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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 17 de julio de 2016

Elentir y la ley LGTBI de Cifuentes: ¿para esto pedía el PP el voto de los católicos?




El PP se une a Podemos y PSOE en un grave ataque a la libertad de educación en Madrid
  • No hace ni un mes de las Elecciones del 26J. No hace ni un mes que el PP apeló, otra vez, al temor a que Podemos llegase al poder y aprobase leyes totalitarias, y ya se ha desvelado la trampa.
Elentir y la ley LGTBI de Cifuentes: ¿para esto pedía el PP el voto de los católicos?


Al mes de pedir el voto con la nariz tapada para evitar que llegue Podemos, el PP aprueba una ley totalitaria, que pone en jaque a los colegios católicos: la ley LGTBI de Cifuentes. Así es como el PP trata a sus votantes: a patada limpia.

Y añadían: Es el mal menor, porque, por lo menos, no va a cercenar ese último reducto de libertad que es la enseñanza privada y concertada. Nuestros hijos estarán seguros porque el PP no va a adoctrinarles ni a aplicar ingeniería social como pretende la izquierda, se decían muchos votantes al ir a las urnas con la nariz tapada.

Sin embargo no ha transcurrido un mes de las elecciones y una autonomía tan emblemática del PP como Madrid acaba de aprobar una ley que pone en jaque a la enseñanza privada y concertada al imponer obligatoriamente contenidos LGTBI.                                                                                                                               
La medida va mucho más lejos que la famosa Educación para la Ciudadanía de Zapatero. El dogma de Género es pura ingeniería social, es el sumum de la ingeniería social, porque pretende redefinir la naturaleza humana, impone una solemne mentira sin el menor rigor científico, y vulnera, entre otros, el derecho de los padres a elegir la educación de los hijos.

El PP aprueba una ley sin contar con padres y educadores y a golpe de multas, con un aroma autoritario que nada tiene que ver con la democracia

Y todo ello a golpe de multas, sanciones y castigos, con un aroma autoritario que nada tiene que ver con el talante democrático que debe impregnar el Estado de derecho.

El PP, ese mismo PP, al que buena parte del electorado de derecha ha acudido como tabla de salvación in extremis, ha aprobado una ley de espaldas a la ciudadanía, para privilegiar a una minoría, y sin contar con los afectados: padres, profesores, centros escolares; ni con los expertos: médicos, psiquiatras. Sólo con
esa minoría.

Los contenidos LGTB estarán presentes en las escuelas.


El PP se une a Podemos y PSOE en un grave ataque a la libertad de educación en Madrid.

Por su interés lo reproducimos:

“No hace ni un mes de las Elecciones del 26J. No hace ni un mes que el PP apeló, otra vez, al temor a que Podemos llegase al poder y aprobase leyes totalitarias, y ya se ha desvelado la trampa.


Se cargan el derecho constitucional a la libertad de educación.

Este jueves en la Asamblea de Madrid, el PP, Ciudadanos, el PSOE y Podemos se han puesto de acuerdo para imponer las tesis ideológicas del lobby gay en colegios públicos y privados. Esta nueva norma obligará a todos los colegios, incluso a los católicos, a explicar “la realidad de las diferentes orientaciones sexuales e identidades de género”.

¿Y quién decidirá en qué consiste esa realidad? A la vista de cómo han cedido los citados partidos, incluido el PP -que gobierna en la Comunidad de Madrid-, a las tesis más radicales de los grupos de presión gays, esa definición podría quedar en manos de organizaciones como la FELGTB, que el año pasado apoyó una “ley mordaza” contra los creyentes, a fin deliquidar en la práctica el derecho a la libertad de educación amparado por el Artículo 27 de la Constitución, cuyo punto 3 dice lo siguiente:

“Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.“

Cifuentes y el PP han enterrado este derecho constitucional en la Comunidad de Madrid, con el apoyo de Podemos, el PSOE y C’s. Se han puesto todos de acuerdo para usurpar a los padres su derecho a decidir los valores morales en los que desean educar a sus hijos, trasladando esa elección a los activistas del lobby gay, que serán a partir de ahora los que dicten lo que se debe enseñar a tus hijos y lo que no, como en una dictadura.

