la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 7 de marzo de 2026

Se extingue Vitoria para el toreo / por Manuel Viera


'..Maider Etxebarria, al mando del ayuntamiento de Vitoria, ha utilizado esa voluntad incoherente y demagógica del Partido Socialista de Euskadi, con sus socios del PNV y Bildu, para ilegalizar lo legal con la posición dominante que le da el poder y darle la puntilla definitiva a la tauromaquia en la capital oficial del País Vasco..'

Se extingue Vitoria para el toreo

Manuel Viera
Bien es cierto que en estos tiempos se multiplican las prohibiciones a la totalidad cultural de una Fiesta que es patrimonio de una España donde la libertad se reprime según convenga. Más allá de lo evidente, se suceden las decisiones sectarias de quienes tienen decidido cerrar al toreo la plaza de toros de Vitoria. Hay un toque de fanatismo en quienes con lamentable decisión preparan la total transformación del Iradier Arena en un espacio multiusos sin el mínimo vestigio de lo que es: un coso taurino.

Maider Etxebarria, al mando del ayuntamiento de Vitoria, ha utilizado esa voluntad incoherente y demagógica del Partido Socialista de Euskadi, con sus socios del PNV y Bildu, para ilegalizar lo legal con la posición dominante que le da el poder y darle la puntilla definitiva a la tauromaquia en la capital oficial del País Vasco.

Decisión, además, decepcionante de políticos socialistas que establecieron valores y señas de identidad y que después se venden al bajuno precio del poder. Actitudes mezquinas que desincentivan la credibilidad. Charlatanería sustentada en el engaño de un funesto juego de pactos con quienes pretenden aniquilar el toreo. Con quienes ahí pusieron para, con ellos, gobernar Vitoria.

No es casualidad que en época de arremetidas a la Fiesta, sometida a la ley del deseo y al populismo que la amordaza, se activen los procedimientos para reconvertir una plaza de toros y con ello exterminar los festejos taurinos. Lo malo es que, además, son decisiones destructivas alejadas de cualquier griterío reflexivo. Determinaciones con las que inciden en los modos de ataque a la libertad, o, si lo prefieren, a la forma escrupulosa, maniática u obsesiva de erradicar. Y lo hacen con entrega absoluta a la locura de impedir. Determinante manera de actuar de unos políticos empeñados en su titánica ambición de masacrar la tauromaquia con ansia de relevancia social.

El radicalismo político hace años que tiene abandonado el Iradier Arena. Hace una década suspendió las corridas de toros dándole la primera estocada en los bajos. Con ello consiguieron anular cualquier atisbo de intentos de un sector en el que no existe más que conatos de resistencia. Solo falsos destellos. Llamas vacilantes que al poco se extinguen. Como se ha extinguido Vitoria para el toreo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario