la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 18 de julio de 2016

Camino de la Cruz al Valle de la Paz



Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos

'Valle de la Paz'

Domingo, 17 de Julio de 2016
Fotografías La Loma




















                                      































ORACIÓN POR LOS CAÍDOS

de Rafael Sánchez-Mazas
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Señor y Dios Nuestro:

Acoge con Piedad en Tu Santo Seno a los todos que mueren por España, y consérvanos siempre el santo orgullo de que sólamente en nuestras filas se muera por España y de que sólamente a nosotros honre el Enemigo con sus mayores Armas.

Víctimas del Odio, los nuestros no cayeron por Odio... sino por Amor. Y el último secreto de sus corazones fue la Alegría con la que fueron a dar sus vidas por la Patria.

Ni ellos, ni nosotros, hemos conseguido jamás entristecernos de rencor ni odiar al Enemigo, y tú sabes, Señor, que todos estos Caídos mueren por libertar con su Sacrificio generoso a los mismos que les asesinaron, para cimentar con su sangre joven las primeras piedras en la reedificación de una Patria libre, fuerte y entera.

Ante los cadáveres de nuestros hermanos, a quienes la Muerte cerró los ojos antes de ver la luz de la Victoria, aparta, Señor, de nuestros oídos las voces sempiternas de los fariseos, a quienes el misterio de toda redención ciega y entenebrece, y hoy vienen a pedir con vergonzosa urgencia delitos contra los delitos y asesinatos por la espalda a los que nos pusimos a combatir de frente.

Tú no nos elegiste, Señor, para que fuéramos delincuentes contra los delincuentes, sino soldados ejemplares, custodios de Valores augustos, números ordenados de una Guardia puesta a servir con Amor y valentía la suprema defensa de una Patria.

Ésta ley moral es nuestra fuerza.

Con ella venceremos dos veces al Enemigo, porque acabaremos por destruir no sólo su potencia, sino su Odio.

A la Victoria que no sea clara, caballeresca y generosa, preferimos la derrota, porque es necesario que mientras cada golpe del Enemigo sea horrendo y cobarde, cada acción nuestra sea la afirmación de un Valor y de una Moral superiores.

Aparta así, Señor, de nosotros, todo lo que otros quisieran que hiciésemos y lo que se ha solido hacer en nombre de un vencedor impotente de clase, de partido o de secta, y danos Heroísmo para cumplir lo que se ha hecho siempre en nombre de un Estado futuro, en nombre de una Cristiandad civilizada y civilizadora.

Tu sólo sabes, con palabra de profecía, para qué deben estar "aguzadas las flechas y tendidos los arcos".

Danos, pues, ante los hermanos muertos por la Patria, perseverancia en éste Amor, perseverancia en este valor, perseverancia en este menosprecio hacia las voces farisaicas y oscuras, peores que voces de mujeres necias.

Haz que la Sangre de los nuestros, Señor, sea el brote primero de la redención de una España futura, en la Unidad Nacional de sus tierras, en la Unidad Social de sus clases, en la Unidad Espiritual en el Hombre y entre los hombres, y haz también que la Victoria final sea en nosotros una entera estrofa española del canto universal de Tu Gloria.

Que Así Sea.