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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 19 de mayo de 2011

“EL CHICO DE LA BLUSA” / Por Aquilino Sánchez Nodal

 -Vicente nació en Madrid el 30 de enero de 1879-

 

 “EL CHICO DE LA BLUSA”


Por Aquilino Sánchez Nodal

Madrid,19 de Mayo de 2011.-
El instante en que apareció Vicente Pastor Durán en el espectro taurino significó una explosión de júbilo en los círculos taurinos de Madrid y una amenaza torera para los taurinos sevillanos. No vamos a hacer una biografía más del personaje, se trata de analizar la proyección que mezcla el poderío de carácter y el desafío para hacer reflexionar a los toreros andaluces, intocables y defendidos en las plazas de toros con vehemencia “currita” sin aceptar que otro matador los quitara el cetro del toreo . Vicente Pastor se enfrentó a todos los matadores de su época. Mató los toros más bravos de la sierra de Madrid, de las dehesas de Andalucía, de los páramos de Castilla, de los prados de Extremadura y las tierras ajadas de la fría Salamanca. Esta contrastado que Vicente Pastor fue el único que nunca vetó a otro torero en un cartel ni eludió una corrida de toros.

Seguro de sus cualidades de torero indomable, convencido de llegar a lo más alto del toreo, no estuvo influenciado por otra figura. Con todos alterno y a todos combatió. Unas veces triunfando y otras aguantando la bronca de los envidiosos pero siempre estoqueando con acierto indescriptible. Es ejemplo y estudio su precisión en la ejecución del volapie en las escuelas taurinas de mundo y sino, debería serlo.


Por esa época, en los primeros años del Siglo XX, se acartelaron los mejores toreros de la historia de la Tauromaquia. En la publicidad se anunciaba para competencia determinante: por valentía, gracia, galleo, nuevas suertes. “Vicente Pastor, El Poderoso Torero. . .” Consideremos la importancia de algunos coetáneos de profesión: Manuel Jiménez Vera, “Chicuelo”; Juan Sal López, “Saleri”; Rafael García Ortega, “El Gallo”; Castor Jauraguibetia Ibarra, “Cocherito”; Manuel Mejias Rapela, “Bienvenida”; Luis Mazzantini; el inmigrante de oro: Rodolfo Gaona Jiménez; el incontestable, mandón, el soberbio, José Gómez Ortega, “Joselito” y Juan Belmonte García. Estos eran las fieras a combatir. Luego estaban los que tenían hambre de gloria: Francisco Posada Carnerero; José Gárate Hernández, “Limeño”, Florentino Ballesteros, Juan Silveti y mi admirado “torero loco”, Diego Mazquiarán Torrentegui, “Fortuna” primer matador de un toro en la Plaza Nueva de Madrid, Las Ventas. Muchos otros pululaban por esas plazas de Dios y del Rey Alfonso XIII con más hambre que piojos dejándose la vida en cercas y capeos para demostración del peligro y la gloria del toreo. Pasemos a unos datos de la historia del torero más importante nacido en la Villa y Corte:

Vicente Pastor nace en Madrid, el día 30 de Enero de 1.879, en la calle Santiago El Verde, número 13 en el barrio castizo de Embajadores. Una corrala de las muchas que se construyeron para alojar al creciente pueblo madrileño. Un corredor, una fuente de calamina y un retrete por pasillo para todos los habitantes de la galería.

Antes de cumplir 12 años ya trabaja de chico de los “recaos” en un taller de tapicería para coches de caballos particulares y de servicio público. Su labor es sencilla, comprar el bocadillo de chicharrones para el personal. Una hogaza candeal en la tahona de Maldonadas; seis sardinas en aceite en la tienda de variantes del señor Toribio, calle de la Ruda, una frasca de vino blanco en la taberna del señor Pepe Roger, en la calle de Santa Ana número 4 y algún paquete de picadura de tabaco al estanco de la calle San Millán, número 2. Todo a la carrera, tiene que arañar tiempo para entrenar las suertes del toreo en el “descampao” de San Francisco El Grande. A falta de capote dibuja los lances con su blusa gris que utiliza de guardapolvo en el taller. Cantidad de ociosos y “mendas” de la zona se dan cita a diario en el solar junto a la Basílica para aplaudir a “ese chico que torea con la blusa”.

Con la mediación de los taberneros valencianos, los “Roger” dinastía torera de reconocido prestigio, es incluido en una novillada sin picadores el 13 de Febrero de 1.898, en la plaza de Madrid. A partir de ese día participa en numerosos festejos programados en la plaza de la Carretera de Aragón. La alternativa se la concede Luis Mazzantini el 21 de Septiembre de 1.902, toros del Duque de Veragua. El cedido, de nombre “Aldeano”. En su carrera torea alternando con todos los matadores de su tiempo y en todas las plazas que le contratan Hasta que el día 2 de Octubre de 1.910, se encuentra con el toro “Carbonero” de Concha y Sierra y el presidente del festejo le concede la oreja en contra de la tradición, “no se dan trofeos en la Plaza de Madrid”.

Los precavidos aficionados sevillanos le apodan “Er sordao romano”, por su parecido con los que salen en Semana Santa en los pasos de Procesión con sus torneados gemelos.

Un accidente ocurrido en la Plaza de Toros de La Coruña, cuando un pincho, espada corta que se utilizaba para descabellar, hace palanca y se clava en el pecho de un espectador. Este suceso orienta a Vicente Pastor y coloca una cruceta en una espada, a 14 cm. de la punta. Inventa el estoque de descabello que se usa en la actualidad.

Vicente Pastor Durán, hombre elegante, conversador sagaz, torero siempre, personaje del Madrid Inmortal, fallece en su casa al lado de su madre y su hermana, en la calle de Embajadores número 7, el día 30 de Septiembre de 1.966. Una placa de azulejo en la fachada certifica que un gran torero madrileño ha vivido y muerto en el barrio “manolo”.

El edificio en donde nació Vicente Pastor está en ruina y abandonado. El Ayuntamiento se niega a restaurar el inmueble, petición tramitada a través de una asociación de empresarios taurinos. El derribo es inminente, la insaciable piqueta del maestro Gallardón está lista para otra tropelía. Que Dios perdone con su inmensa misericordia al Alcalde agresor y a los aficionados indolentes que consentimos otro insulto a la Fiesta Nacional.