ay!” a la concurrencia, numerosa y en trance toda la tarde. Horror, terror y furor. Quienes no han visto el espectáculo que aquí se refiere no se pueden hacer ni la más ligera idea de lo duro que es el pan de algunos gladiadores de seda y oro. Precisamente el de los que menos torean y los más parcos en ganancias.

El tercer tigre de Bengala del encierro ha sido el protagonista en la arena pamplonica de una de las situaciones más peligrosas que uno recuerda. A la fiera en cuestión, ensañada con su presa, no le ha faltado más que darle bocados al rubicundo Jiménez, que aporreado y maltrecho como un “ecce homo”, ha sido trasladado al taller de reparaciones bajo la sensación de una tragedia irreversible. Pero el joven luchador, que había perdido la memoria y hasta la fe de bautismo con el zaleo, debe ser de roble, porque ha salido, cuando ya De Mora se disponía a rematar a su asesino en grado de intentona, para pasaportarlo pese a su deteriorado estadio físico. En el último de la tarde Jiménez se la ha vuelto a jugar, y mucho me temo que ha sentado plaza hoy en Pamplona de fijo para este tipo de espectáculos de cara o cruz. El público, la otra fiera, ha bramado de emoción con la actuación del zagal de Espartinas.

El más veterano de los tres gladiadores, el toledano De Mora, le debe haber salvado la piel tanto a su gran experiencia en estas lides como a su extraordinaria suerte, porque su primer tigre era un auténtico “killer” sin piedad con inteligencia de asesino del SOHO londinense. Pepe Moral también ha cumplido como bueno en su lucha sin cuartel frente a las dos fieras corrupias que le han tocado en desgracia.

Y todavía habrá algún cachondo que se pregunte por qué las figuras no se quieren anunciar con lo de Cebada Gago.