
'..Cantaor, como dijimos, cumplió en varas y banderillas, y en la muleta fue cumbre, excepcional, y ni una sola persona pidió el indulto. Madrid es la primera plaza del mundo, y debe seguir siéndolo, pero tal vez deberían cuidar algunos aspectos..'
Le negaron la vida
Rafael Comino Delgado
En la corrida de toros del 22 de mayo pasado en las Ventas, salió en cuarto lugar el toro Cantaor, nº 13, de don Victoriano del Rio, Hierro de Toros de Cortés, que correspondió al maestro Sebastián Castella. En la Suerte de Varas se puede decir que cumplió, a pesar de ser mal picado, porque los dos puyazos que se le dieron fueron traseros, pero eso es algo normal desde hace bastantes años, en Madrid y en todas las plazas del mundo, pues se pica mal, hasta el punto de que se puede uno pasar la temporada entera sin haber visto un puyazo puesto en su sitio, que es el tercio posterior del morrillo. En banderillas también cumplió, y se desmonteró José Chacón. En la muleta faena larga en la que el toro sacó a relucir un caudal de bravura, de clase en la pronta embestida muy profunda, con buen ritmo, noble, repitiendo una y otra vez, siempre muy obediente a los toques, lo que trasmitía a los tendidos gran emoción, pues fue el toro ideal para hacer el toreo que hoy se suele demandar por los aficionados. El maestro Castella se entregó al máximo y el toro también dio todo lo que tenía (el toro enrazado cuanto más le puedes más se entrega), en una faena larga, como es la norma actualmente, pues en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado era gran rareza que sonara un aviso, y ahora lo raro es que en una faena no suenen uno o más. Pero a la hora de matar no estuvo acertado y hubo de descabellar varias veces. Él mismo dijo que está atravesando una mala racha con la espada, lo cual le privó de la puerta grande que tenía en sus manos, tras una faena muy buena de principio a fin, sin altibajos, pues siempre fue de más a más.
Al toro se le dio la vuelta al ruedo, lo que algunos protestaron, y me pregunto, ¿con razón o sin ella? Pues creo que eso depende de lo que exijamos para darle la vuelta al ruedo a un toro en Madrid, pero este mismo año se ha dado la vuelta al ruedo a alguno no superior a Cantaor, e iré más allá, también creo que inferiores a Cantaor se indultan en España todos los años varios. Pero Madrid es Madrid, y sus exigencias son muy superiores a cualquier otra plaza (a veces caprichosas), aunque creemos que ese toro era de vacas, lo que en las Ventas prácticamente no se contempla (craso error, en mi opinión). El único toro indultado en dicha plaza fue Belador, de Victorino Martín, por el maestro Ortega Cano, el día 19 de julio de 1982, corrida de la Prensa. Es algo que no entiendo porque no hay mejor tienta que la lidia en la plaza, y a Madrid los ganaderos llevan lo mejor de sus camadas; digo yo que en tantos años habrán ido toros excepcionales, merecedores del indulto, cuyo objetivo (además de un premio al toro, que por su bravura se ha ganado la vida) es preservar todas las características positivas de un toro de lidia, permitiendo que vuelva a la dehesa para padrear y trasmitirlas a sus hijos, y Cantaor tenía muchísimas, que gracias a la Ciencia trasmitirá, pues según dijeron los comentaristas de Telemadrid, se le cortaron los testículos para guardar semen e inseminar vacas. Así pues, el toro no podrá volver a disfrutar la dehesa, que se lo merecía en mi opinión, pero tendrá muchos hijos que si disfrutarán de la vida libre en pleno campo.
Lo máximo a que puede aspirar un toro de lidia es a ser indultado, volver a la dehesa y padrear hasta su muerte. Cantaor padreará, pero le negaron, ¡Injustamente, en mí opinión!, volver a la dehesa, y con ello la vida, que se había ganado embistiendo en el ruedo. Si creen que siendo tan excesivamente estrictos, en este aspecto, hacen un bien a la grandeza de la tauromaquia, yo creo que le hacen un gran mal. Acepto que para ser indultado un toro debe haber sido excepcional en los tres tercios, pero ¿se puede valorar realmente la bravura de un toro con solo dos puyazos, generalmente mal puestos? He visto toros hacer una gran pelea en varas y luego rajarse en la muleta tras la primera serie, y viceversa. He visto, en la tienta, vacas salirse sueltas del caballo en los dos primeros puyazos y luego hacer gran pelea en cada uno de los siguientes tres o cuatro, siempre yendo a más. He visto toros dolerse mucho en banderillas y luego ser muy bravos en la muleta. Cantaor, como dijimos, cumplió en varas y banderillas, y en la muleta fue cumbre, excepcional, y ni una sola persona pidió el indulto. Madrid es la primera plaza del mundo, y debe seguir siéndolo, pero tal vez deberían cuidar algunos aspectos, como el que venimos comentando, o protestar que un picador traspase la primera raya, y luego aplaudirle tras poner dos puyazos muy traseros.
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