la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 7 de agosto de 2016

Vuelve el Justiciero / por Fernando Sánchez Dragó


El ex Juez, Baltasar Garzón, expulsado por los 
Tribunales de Justicia por delito de prevaricación.
 
¡Qué cruz! Es como una de esas moscas testarudas que, por mucho que las espantes, siguen dando la tabarra. Fue juez y dejó de serlo, pero su verdadera vocación es la de prestidigitador del circo de Manolita Chen.
Tenemos dos Garzones... ¡Ya es mala pata! A Garzón junior, con su carita de niño que acaba de hacer la primera comunión y nunca ha metido el dedo en el tarro de la mermelada, pronto lo devorará el silencio del que nunca debería haber salido. Gajes de haberse sumado, traición mediante, a una merendola populista de la que en las próximas elecciones no quedarán ni los platos sucios. Sería ése motivo más que suficiente para que Sus Señorías volviesen a hacer novillos. Formo parte de la inmensa minoría juanramoniana de españoles encantados con la falta de gobierno. Así, por lo menos, nadie legisla y todos somos más libres. ¡Si la interinidad se prolongase! Pero eso es sólo un sueño de estas noches de verano. En cuanto a Garzón senior... ¡Qué cruz! Es como una de esas moscas testarudas que, por mucho que las espantes, siguen dando la tabarra. Fue juez y dejó de serlo, pero su verdadera vocación es la de prestidigitador del circo de Manolita Chen que saca de su birrete palomas comunistas de la paz de los cementerios y la de pokémon de los tribunales que una y otra vez extrae de sus raídas puñetas naipes marcados. Su última ocurrencia ha sido la de pedir al Supremo que se exhumen e identifiquen las treinta y tres mil personas yacentes en el Valle de los Caídos para reconvertir éste en un Espacio de Memoria (sic) y rendir inútil e imposible homenaje 'a quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura'. ¿No es un delito profanar tumbas? 

Huelga aclarar que los monstruosos gastos de tamaña ceremonia de vudú correrían a cargo de los contribuyentes, nacidos casi todos con posterioridad al 18 de julio del 36 y, por ello, libres de culpas en lo que atañe a las consecuencias de un alzamiento reclamado y jaleado entonces por media España. Pide, además, el demandante que se muevan a otra tumba los restos del César Visionario (el mote es de Umbral) y los del fundador de la Falange. Sea usted congruente, picapleitos. ¿Acaso no padeció José Antonio persecución y violencia durante la guerra civil? Hay que ser muy cínico para negar eso.

Quousque tandem abutere, Garzo, patientia nostra? Ande, váyase a Egipto, presente allí demanda de destrucción de la Gran Pirámide para honrar la memoria de quienes la construyeron a golpe de látigo esgrimido por los capataces de Keops y déjenos aquí descansar en paz -comienza agosto- a los vivos y a los muertos.