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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 18 de julio de 2016

Justicia para los que se la juegan / Por Paco Mora



La terna de hoy en Manzanares ha visto la muerte de cerca, y sin embargo han crecido como toreros de una manera considerable. ¡Justicia ya! Toreros como Mora, Fortes y Pinar tienen que torear en las ferias y no por condescendencia sino por derecho propio.

Justicia para los que se la juegan

Paco Mora
“Que no, que no quiero verla / la sangre de Ignacio sobre la arena”, escribió García Lorca sobre quien definió como “El caballero del pundonor”, corneado mortalmente en una tarde torera de agosto como la de hoy en el mismo Manzanares. 
No hay plaza pequeña para la grandeza y la tragedia del toreo. El caballero del pundonor ha sido hoy un Fortes que ha evidenciado en su lote que se encuentra en un momento cumbre. Valiente, pero sereno, consciente y con una técnica y una madurez definitiva, el malagueño ha puesto de relieve una extraordinaria calidad de torero. La mala suerte con la espada no le ha restado mérito al triunfo de su personalidad arrolladora que electriza a los tendidos. Injusticia grande la de las empresa que no le están dando la cancha que merece. Lo han cogido mucho los toros y ha pagado un precio muy alto, pero, ¿eso merece que las empresas lo condenen al olvido?

David Mora, otro caso de racanearía empresarial extrema porque el de Borox ha firmado una tarde extraordinaria en sus dos toros. Una oreja le ha arrancado a cada uno, que con más contundencia con la tizona bien podrían haber sido cuatro. No obstante, su nombre falta en muchas ferias confeccionadas por el sistema de cambio de cromos entre las empresas ¿Qué pasa con Fortes y David Mora? ¿Es que los genios de la empresa los dan por amortizados? Pues hacen mal, muy mal, porque toreros como ellos engrandecen y le dan categoría y continuidad a la Fiesta. Como Rubén Pinar, que ha conseguido las dos orejas de su primero con una tesitura capaz de darle pases al buey Apis, y que en su imposible segundo ha envidado como un león. El de Santiago de Mora templa como muy pocos en estos momentos, y se le nota un hambre canina de toros. Vive un momento de esos en los que un torero necesita enfundarse el traje de luces más que respirar.

La terna de hoy en Manzanares ha visto la muerte de cerca, y sin embargo han crecido como toreros de una manera considerable. ¡Justicia ya! Y no solo para los consagrados y las novedades. Toreros como Mora, Fortes y Pinar tienen que torear en las ferias y no por condescendencia sino por derecho propio. Sólo se sabe de un negocio que tire piedras sobre su propio tejado: el de los toros.