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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 10 de julio de 2017

Ceballos como síntoma / por Juan Manuel Rodríguez


El caso de Ceballos es sintomático de lo que sucede actualmente en el fútbol español. El utrerano era seguido desde hacía mucho tiempo por el Madrid; el club blanco quería repetir con él la misma operación que con Carvajal, Llorente o Vallejo, o sea ficharlo y dejarlo cedido en otro equipo en el que tuviera garantizados muchos minutos. Pero hete aquí que la explosión de Dani en el Europeo sub-21 enceló al Barça, que se propuso ficharle como fuera como posible sustituto de Iniesta.

Ceballos como síntoma

Juan Manuel Rodríguez
Los memes son crueles. En el último, que retuiteé ayer, se ve una portada falsa de Mundo Deportivo: "¡Atados!... Amador Rivas y Leonardo Romaní dicen sí al Barça". Y, abajo a la derecha, en un titular minúsculo, puede leerse lo siguiente: "Ceballos ficha finalmente con el Real Madrid". Por si hay alguien que no lo sabe, y de ahí precisamente la crueldad del meme, tanto Amador Rivas como Leonardo Romaní son personajes de la comedia televisiva La que se avecina. Es una parodia, sí, una exageración, pero con un fondo de realidad: el Barça se está encontrando con un montón de problemas para fichar y también para desprenderse de aquellos futbolistas con los que no cuenta. Circula otro meme que retrata a la perfección lo que le sucede al club catalán; en él se ve a Bartomeu llamando por teléfono a Messi: "Leo, ¿puedo renovarte otra vez?"... Y es que la renovación del crack argentino parece ser la única buena noticia para los culés.

El caso de Ceballos es sintomático de lo que sucede actualmente en el fútbol español. El utrerano era seguido desde hacía mucho tiempo por el Madrid; el club blanco quería repetir con él la misma operación que con Carvajal, Llorente o Vallejo, o sea ficharlo y dejarlo cedido en otro equipo en el que tuviera garantizados muchos minutos. Pero hete aquí que la explosión de Dani en el Europeo sub-21 enceló al Barça, que se propuso ficharle como fuera como posible sustituto de Iniesta. Incluso Serra Ferrer, que es vicepresidente deportivo del Betis, actuó como agente doble de los culés, y hasta el propio Bartomeu llegó a llamarle por teléfono. Confuso, Ceballos dijo que se iba a tomar un par de semanas de reflexión, pero el Real Madrid le hizo llegar un ultimátum: "Tienes 24 horas, de lo contrario retiraremos la oferta". Así que el futbolista se decidió... por el Real Madrid.

Pero el Fútbol Club Barcelona tiene un problema aún más grave que el de Ceballos, por mucho que éste sea sintomático del proceso que se está viviendo: la ausencia total y absoluta de autocrítica. El otro día oíamos a Bartomeu decir que el Barça era la envidia del mundo y el "entorno" azulgrana se dedica a poner paños calientes. Por ejemplo: si Ceballos elige al Real Madrid no es porque el de Zidane sea un proyecto claramente ganador o porque el sueño del futbolista sea vestir la camiseta blanca y jugar al lado de Modric sino porque desde Madrid se alertó al chaval sobre las terribles consecuencias que tanto para él como para su familia supondría irse a la ciudad condal después de haber colgado unos tuits ofensivos contra Cataluna... ¡cuando tenía 15 años! En el Barça no aprenden y, mientras tanto, el madridismo se frota las manos: La Decimotercera está cada días más cerca. Lo que ha sucedido con Daniel Ceballos es el síńtoma, la enfermedad es el eterno complejo de inferioridad.