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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 11 de mayo de 2016

SEVILLA: DISCURSO DE LA CLAUDICACIÓN / U.T.A.A,



"...que un presidente, en su condición de su cargo de una de las plazas más importantes del orbe taurino, considere cercenar la bravura de un toro como evolución y como la principal cualidad del protagonista de la Fiesta en la actualidad es algo inadmisible..."


DISCURSO DE LA CLAUDICACIÓN

U.T.A.A. - Unión de Abonados de Sevilla
Sevilla, 10 de mayo de 2016
Don Fernando FERNÁNDEZ-FIGUEROA GUERRERO como presidente de la plaza de toros de Sevilla, publica en Sevilla Toro un escrito titulado LA EVOLUCIÓN DE LA BRAVURA, cuando de su lectura deducimos que el artículo es el DISCURSO DE LA CLAUDICACIÓN.

El presidente repasa muy acertadamente la actual selección del ganado bravo que hoy se lidia en la mayoría de las plazas, subrayando que el comportamiento de la vaca en el caballo durante su tienta tiene una valoración para el ganadero muy alejada del comportamiento en la muleta.

Señala igualmente que el reglamento andaluz en su articulado proclama que la bravura debe entenderse en toda la lidia del toro y preferentemente en la suerte de varas.

Esta tendencia de cambio que en la actualidad considera únicamente bravura que el toro en la muleta repita varias tandas con nobleza borreguil y cara baja, es la consecuencia del “toro artista” que creó Juan Pedro y que ha “contaminado” de falsa bravura todas las ganaderías que lidian los primeros del escalafón.

Con este único mérito se generalizan los indultos y se inundan las dehesas de sementales que desconocen la pelea en el caballo.

No debemos olvidar que la verdadera bravura es el comportamiento del toro ante la dificultad y el castigo, y ello únicamente se prueba en la suerte de varas. Si en el resto de la lidia el toro además tiene fuerza, recorrido y nobleza, estamos ante la verdadera bravura. Pero que un presidente, en su condición de su cargo de una de las plazas más importantes del orbe taurino, considere cercenar la bravura de un toro como evolución y como la principal cualidad del protagonista de la Fiesta en la actualidad es algo inadmisible y en modo alguno puede ni por aproximación referenciar código civil alguno ni nada que se le parezca para tratar de justificar que la realidad social pueda determinar cambio alguno en los valores inalterables del toro cuando nos referimos a casta y bravura.

Con estos mimbres, a nadie extrañe el declive de la plaza de Sevilla en cuanto a seriedad, indultos infundados y descenso del número de abonados.