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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 26 de julio de 2017

Estocada a la Fiesta / por Rafael Comino Delgado


Parte de la escoria del Parlamento de Baleares ¡qué gentuza!

Esta es nuestra España, la que entre todos (unos de una forma y otros de otra, unos por acción y otros por omisión), hemos construido desde 1975 hasta el día de hoy, en la que no se respeta la ley y se ha puesto de moda atacar a los toros, a la religión cristiana , a la familia, a la españolidad, a los valores clásicos propios de nuestra cultura (ética, dignidad, trabajo, respeto, libertad de la persona), por parte de los autodenominados progres, que efectivamente progresan hacia el desastre, hacia el caos, pues son seres inútiles, incapaces, que solo piden derechos pero sin deberes..

Estocada a la Fiesta

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
La comunidad autónoma de Baleares acaba de aprobar una ley reguladora de la Fiesta de los toros, mediante la cual realmente la finiquita y, además, lo hace con burla, ya que permite una pantomima, a todas luces una burla a los aficionados y a todos los que se han opuesto a dicha ley. Permite lidiar tres toros por festejo, en un máximo de 10 minutos por toro, sin banderillas, puyas ni muerte. Solo les ha faltado decir que los toros serán de cartón.

Dicha ley ha salido adelante con los votos del partido socialista, Podemos y el Mes (que es un cóctel de nacionalistas, ecologistas y otros liberticidas).

De Podemos (partido anti-sistema, marxista, leninista y anti-español) y del Mes no se podía esperar nada sensato y respetuoso con los demás. Pero el partido socialista ha gobernado en España muchos años y a veces ha actuado dentro del sentido común, por lo que se puede tener la esperanza de que actúe en favor de la democracia, de la libertad y del respeto, lo que pasa es que una vez más ha defraudado y ha actuado guiado únicamente por intereses partidistas; si creen que les puede dar más votos, no hay principio ético que valga; se vende el alma por un voto. Hablando del tema, un aficionado me decía, ¡es que ahora hay muchos PSOES! y es verdad. Incluso lo que dicen por la mañana puede no valer por la tarde.

Ante esta situación la Fundación el Toro de Lidia (FTL) y, al parecer, también el gobierno están actuando, por lo menos para lograr una suspensión cautelar de la Ley mientras se resuelven los recursos, que seguro se pondrán y que, probablemente, tardarán una eternidad en fallarse como ocurrió con Cataluña, pues ya sabemos que los magistrados del Tribunal Constitucional suelen trabajar con lentitud, cuando lo hacen. Y probablemente el fallo será un tanto ambiguo (ya lo fue sobre la prohibición en Cataluña), por lo que, o hay una suspensión cautelar inmediata o los toros tardarán mucho tiempo en volver a Baleares si es que vuelven, ya que con esta ley le han dado una estocada en el hoyo de las agujas, no solo al Toreo sino también a la libertad.

Esta es nuestra España, la que entre todos (unos de una forma y otros de otra, unos por acción y otros por omisión), hemos construido desde 1975 hasta el día de hoy, en la que no se respeta la ley y se ha puesto de moda atacar a los toros, a la religión cristiana , a la familia, a la españolidad, a los valores clásicos propios de nuestra cultura (ética, dignidad, trabajo, respeto, libertad de la persona), por parte de los autodenominados progres, que efectivamente progresan hacia el desastre, hacia el caos, pues son seres inútiles, incapaces, que solo piden derechos pero sin deberes; no aportan nada positivo a la sociedad pero destruyen lo bueno que hay. ¡Es la cruda realidad! ¡Es el ejemplo que muchos de los actuales políticos dan a niños y mayores! Me pregunto, ¿cómo hemos podido llegar a esta situación? e inmediatamente recuerdo que, "todo lo que está mal puede ponerse peor".

O los taurinos, las personas decentes y el gobierno actuamos rápida y enérgicamente haciendo cumplir la ley, en todos los aspectos, poniendo las cosas en su sitio, o la Tauromaquia desaparece, pero también desaparecen, y esto es más grave, la democracia y la libertad, que están más que tocadas.