
'..Para Madrid, esta ha sido la última novillada isidril de este año. Para Julio Méndez la última novillada de su carrera, pues el próximo domingo tomará la alternativa en Cáceres, de manos de Alejandro Talavante y con Emilio de Justo como testigo..'
LA ULTIMA NOVILLADA
Francisca García
No pude olvidar la impresión que me causó Julio Méndez aquella calurosa tarde del 24 de agosto de 2024 en la Plaza de Toros de Arenas de San Pedro. Se trataba de una corrida mixta en la que compartía el cartel con los matadores de toros Curro Díaz y Manuel Escribano. El novillero, todavía en ciernes, tenía 16 años y José Ortega Cano había visto grandes cualidades en él y le apoderaba por aquel entonces. Todavía actuaba sin caballos y esa tarde toreaba en su casa. La localidad abulense de Arenas le había visto nacer y sus buenas maneras se recompensaron con las cuatro orejas que se llevó en el esportón. Premios bien merecidos por las faenas que el joven había dejado en el albero, acompañadas de una sensación inmejorable, como inmejorable ha sido la impresión mayoritaria de los 21.594 espectadores que han acompañado con verdadero entusiasmo su presentación en San Isidro este último martes de mayo.
El novillero abulense, recriado en Cáceres, me llamó la atención en el 2024 por su facilidad, su elegancia y su buen gusto y traté de interesarme por saber cómo se iba desarrollando su carrera.
Se abría camino entre las promesas emergentes, ya toreando con caballos y deseé que llegará con buen pie para poder subir el escalafón que le elevara a la categoría de matador de toros. Y es que en este momento en el que se aplaude tanta baratija, tanta sobreactuación, tanto arrebato, tantas cosas de mal gusto, es muy importante que emerjan toreros como este que entienden la tauromaquia desde la estética, las buenas maneras y lo que apunta al clasicismo hecho con sentimiento y buen arte.
Julio Méndez ha dado una lección de buen toreo, sin aspavientos y con naturalidad. Esto de la naturalidad es un arte y aunque parezca fácil no lo es y Julio tiene eso y el saber andarles a los toros.
San Isidro ha celebrado su última novillada. El cartel ha juntado al torero mejicano Emiliano Osornio que ha dejado una magnífica impresión de torero con arte, que no tuvo suerte con la espada pero su nombre es de tener en cuenta. Ha contado como segundo espada con Pedro Montaldo que ha pasado por las Ventas sin pena ni gloria pero como llevaba por subalterno al gran Iván García hemos podido disfrutar de su buen hacer una vez más. El tercer espada en el cartel, Julio Méndez, ha salido a hombros después de dos excelentes faenas pero sólo acompañado de la suerte con el acero en su primer novillo al que desorejó. Ha estado en torero toda la tarde tanto en los novillos de su lote como en los vistosos quites artísticos. El ganado de El Conde de Mayalde ha dado a todos ocasiones de triunfo, con excelente presencia y buen juego por lo general.
Para Madrid, esta ha sido la última novillada isidril de este año. Para Julio Méndez la última novillada de su carrera, pues el próximo domingo tomará la alternativa en Cáceres, de manos de Alejandro Talavante y con Emilio de Justo como testigo. Una corrida eminentemente extremeña. Toros de El Pilar y Puerto de San Lorenzo. El jovencísimo espada, 18 años, será entonces, otro matador de toros más de los salidos de la cantera extremeña y con seguridad uno de los más jóvenes del escalafón. Con los precedentes de Julio y los maestros que le acompañan, es fácil colegir que será una buena tarde de toros. Suerte.
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