Asistentes en la manifestación del Orgullo Gay de Madrid de 2016/Efe.

Por si alguno lo ha olvidado, el 24 de junio del año pasado Cifuentes pidió el voto para el PP a fin de evitar que Podemos escribiese “una de las páginas más negras de su historia”. Tal vez lo que quería evitar es que Podemos escribiese esa página en solitario, pues le parecía más preferible que contase con la ayuda del PP.

Hasta Podemos presume del carácter adoctrinador de la ley apoyada por el PP

La expresidenta de la FELGTB, la diputada de Podemos Beatriz Gimeno, se jactaba anteayer de que esta ley sirve para “transformar los marcos culturales, los marcos de pensamiento”. Dicho sea de otro modo: reconoce sin rodeos que pretende dictar a la gente cómo debe pensar. Gimeno también dijo que esta norma “pretende redefinir el marco de interpretación de la realidad”, y ha añadido: “esta ley redefine, esta ley libera el pensamiento” y “crea un marco de referencia mental”. Me parece un colosal cinismo decir que imponer formas de pensar a golpe de ley, es decir, mediante los medios coactivos del Estado, se considere una forma de liberar el pensamiento.

Podrán condenar sin pruebas a cualquier acusado de discriminación:

Por si no bastase con las características puramente totalitarias que acabo de señalar, esta ley exigirá probar su inocencia a todo acusado de discriminar a un gay. Para que nos hagamos una idea de la enorme gravedad de este punto, baste con decir que se trata de la misma inversión de la carga de prueba de la que se valieron el nazismo y las dictaduras comunistas para condenar sin pruebas a cualquier acusado.

Es, por supuesto, un método acusatorio inaceptable en un país democrático, y en el caso de España viola abiertamente el Artículo 24 de la Constitución:

“Asimismo, todos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la ley, a la defensa y a la asistencia al letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, a un proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí mismos, a no confesarse culpables y a la presunción de inocencia.“

Y remitiéndonos ya al Derecho internacional, lo que han apoyado el PP, C’s, Podemos y PSOE viola también el Artículo 11 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:

“Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.”

Cifuentes ha engañado a su electorado: en su programa se comprometía a garantizar “el derecho de los padres a elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos” (punto 60)

El portavoz del Grupo Parlamentario del PP en la Asamblea de Madrid, Enrique Ossorio, ha dicho que esta ley se corresponde con el punto 156 del programa electoral de Cifuentes. El caso es que ese punto del programa (ver PDF, página 54) no precisaba nada sobre el contenido de esta ley. No hablaba de violar la libertad de educación, el derecho a la presunción de inocencia y la libertad de expresión.

Es más: en el punto 60 Cifuentes se comprometía a garantizar “el derecho de los padres a elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos”, una promesa que acaba de tirar por la borda para complacer las exigencias de los grupos de presión LGTB. En Actuall, La Gaceta,Religión en Libertad e Infocatólica podéis leer más detalles sobre este asalto a las libertades, uno de los más graves de los que se han lanzado hasta ahora desde un parlamento autonómico.

No tenéis vergüenza, vuestra palabra no vale nada

No quiero cerrar estas líneas sin dirigir un mensaje a los diputados y dirigentes del PP que han apoyado esta barbaridad -sólo dos diputados eludieron apoyarla yéndose a los servicios de la Asamblea de Madrid-: ¿para esto pedíais el voto de los católicos, para liquidar sus derechos de la mano de Podemos?

No tenéis vergüenza, no tenéis el menor respeto por vuestros votantes, vuestra palabra no vale nada y espero que el futuro os ponga en el sitio que os merecéis en la páginas de la historia, junto a los que eran como vosotros: políticos sin principios ni moral, que mienten y engañan a sus votantes sin más propósito que aferrarse a la poltrona y seguir viviendo a nuestra costa, a cuerpo de rey y siguiendo los dictados del jefe -o en este caso de la jefa-, aunque ello suponga traicionar y pisotear a quienes depositaron su confianza en ellos.